Miles de niños afganos sufren un aumento de las necesidades humanitarias a su regreso de Irán, según UNICEF

Un informe advierte que familias recién llegadas afrontan una situación crítica tras abandonar Irán, con menores en riesgo de desnutrición, falta de atención médica y graves desafíos para acceder a servicios esenciales ante el colapso humanitario regional

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Mujeres y niños recién llegados a centros de recepción en Afganistán muestran señales de agotamiento y confusión tras viajes inesperados desde Irán, según declaraciones recogidas por UNICEF en una rueda de prensa celebrada en Ginebra. Este drama humano forma parte de un fenómeno de retorno masivo con potencial para agravar los riesgos que afrontan las familias afganas, detalló el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, al advertir sobre un incremento de las necesidades humanitarias y la incertidumbre que acompaña a quienes abandonan territorio iraní.

De acuerdo con UNICEF, la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel sobre Irán ha tenido repercusiones más allá de las fronteras de ese país, al generar nuevos movimientos migratorios forzados. Tajudeen Oyewale, representante de UNICEF en Afganistán, explicó que ese conflicto derivó en riesgos inmediatos para la infancia en la región, en particular para familias afganas que retornan tras viajes marcados por el miedo y la desesperación. El organismo internacional reportó que, solo en lo que va de 2025, cerca de tres millones de afganos regresaron a su país, principalmente desde Irán y Pakistán, y el 60% corresponde a familias con niños.

Muchas de estas personas llegan a la frontera sin certezas sobre su futuro y requieren apoyo humanitario urgente, según Oyewale. UNICEF ha documentado testimonios de quienes describen rutas peligrosas y una sensación de incertidumbre sobre los pasos a seguir, señalando que la mayoría precisa atención médica y orientación para reorientar sus vidas. En las palabras de Oyewale, “ya estamos viendo a demasiadas madres llegar a los centros de recepción con sus hijos e hijas, exhaustas, desbordadas y necesitando apoyo inmediato. Si las llegadas aumentan como se prevé, también crecerán los riesgos a los que se enfrenta la infancia”.

El representante de UNICEF recalcó que este patrón migratorio no es reciente y suele estar motivado por episodios de violencia y el temor. Además, detalló la especial vulnerabilidad de los menores no acompañados, para quienes “su interés superior debe ser una prioridad y se les debe proporcionar el apoyo adecuado, incluidos los esfuerzos para localizar y reunificar a las familias cuando sea necesario”. Si se omite esta atención, advirtió Oyewale, los niños quedan en alto riesgo de protección, expuestos a secuestros o violencia.

La situación se agrava una vez cruzada la frontera, ya que las familias suelen continuar hacia comunidades donde los servicios esenciales están saturados, tal como detalló el medio. UNICEF advirtió que cualquier aumento en el número de retornados puede traducirse en mayor presión sobre los sistemas de salud, nutrición, agua y protección infantil de los que depende la población afgana. Según el mismo organismo, Afganistán afronta múltiples crisis simultáneas, con 11 millones de niños en situación de necesidad humanitaria. Para quienes retornan con muy pocos recursos, este desplazamiento eleva el riesgo de desnutrición y otros problemas de salud, sobre todo para los niños más pequeños y mujeres embarazadas o lactantes.

UNICEF señaló que el escenario de crisis se ve impactado por interrupciones en las cadenas de suministro causadas por la coyuntura geopolítica. Estas demoras bloquean la llegada oportuna de materiales y medicinas, lo que impide, por ejemplo, que los menores con desnutrición accedan a tiempo a alimento terapéutico necesario para salvar vidas, según consignó el organismo internacional.

Además, la situación en la frontera de Afganistán y Pakistán complica todavía más el panorama. UNICEF informó que cerca de 164.000 personas viven desplazadas internamente en las provincias afectadas, entre las que se hallan 30.000 supervivientes de los terremotos del año anterior que se han visto obligadas a moverse por segunda vez. Las restricciones y trastornos en estas zonas fronterizas incrementan la presión sobre sistemas vulnerables y dificultan el trabajo de asistencia, en momentos en que las necesidades aumentan.

La agencia de la ONU recordó la importancia de garantizar una respuesta rápida para que las familias puedan acceder a servicios esenciales y al apoyo básico a medida que crecen los retornos. UNICEF subrayó que la protección de los menores debe asegurarse en todas las etapas del proceso y que la acción temprana es clave para evitar agravios mayores en un escenario marcado por el colapso humanitario regional y la sobrecarga de los servicios básicos.