
Durante el encuentro mantenido en el Palacio de la Moncloa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, trataron la situación internacional actual y la grave crisis humanitaria que enfrentan los palestinos en Gaza. Según consignó Moncloa, Sánchez manifestó expresamente su inquietud sobre el empeoramiento de las condiciones en la región tras el inicio del conflicto en Irán, insistiendo en que la comunidad internacional debe mantener la atención sobre Gaza a pesar de la escalada de tensión en Oriente Medio.
Según publicó el medio, Sánchez transmitió a Lazzarini la idea de que "no podemos permitir que la grave situación humanitaria en Gaza caiga en el olvido". A través de un mensaje en la red social X luego de la reunión, el mandatario reafirmó lo expresado durante el encuentro, recalcando el respaldo "incondicional" de España a la labor de la UNRWA, a la que describió como un "pilar esencial para millones de palestinos". El presidente expuso ante el responsable de la agencia humanitaria la necesidad de que Naciones Unidas y otras organizaciones puedan operar en los territorios palestinos sin obstáculos y dentro del marco del derecho internacional, en línea con lo que Moncloa informó tras el diálogo celebrado.
El medio comentó que, entre los temas abordados, Sánchez destacó que la tregua formal entre Israel y las autoridades palestinas no ha tenido como consecuencia una llegada efectiva de la paz en la zona. En este sentido, expresó que la situación continúa siendo alarmante a pesar del alto el fuego, y que las condiciones humanitarias han seguido deteriorándose. Según informó Moncloa, el presidente subrayó la importancia de no desviar la atención internacional a pesar de la intensificación del conflicto regional con Irán, reiterando el compromiso de España con los derechos de los ciudadanos palestinos.
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno, en la misma jornada el Consejo de Ministros aprobó un nuevo paquete de ayuda humanitaria destinado a Líbano, valorado en 9 millones de euros. Esta intervención humanitaria tiene como objetivo paliar la situación de los refugiados palestinos residentes en territorio libanés, así como otras necesidades causadas por la actual coyuntura de violencia. El Ejecutivo español justificó el envío urgente de alimentos y suministros sanitarios esenciales tras las acciones recientes de Israel, que han producido la muerte de más de 500 personas en una operación militar contra la milicia proiraní Hezbolá.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, expuso al finalizar el Consejo de Ministros que una posible incursión terrestre israelí en Libano tendría consecuencias negativas y que, a juicio del Gobierno, representaría un "tremendo error". Según detalló el medio, Albares expresó su preocupación por la intensificación de las hostilidades y enfatizó la necesidad de que se evite una escalada que pueda agravar aún más la situación regional y, especialmente, el padecimiento de los refugiados palestinos.
El medio explicó que la postura de España se mantiene en la defensa del derecho internacional y en el refuerzo de la ayuda humanitaria bajo el auspicio de las agencias de Naciones Unidas, reflejando tanto el respaldo político a la UNRWA como el compromiso directo a través del envío de materiales de primera necesidad. Según continuó Moncloa en su comunicado, el Ejecutivo español considera esencial que la comunidad internacional no relegue la crisis en Gaza a un segundo plano pese al aumento de las tensiones derivadas del conflicto con Irán y del riesgo de expansión de la violencia en la región.
A lo largo del encuentro con Lazzarini y en las declaraciones posteriores, Sánchez reiteró la postura de apoyo permanente de España a la UNRWA y a la protección de los derechos de los refugiados palestinos. Según resumió Moncloa, la labor de esta agencia se mantiene como una referencia imprescindible para la atención de millones de personas en situación de vulnerabilidad y constituye un canal prioritario para la cooperación internacional impulsada desde el Gobierno español.