El precio del barril Brent se mantiene en los 87 dólares y las Bolsas europeas apuntan a aperturas mixtas

Aumenta la inquietud en los mercados energéticos y financieros por la volatilidad de los hidrocarburos, el estrecho de Ormuz sigue siendo clave mientras gobiernos y organismos internacionales buscan frenar el alza y asegurar el suministro ante las tensiones en Oriente Próximo

Guardar
Imagen ZST5D6TTS5EJFFGCSHYJI6P2HU

El flujo constante de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz ha enfrentado nuevos desafíos a medida que la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos anuncia una iniciativa de 20.000 millones de dólares (17.236 millones de euros) destinada a asegurar el transporte marítimo de hidrocarburos en la región, según consigna el medio The Wall Street Journal. Este movimiento de la DFC busca implementar seguros para maquinaria, casco y cargamento de los buques, en respuesta a las recientes dificultades en la seguridad del transporte marítimo, especialmente tras el ataque contra Irán y la persistente volatilidad en los mercados energéticos globales.

En medio de este escenario, de acuerdo con lo publicado por The Wall Street Journal, el precio del petróleo Brent, referencia en Europa, descendió un 0,1% hasta situarse apenas por encima de los 87 dólares por barril en la mañana previa a la apertura de las principales Bolsas europeas. Mientras tanto, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, subió 0,5% y quedó cerca de los 84 dólares. El precio del Brent permanece muy por encima de los 72 dólares por barril, valor registrado antes del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán, lo que pone en evidencia la alteración generada en el mercado de hidrocarburos.

PUBLICIDAD

La principal presión que experimenta el mercado petrolero obedece, según informó The Wall Street Journal, a la incertidumbre generada por la guerra entre Irán y los ataques en el Golfo Pérsico, sumada a las dificultades de navegación a través del estratégico estrecho de Ormuz. Esta vía conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, y actúa como la principal salida para las exportaciones de petróleo y gas de grandes productores como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar e Irán. La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) detalló que en 2024, unos 20 millones de barriles diarios cruzaron este paso marítimo, equivalentes aproximadamente al 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos.

Los riesgos sobre el flujo energético mundial han llevado a organismos internacionales a considerar medidas excepcionales. Según consignó The Wall Street Journal citando fuentes conocedoras, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha propuesto la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia reciente, superando los 182 millones de barriles puestos en el mercado por los países miembros en 2022 durante la invasión rusa de Ucrania. La finalidad consiste en aliviar el alza de precios generada por la escalada de las tensiones en Oriente Próximo y las interrupciones en las rutas de suministro.

PUBLICIDAD

La volatilidad del precio del crudo ha sido significativa. El Brent, que llegó a cotizar por encima de los 118 dólares el lunes pasado, retrocedió tras la comunicación por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que la ofensiva militar contra Irán se encontraba “prácticamente terminada”. Luego de esta declaración, el valor del Brent bajó a menos de 100 dólares y continúa fluctuando por debajo de los 90 dólares. De acuerdo con lo reportado por The Wall Street Journal, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que la Administración Trump evalúa “opciones adicionales” para contener el encarecimiento de los combustibles y garantizar la apertura continua del estrecho de Ormuz. La portavoz explicó que el mandatario estadounidense había anticipado acciones del régimen iraní que perturbarían el mercado, y que el gobierno diseñó planes para afrontar “interrupciones temporales” en el abastecimiento energético mundial.

Las advertencias estadounidenses no han pasado inadvertidas en Teherán. El presidente Trump elevó el tono y avisó a Irán de que cualquier movimiento para obstruir la navegación en el estrecho sería respondido con una fuerza militar “veinte veces mayor que hasta ahora”. Mientras tanto, una fuente de la Guardia Revolucionaria iraní calificó que permitirán el paso de embarcaciones de cualquier país árabe o europeo que expulse a embajadores de Israel y Estados Unidos, y Alí Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, sostuvo que “es poco probable que se logre cualquier tipo de seguridad en el estrecho de Ormuz”.

El impacto de estas tensiones se refleja también en los mercados financieros. En Estados Unidos, el índice Dow Jones y el Nasdaq cerraron el martes con leves descensos. The Wall Street Journal reportó movimientos dispares en las Bolsas asiáticas: el Nikkei japonés subió 1,5%, el Kospi surcoreano avanzó 1,4%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong se mantuvo estable y la Bolsa de Shanghai registró un crecimiento por encima del 0,2%. Las plazas europeas anticiparon aperturas mixtas, con caídas suaves en Francfort y París, y ligeros ascensos en Madrid y Milán. El Ibex 35 terminó la sesión previa con un incremento del 3,05%, situándose en 17.445 puntos. Como reflejo de las fluctuaciones en el precio del crudo, al cierre de las bolsas europeas el Brent bajaba un 16,95% respecto a sus máximos recientes, posicionándose en los 87 dólares, mientras que el WTI descendía un 2,82% hasta los 83 dólares por barril.

El valor estratégico del estrecho de Ormuz, que alberga una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado —en su mayoría exportaciones de Qatar—, convierte cualquier interrupción en un problema de alcance global, según la EIA. Dado que la mayoría del petróleo y gas exportados por los productores regionales carece de rutas marítimas alternativas, el cierre o limitación del tránsito en Ormuz incrementa los riesgos y la inestabilidad en los mercados internacionales de energía. El contexto actual ha llevado a gobiernos y agentes internacionales a buscar mecanismos para garantizar el suministro energético, entre ellos la coordinación entre el Tesoro estadounidense y el Mando Central de Estados Unidos para ejecutar la iniciativa de seguros marinos de la DFC.

Ben Black, consejero delegado de la DFC, aseguró que el objetivo del plan es permitir nuevamente el tránsito de petróleo, gasolina, gas natural licuado, combustible para aviones y fertilizantes por el estrecho de Ormuz hacia los mercados globales sin restricciones operativas. The Wall Street Journal detalló que la corporación financiera ya identificó aseguradoras estadounidenses dispuestas a asumir la cobertura de los buques y su carga en la zona, lo cual dotaría de mayor confianza a los operadores logísticos internacionales.

La magnitud de la respuesta internacional frente a la presión sobre los precios de los hidrocarburos se evidencia en la disposición de la AIE para replicar, e incluso superar, los despliegues de reservas estratégicas ejecutados durante emergencias anteriores. Mientras persiste la amenaza de un conflicto prolongado en la región y la posibilidad de cierres temporales o totales del paso por Ormuz, los actores económicos globales aumentan la vigilancia y buscan soluciones frente a la volatilidad de los precios y los riesgos de desabastecimiento. La situación sigue en evolución y mantiene a los mercados energéticos y financieros atentos a nuevos desarrollos.