
En determinadas provincias españolas, el aumento de precios de las viviendas de segunda mano ha ido acompañado de una demanda mantenida, impulsada tanto por la presión demográfica como por la inversión orientada a sectores turísticos. En estos entornos, factores como el atractivo turístico o la oferta limitada han elevado el valor de los inmuebles, según publicó Hogaria.net. El portal inmobiliario presentó datos correspondientes a febrero que muestran una brecha cada vez mayor entre el coste de adquisición y el crecimiento de los sueldos.
La información difundida por Hogaria.net detalló que en febrero de este año el precio medio de la vivienda usada en España llegó a los 2.215 euros por metro cuadrado, cifra que representa una subida del 7,9% respecto al mismo mes del año pasado y un 0,3% más que en enero. Estos datos consolidan una tendencia de crecimiento del mercado residencial que, de acuerdo con el análisis, resulta notoriamente más rápida que la evolución de los ingresos salariales en el país.
Entre las variables analizadas por el portal, se destacan los cambios de contexto internacional, principalmente el impacto de la escalada del conflicto en Oriente Próximo. Hogaria.net explicó que esta situación ha conducido a que muchos inversores consideren la vivienda como un “activo refugio”, reforzando de esta forma una demanda muy sólida en determinados mercados, particularmente los urbanos y turísticos.
El reporte señala que en febrero 41 provincias españolas observaron aumentos en el costo de la vivienda respecto al mes anterior. Este fenómeno no solo afecta a las áreas metropolitanas principales, sino que se ha extendido geográficamente, alcanzando también mercados intermedios y diversos territorios del interior. El medio destacó que la presión alcista no se limita así a las capitales más pobladas.
En relación con los precios más elevados, el informe de Hogaria.net identificó a Islas Baleares como la provincia con el metro cuadrado más caro, cifrado en 4.901 euros. Madrid aparece en segundo lugar con 4.072 euros por metro cuadrado, seguida por Guipúzcoa (4.024 euros), Málaga (3.896 euros) y Barcelona (3.654 euros). El portal subrayó que en estas zonas los valores se ven impulsados tanto por una fuerte demanda residencial como por el atractivo turístico y la escasez relativa de viviendas disponibles para la venta.
En contraste, las provincias con precios más bajos se sitúan principalmente en el interior peninsular, donde el acceso a la vivienda resulta más asequible. En Ciudad Real el metro cuadrado se ubica en 1.175 euros, en Palencia en 1.216 euros, en Ourense en 1.238 euros, en León en 1.245 euros y en Jaén en 1.293 euros, según consignó Hogaria.net.
Respecto al comportamiento mensual, el informe identificó a Soria y Teruel como las provincias donde más descendió el precio de la vivienda usada en febrero respecto a enero, ambas con una caída del 0,4%. La Rioja y Valladolid también experimentaron retrocesos, del 0,2% en ambas zonas.
En el extremo opuesto, las subidas intermensuales más notables se registraron en Madrid, que subió un 0,9%; Alicante, Las Palmas y Málaga, con incrementos del 0,8% en los tres casos; mientras que Santa Cruz de Tenerife y Baleares reflejaron alzas del 0,7% cada una.
Al profundizar en el comportamiento de las grandes urbes, el informe publicado por Hogaria.net mostró que el precio medio en Madrid en febrero se situó en 5.080 euros por metro cuadrado, tras registrar una variación al alza del 0,9% respecto al mes anterior. En Barcelona, el metro cuadrado se cotizó en 4.790 euros, lo que representó una subida del 0,6%.
El análisis general del portal inmobiliario permite observar que el encarecimiento de la vivienda usada y la escasa variación en el poder adquisitivo de los hogares han incrementado la distancia entre ambos indicadores. Según el reporte, este fenómeno amplía la brecha entre lo que cuestan las residencias en muchos territorios y los salarios disponibles para adquirirlas, una realidad con efectos directos sobre el acceso a la propiedad, especialmente en los mercados urbanos y turísticos, donde la presión de la demanda resulta más sostenida.