Las exportaciones anuales de petróleo de EEUU bajaron por primera vez desde 2021

La venta de crudo estadounidense al extranjero disminuyó 3% en 2025 frente al año previo, según la EIA, retroceso atribuido al desvío hacia reservas estratégicas y refinerías locales pese al récord de producción nacional registrado

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La asignación de una parte significativa de la producción de petróleo de Estados Unidos a la acumulación de reservas estratégicas y al abastecimiento de refinerías locales ocurrió en un contexto donde la producción nacional alcanzó un récord, mientras que las exportaciones disminuyeron pese al crecimiento en la extracción. Según informó la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), durante 2025 la producción nacional de crudo llegó a 13,6 millones de barriles diarios, aumentando un 3% en comparación con el año anterior. Sin embargo, las ventas al extranjero experimentaron una caída del 3% en relación con los niveles alcanzados en 2024, situándose en 4 millones de barriles diarios, lo que representa la primera reducción anual desde 2021.

Tal como publicó la EIA, esta reducción interanual marca un cambio en la tendencia ascendente de las exportaciones nacionales, fenómeno que se había mantenido sin interrupciones desde principios de la década de 2010. La agencia precisó que durante el año pasado, a pesar de la producción récord, una proporción mayor de crudo estadounidense se destinó a reforzar las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) y a satisfacer la demanda de las refinerías estadounidenses, lo que restó volúmenes de exportación.

De acuerdo con los datos publicados este martes por la EIA, la cifra registrada en 2025 implica que Estados Unidos exportó en promedio 4 millones de barriles diarios de crudo, volumen que es 85 veces superior al de 2011. No obstante, el dato quedó ligeramente por debajo de lo observado en 2023 y 2024, lo que interrumpió más de una década de crecimiento continuado en las ventas externas, favorecidas previamente por factores como la creciente capacidad nacional, una demanda internacional al alza de crudos ligeros con bajo contenido de azufre y la eliminación en 2015 de las restricciones para vender petróleo crudo estadounidense al extranjero.

La disminución de exportaciones afectó especialmente a los principales mercados de destino. La EIA detalló que tanto Europa como la región de Asia y Oceanía adquirieron menos crudo estadounidense durante el año pasado. En el caso del mercado europeo, que se había convertido en el destino principal de exportación desde 2023 tras cambios en el escenario energético internacional relacionados con la guerra en Ucrania y con la inclusión del crudo West Texas Intermediate (WTI) en la referencia Dated Brent, las exportaciones estadounidenses se redujeron un 7% en 2025. Según indicó el organismo, la mayor disponibilidad de crudo por parte de la OPEP incidió en el reemplazo de parte de los volúmenes exportados desde Estados Unidos, incluyendo una caída superior a 100.000 barriles diarios en la venta dirigida al Reino Unido.

Pese a la disminución reportada, las exportaciones estadounidenses a Europa permanecieron por encima de los niveles previos al inicio del conflicto armado en Ucrania, puntualizó la EIA. El medio también indicó que en el caso del área de Asia y Oceanía, las exportaciones hacia Singapur y China descendieron de forma más aguda. En 2025, los envíos a Singapur retrocedieron un 75% respecto a 2024, en tanto que las ventas a China sufrieron una caída del 89%. China, que en 2023 ocupó el segundo puesto entre los mayores destinos de exportación de crudo estadounidense, acumula dos años consecutivos de descenso en la recepción de estos volúmenes.

La EIA, conforme reportó en su análisis, subrayó que el comportamiento de la demanda internacional, la gestión interna de reservas estratégicas, la orientación de la producción nacional hacia el consumo interno y el efecto sustitutorio de la oferta de otros grandes productores como la OPEP, fueron los principales factores que determinaron la caída de las exportaciones estadounidenses de petróleo durante 2025. Esta situación rompe el ciclo de aumentos anuales sustentados que se consolidó tras el levantamiento de las restricciones para la exportación de crudo hace una década, un proceso que había permitido a Estados Unidos reforzar su posición como proveedor internacional en los mercados de energía.