São Paulo, 11 mar (EFE).- La bolsa de São Paulo ganó este miércoles un 0,28 % y enlazó tres sesiones al alza, en medio de una enorme volatilidad por la guerra en Oriente Medio y a pesar de las crisis financieras de la empresa de biocombustibles Raízen y los supermercados Pão de Açúcar.
El Ibovespa, índice de referencia del parqué, cerró con 183.969 puntos básicos y se desmarcó de Wall Street.
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En el mercado de divisas, el real se apreció un 0,38 % frente al dólar, que acabó cotizado a 5,158 reales para la compra y para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.
El mercado brasileño se vio sacudido por la energética y azucarera Raízen, firma conjunta entre Cosan y Shell, que anunció un acuerdo extrajudicial con acreedores para reestructurar deudas por valor de 65.100 millones de reales (12.500 millones de dólares).
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Las acciones de la compañía encabezaron las pérdidas de la sesión en el Ibovespa con una caída del 5,8 %.
También cedieron terreno la cadena de supermercados Pão de Açúcar (-4,1 %), que esta semana, al igual que Raízen, también anunció un acuerdo con acreedores para renegociar su deuda.
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En el plano internacional, los agentes de bolsa siguen pendientes de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán y sus impactos en el mercado de combustibles como consecuencia de la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Este miércoles, los barriles de petróleo de Brent, de referencia en Europa, y de Texas, de referencia en América, subieron cerca de un 5 %.
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En este contexto, los papeles de la petrolera estatal brasileña Petrobras avanzaron en porcentajes superiores al 4 % y lideraron las ganancias de la sesión.
En la misma línea se comportaron los títulos de la constructora Cury (+4,1 %) y la cadena minorista Renner (+3,0 %).
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El volumen financiero en el corro paulista sumó hoy 26.500 millones de reales (5.100 millones de dólares), en 3,4 millones de operaciones. EFE