Saná, 11 mar (EFE) - El enviado de las Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, advirtió este miércoles contra acciones que puedan arrastrar al país, ya devastado por la guerra civil, al creciente conflicto regional que involucra a Irán, Israel, Estados Unidos y Hizbulá, e instó a ejercer "la máxima moderación".
Grundberg declaró en un comunicado que en los últimos días ha estado en contacto con funcionarios yemeníes, regionales e internacionales para insistir en la necesidad de evitar que Yemen se convierta en un frente más de la confrontación.
"Los intereses de los yemeníes deben estar por encima de todo", declaró Grundberg, quien pidió la máxima moderación e instó a todas las partes a centrarse en "proteger al país para que no se convierta en otro escenario de conflicto regional".
El enviado también reiteró el impulso de las Naciones Unidas (ONU) a un proceso político integral para poner fin a la guerra que se ha prolongado en Yemen, afirmando que las negociaciones bajo los auspicios de la ONU siguen siendo el único camino sostenible hacia la paz.
"Las Naciones Unidas seguirán apoyando a las partes para alcanzar una solución política al conflicto en Yemen", declaró.
Yemen se encuentra sumido en un conflicto desde 2014, cuando los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, tomaron la capital, Saná, obligando al gobierno reconocido internacionalmente al exilio y provocando una intervención militar al año siguiente por parte de una coalición liderada por Arabia Saudí.
La guerra ha creado una de las peores crisis humanitarias del mundo y permanece prácticamente paralizada en las líneas del frente, a pesar de la drástica reducción de los combates a gran escala desde la tregua negociada por la ONU en 2022.
El movimiento hutí controla Saná y gran parte del noroeste del país tras años de guerra y están estrechamente alineados con Irán y forman parte de lo que Teherán denomina el "eje de la resistencia", una red regional de grupos armados opuestos a Israel y Estados Unidos.
Desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, los hutíes han lanzado misiles y drones hacia Israel y han atacado buques comerciales en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, alegando que los ataques buscan presionar a Israel para que detenga su ofensiva contra los palestinos.
La campaña interrumpió la ruta marítima, hasta que una oleada de ataques de Estados Unidos y sus aliados contra las posiciones hutíes el año pasado llevó al grupo a acordar con Donald Trump una pausa en sus ataques contra la navegación.
De momento, y pese a haber expresado su apoyo a Irán en el presente conflicto contra Israel y EE.UU., los hutíes no han retomado sus ataques contra el tráfico marítimo. EFE
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