
El Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, controlado por Hamás, registró un total de 72.126 fallecidos y 171.809 heridos desde el inicio de la ofensiva militar israelí sobre el enclave el 7 de octubre de 2024. Este último balance se actualizó tras un nuevo bombardeo ocurrido en el área de Al Sawarha, en el centro del territorio, donde al menos tres personas, entre las que se encontraba un niño de diez años, perdieron la vida y otras diez resultaron heridas. Según informó la agencia palestina Sanad, el ataque se produjo en la medianoche del lunes en un campamento de desplazados ubicado al suroeste de Nuseirat.
De acuerdo con los datos recopilados por Sanad, las víctimas mortales corresponden a un bombardeo israelí calificado por las autoridades locales como un nuevo episodio de violencia desde que se declaró un alto el fuego el 10 de octubre de 2025. A pesar del cese de hostilidades pactado esa fecha, los ataques han continuado en algunas zonas del enclave, lo que elevó a 641 el número de fallecidos y a más de 1.700 el de heridos solo desde el inicio del alto el fuego, precisó el Ministerio de Salud gazatí, información citada también por Sanad.
La magnitud del ataque sobre Al Sawarha ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias de Gaza, ya que entre los heridos se encuentran varias personas con lesiones de gravedad. Según publicó la agencia Sanad, el impacto de los proyectiles afectó principalmente a un campamento de personas desplazadas. Desde el principio de la ofensiva israelí, la región centro del enclave ha sido una de las más afectadas por la intensidad de los bombardeos, situación que agrava la crisis humanitaria.
El medio Sanad detalló que el niño fallecido tenía diez años y subrayó la dificultad que atraviesan los hospitales de la zona para atender a los heridos, muchos de los cuales requieren intervenciones de emergencia por la gravedad de sus estados. Los equipos médicos locales confirmaron la muerte de los tres civiles e informaron que el número de víctimas podría aumentar debido al estado crítico de algunos de los heridos.
Este bombardeo en Al Sawarha constituye el más reciente dentro de una serie de ofensivas aéreas que han devastado campamentos de desplazados y barrios residenciales desde el 7 de octubre de 2024, fecha en la que comenzó la actual campaña militar israelí en Gaza. La agencia Sanad, citando cifras oficiales palestinas, destacó que la persistencia de los ataques, incluso después de la declaración del alto el fuego, ha dificultado los esfuerzos de los equipos de rescate y del personal médico, ya que las condiciones de seguridad siguen siendo inestables.
El Ministerio de Salud bajo administración de Hamás mantiene actualizadas las cifras de víctimas y ha reiterado que tanto el número de fallecidos como el de lesionados continúa incrementándose diariamente. Tal como consignó Sanad, además del saldo humano inmediato, los bombardeos han destruido infraestructura crítica para la atención médica y la asistencia a la población afectada por los combates.
La situación en la Franja de Gaza sigue marcada por la precariedad asistencial, la escasez de suministros y la llegada de nuevas víctimas a los hospitales tras cada incursión aérea. Según informó Sanad, las autoridades confirmaron que, entre los heridos por el ataque a Al Sawarha, varios podrían no sobrevivir debido a la gravedad de sus heridas y a las dificultades logísticas para su evacuación o atención adecuada.
El recuento de víctimas proporcionado por el Ministerio de Salud gazatí tras el inicio del alto el fuego del 10 de octubre de 2025 revela que los episodios violentos no han cesado, acumulándose más de 1.700 heridos y 641 muertos desde esa fecha según consignó la agencia Sanad. La continuidad de estos ataques plantea desafíos tanto humanitarios como de seguridad, ya que numerosos campamentos de desplazados quedan expuestos ante la falta de lugares seguros dentro de la Franja.
La cifra de más de 72.000 fallecidos desde octubre de 2024, sumada a la de heridos que supera los 170.000, ilustra la dimensión de la crisis en el enclave palestino según el Ministerio de Salud, una información destacada en el reporte de Sanad. Los datos reflejan el impacto sostenido de los bombardeos y la complejidad de la situación humanitaria, agravada por la destrucción y las condiciones sanitarias cada vez más críticas en la región.
El contexto del ataque nocturno en Al Sawarha y la actualización del número de víctimas evidencian el carácter prolongado del conflicto en Gaza. Diversos actores internacionales han manifestado su preocupación por las consecuencias humanitarias de la ofensiva, aunque los reportes actuales siguen enfocados en el incremento de fallecidos y heridos tras los bombardeos recientes. El Ministerio de Salud bajo control de Hamás mantiene los registros oficiales y alerta sobre la posibilidad de que las cifras continúen incrementándose si se mantienen los episodios de violencia reportados por medios como Sanad.