Israel pide "medidas" contra Hezbolá para reanudar las conversaciones: "Se necesitan más que declaraciones"

El delegado israelí ante la ONU urgió a las autoridades libanesas a actuar ante el grupo armado respaldado por Irán, advirtiendo que solo tras acciones concretas será viable reanudar el diálogo con Beirut para frenar la violencia fronteriza

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La reciente ofensiva de cohetes lanzada por Hezbolá contra territorio israelí tras el fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei llevó al representante israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, a exigir al Gobierno de Líbano una respuesta concreta frente al grupo respaldado por Irán. Según publicó el medio que difundió la declaración, Danon consideró “inaceptable” el ataque y pidió a los líderes libaneses adoptar medidas directas contra la milicia chií como condición previa para reabrir el canal de negociación entre ambos países, en medio de una escalada que ya suma cerca de 400 víctimas mortales.

El medio detalló que Danon, desde la ciudad de Nueva York, recalcó que Israel está dispuesto a retomar las conversaciones con Beirut, pero que esto solo será posible una vez que las autoridades libanesas logren controlar a Hezbolá. Además, sostuvo que la respuesta debe ir más allá de las manifestaciones públicas. “Somos una nación pacífica. Creemos en la diplomacia, pero se necesitan más que declaraciones. Yo les digo a los líderes libaneses que tomen medidas contra Hezbolá”, afirmó el delegado israelí ante la prensa, según consignó la fuente. Señaló que la comunidad internacional y la propia Israel esperan acciones contundentes para mitigar la tensión en la frontera.

El llamado de Danon se dio luego de que el presidente libanés, Joseph Aoun, se mostrara abierto a recuperar el diálogo bilateral, con la intención de frenar el repunte de violencia. Según publicó el medio, Aoun indicó que el Gobierno de Líbano mantiene su pleno compromiso con el reinicio de las negociaciones y con el desarme de Hezbolá. Destacó, en este contexto, la disposición de las autoridades libanesas a “abordar los aspectos de seguridad necesarios para detener la peligrosa escalada israelí”.

Durante los últimos meses Israel efectuó decenas de incursiones aéreas en territorio libanés, pese al cese al fuego formalizado en noviembre de 2024. El Gobierno israelí justificó estos ataques por supuestas actividades armadas de Hezbolá, una posición que, según reportó el medio fuente, las autoridades libanesas y el propio grupo chií rechazaron reiteradamente. Naciones Unidas también se pronunció en contra de estos bombardeos, reclamando el respeto a los compromisos alcanzados en el pacto.

El acuerdo de alto el fuego estipulaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. No obstante, el despliegue militar israelí permaneció en cinco puestos ubicados en territorio libanés, una decisión duramente criticada por el Gobierno de Beirut y por Hezbolá, que insistieron ante la comunidad internacional sobre la necesidad de poner fin a la presencia israelí en la zona.

Según detalló el medio, Danon recordó antecedentes de conversaciones pasadas consideradas positivas entre Israel y Líbano, enfatizando la disposición israelí a continuar ese camino en caso de observase un verdadero empeño de las autoridades libanesas por limitar las acciones de Hezbolá y restaurar la calma en la región fronteriza.

Desde que se reactivaron los enfrentamientos, la cifra de víctimas asciende a cerca de 400 personas muertas, como reportó el medio. La dinámica de violencia incluye lanzamientos de cohetes, bombardeos y desplazamientos de civiles a ambos lados de la frontera, lo que ha llevado a la comunidad internacional a llamar al cese inmediato de las hostilidades y el respeto a los acuerdos alcanzados.

Por su parte, tanto el Gobierno libanés como el partido-milicia liderado por Hassan Nasrallah han rechazado las acciones israelíes y cuestionado la vigencia de la presencia militar extranjera en el sur del Líbano, argumentando que estos hechos agravan la inestabilidad en la región y dificultan cualquier avance en las conversaciones para pacificar la frontera, según recogió el medio.

Las posiciones encontradas de ambas partes han mantenido bloqueadas las iniciativas diplomáticas sostenidas por las Naciones Unidas y otros actores regionales. Israel mantiene su demanda de desarme total de Hezbolá y de garantías de seguridad, mientras que Líbano insiste en que las acciones del Ejército israelí representan una vulneración del alto el fuego y exigen la retirada completa como paso previo al reinicio de las negociaciones.

El grupo Hezbolá, respaldado por Teherán, se ha consolidado como uno de los principales actores políticos y militares dentro de Líbano, lo que limita la capacidad de acción del Gobierno libanés sobre sus operaciones, una cuestión recurrente en los reclamos presentados por Israel en foros internacionales, según informó el medio. Las tensiones, mientras tanto, persisten en la frontera y el riesgo de una escalada mayor continúa presente ante la falta de avances en el terreno diplomático y de seguridad.