La selección femenina iraní llega a Malasia de camino a Irán desde Australia

El equipo de fútbol de Irán permanece varado en Kuala Lumpur luego de su eliminación en Australia, en medio de incertidumbre por el cierre aéreo y temores de posibles represalias tras su silencio durante el himno en la Copa Asiática

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Siete integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán optaron por aceptar visados humanitarios ofrecidos por el Gobierno australiano, aunque una de ellas desistió de la decisión a última hora, una medida que generó preocupación internacional sobre el regreso del equipo a Irán. Esta situación se suma a la incertidumbre generada tras los acontecimientos ocurridos durante la Copa Asiática, donde parte del equipo sigue en Oceanía y el resto permanece varado en Malasia. Según consignó la agencia estatal de noticias Irna, el combinado femenino iraní aterrizó en Kuala Lumpur después de su eliminación en la fase de grupos del torneo, donde no consiguió sumar puntos.

Tal como informó Irna, el embajador de Irán en Malasia, Valiollah Mohammadi, recibió personalmente a las deportistas y al cuerpo técnico al llegar al aeropuerto de la capital malasia. El funcionario diplomático precisó que las futbolistas y su staff fueron trasladados a un hotel, mientras se define cuándo podrán retomar su regreso a territorio iraní.

El medio Irna detalló que la imposibilidad de viajar a Teherán responde al cierre del espacio aéreo derivado del agravamiento del conflicto en Oriente Próximo. El equipo debió salir de Australia justo después de la reciente escalada militar entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que alteró los planes de retorno habituales.

En la previa del torneo, la atención mediática se centró en el silencio de las jugadoras iraníes durante la entonación del himno nacional antes del primer encuentro ante Corea del Sur. Según publicó Irna, esta actitud fue interpretada por observadores y sectores críticos como una muestra de protesta hacia el gobierno y las restricciones impuestas en el país. Posteriormente, en los siguientes partidos frente a Australia y Filipinas, las futbolistas sí cantaron el himno, mitigando en parte la polémica generada.

Preocupa entre los círculos diplomáticos y de derechos humanos la posibilidad de que las jugadoras enfrenten represalias al regresar a Irán debido a su comportamiento antes del debut en la Copa Asiática. Según reportó Irna, existe temor por la severidad de posibles sanciones, considerando antecedentes de castigos previos a deportistas por manifestaciones públicas. Las autoridades consulares han emitido mensajes encaminados a reducir la preocupación, como lo señaló Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, quien declaró en la red social 'X': "No se preocupen, Irán les espera con los brazos abiertos".

El embajador Mohammadi, citado por Irna, aseguró que el grupo de futbolistas y entrenadores alojados en Kuala Lumpur se encuentra bajo resguardo y a la espera de instrucciones sobre la viabilidad de un eventual vuelo a Teherán, mientras en Australia se mantienen quienes aceptaron los visados humanitarios, a excepción de una jugadora que eligió regresar junto a sus compañeras.

A consecuencia del conflicto regional y de las restricciones aéreas, ninguna fecha concreta se ha confirmado para el retorno seguro de la delegación a Irán. Además, la decisión parcial de algunas jugadoras de permanecer temporalmente en Australia añade tensión a la situación del grupo, que permanece dividido.

El episodio en Kuala Lumpur ilustra las complejidades que enfrentan selecciones deportivas iraníes cuando se desarrollan acontecimientos internacionales paralelos que restringen el tránsito aéreo y agravan los temores sobre la seguridad de las atletas tras manifestaciones de descontento político o social, informó Irna. Por ahora, el equipo femenino sigue pendiente de los desarrollos diplomáticos y logísticos que permitan resolver su situación y completar el regreso a su país.