El Ejército de Irán reivindica nuevos ataques contra Israel y una instalación militar de EEUU en Kuwait

En medio de la escalada, las fuerzas armadas iraníes confirmaron el uso de drones y misiles contra blancos estadounidenses y centros militares en Medio Oriente, señalando la “destrucción” de infraestructura clave mientras Washington aún no ofrece una evaluación oficial

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Los ataques a bases militares en Kuwait y territorio israelí llevaron a la evacuación de tropas estadounidenses y a la destrucción de una base de helicópteros, así como de instalaciones logísticas y depósitos de combustible en la zona de Al Adiri. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que se trató de “una operación clave” en la que se habrían neutralizado los planes operativos enemigos, de acuerdo con información difundida por IRIB, la cadena de televisión pública de Irán. Estas acciones se enmarcan en la respuesta de Irán a la ofensiva del 28 de febrero realizada por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, según consignó el medio citado.

Según publicó IRIB, las Fuerzas Armadas iraníes confirmaron el uso combinado de drones y misiles de crucero en las operaciones lanzadas contra objetivos estadounidenses y de Israel. Los ataques se dirigieron a una unidad en Rahavam, dentro de Israel, y a una estación de radares en los territorios ocupados, además de almacenes de equipamiento y centros de reunión en la base militar Al Adiri, localizada en Kuwait. El Ejército iraní indicó que participaron fuerzas terrestres, aéreas y navales en esta ofensiva múltiple.

La cadena estatal IRIB transmitió declaraciones de fuentes oficiales que detallaron la magnitud de los impactos. Según el reporte, once objetivos catalogados como “muy importantes”, entre ellos infraestructuras logísticas esenciales y depósitos de combustible, fueron alcanzados en la base kuwaití. Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ofreció información sobre la magnitud de los daños materiales o eventuales bajas como resultado de los ataques. Fuentes iraníes aseguran que, producto de la agresión, las tropas estadounidenses evacuaron las instalaciones.

El contexto de estos eventos incluye la ofensiva conjunta estadounidense-israelí lanzada por sorpresa a finales de febrero, en la que, de acuerdo con las autoridades iraníes citadas por IRIB, murieron más de 1.200 personas en Irán. Entre las víctimas se encuentran el líder supremo Alí Jamenei, varios ministros y altos mandos militares. Este saldo motivó la intensificación de la respuesta militar anunciada por altos portavoces de la República Islámica.

Según reportó IRIB, la operación de represalia empleó una variedad de armamento, involucrando “drones destructivos” y misiles de crucero para atacar la infraestructura militar de Estados Unidos y de Israel. El reporte oficial asegura que estas acciones buscan responder directamente a las pérdidas sufridas en Irán y tienen como objetivo debilitar la capacidad operativa de ambos países en la región. Irán remarcó que sus acciones involucran un despliegue coordinado de fuerzas en varios ámbitos, en lo que denomina una estrategia integral de defensa ante la escalada de hostilidades.

El Ejército iraní afirmó que con esta ofensiva logra frenar los “siniestros planes operativos del enemigo” y debilitar la coordinación entre las fuerzas israelíes y estadounidenses en el teatro de operaciones de Medio Oriente. Según IRIB, Teherán interpreta estas acciones como un mensaje sobre su disposición para ejercer represalias directas contra infraestructuras consideradas esenciales para la proyección militar adversaria.

Estados Unidos, según relató IRIB, aún no se pronuncia oficialmente sobre las consecuencias de estos hechos. Mientras tanto, Irán mantiene que la destrucción de la base de helicópteros en Al Adiri y de otras instalaciones representa un éxito al haber forzado la retirada de personal militar estadounidense de la zona. La cadena estatal también indicó que la operación incluyó el ataque a una estación de radares dentro de los territorios ocupados en coincidencia con el ataque a Rahavam, ampliando el alcance de la respuesta iraní más allá del enfrentamiento directo en suelo propio.

Estos episodios se desarrollan en el marco de una tensión creciente a raíz de la intervención militar extranjera en suelo iraní y la posterior reacción de Teherán. Los analistas citados por IRIB interpretan la coordinación de las fuerzas terrestres, aéreas y navales iraníes como un refuerzo de la postura de defensa activa del país ante amenazas internacionales. Hasta el cierre del reporte, no se había dado a conocer una cifra oficial de víctimas o daños materiales detallados por parte de las autoridades estadounidenses o israelíes.