António José Seguro: la izquierda vuelve a la Presidencia de Portugal 20 años después

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Lisboa, 9 mar (EFE).- Moderado y con talante de diálogo, el exministro socialista António José Seguro fue investido este lunes como presidente de Portugal, convirtiéndose en la primera figura de izquierda que ocupa la jefatura de Estado en 20 años.

Seguro llega al Palácio de Belém tras haber ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal con el 66,83 % de los votos (más de 3,5 millones de sufragios) frente al líder de ultraderecha André Ventura, que logró el 33,17 % de los sufragios (más de 1,7 millones).

En su discurso de investidura, Seguro mencionó este lunes la relación entre España y Portugal, que, en su opinión, "ha demostrado que es posible construir convergencias duraderas cuando prevalece la voluntad de un destino compartido".

"Voluntad que aquí renuevo en nombre de Portugal", dijo Seguro, dirigiéndose al rey Felipe VI, que estuvo en su ceremonia de investidura en el Parlamento luso.

Seguro también dio por finalizado el último ciclo electoral en el que en los dos últimos años ha habido dos legislativas, unas presidenciales, unas municipales y unas europeas en Portugal, y abogó por la estabilidad para poder llevar a cabo cambios.

Con Seguro, una personalidad de izquierda vuelve a la Presidencia lusa, veinte años después de la salida de Jorge Sampaio en 2006 y al que sucedieron los conservadores Aníbal Cavaco Silva y Marcelo Rebelo de Sousa.

Al igual que Sampaio, Seguro es exsecretario general del Partido Socialista (PS), formación que lideró entre 2011 y 2014, aunque triunfó en las elecciones presidenciales sin hacer uso de la palabra socialismo durante la campaña, ya que afirmó en todo momento que su candidatura fue independiente y suprapartidista.

Durante la campaña para la segunda vuelta, obtuvo el respaldo del Partido Socialista y de los principales aspirantes de centroderecha derrotados en la primera ronda de las presidenciales, así como de los expresidentes conservadores Aníbal Cavaco Silva y António Ramalho Eanes, el primer jefe de Estado elegido democráticamente en Portugal tras la Revolución de los Claveles que puso fin a la dictadura.

A sus 63 años, este profesor de Teoría del Estado y Pensamiento Político y Social de la Universidad Autónoma de Lisboa ha pasado los últimos años dedicado a la docencia tras una trayectoria política dentro del PS.

Nacido en Penamacor, cerca de la frontera con Extremadura (España), es licenciado en Relaciones Internacionales y muy pronto se vinculó al PS, donde entre 1990 y 1994 se desempeñó como secretario general de sus juventudes, años en los que también fue diputado nacional y perteneció al núcleo duro de António Guterres, actual secretario general de la ONU.

De hecho, Seguro formó parte de los dos Gobiernos de Guterres (1995-2002), como secretario de Estado adjunto del primer ministro y como ministro adjunto del primer ministro.

También tuvo un periplo por el Parlamento Europeo, donde fue eurodiputado y coautor del informe sobre el Tratado de Niza, donde se mostró crítico por la timidez mostrada ante la integración europea y pidió pasos más sólidos.

De vuelta a Portugal, fue líder parlamentario del PS y más tarde secretario general del partido en los años de la troika hasta que el entonces alcalde de Lisboa, António Costa, que más tarde se convirtió en primer ministro (2015-2024) y ahora es presidente del Consejo Europeo, le arrebató el puesto en las primarias internas.

Desde entonces, Seguro estuvo retirado de la esfera pública.

Sobre como será una cohabitación con el Ejecutivo de centroderecha del primer ministro Luís Montenegro, Seguro destacó en una entrevista con la cadena de televisión pública RTP que no ve la Presidencia como "el sitio para hacer oposición al Gobierno" y prometió lealtad institucional, pese a advertir de que nunca dejará de decir lo que piensa.

Su "primera prioridad" es la sanidad, uno de los asuntos que más preocupan a los ciudadanos debido al deterioro del sistema público.

Para Seguro, "no hay milagros pero sí respuestas inmediatas que deben tomarse y eso compete a los Gobiernos" y como presidente tratará de promover convergencias y compromisos para resolver de forma duradera los problemas, como el acceso a la sanidad pública, lo que mencionó en su discurso de investidura de este lunes.

A partir de ahora, tiene la oportunidad de intentar ponerlo en práctica. EFE

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