El barril de petróleo supera los 100 dólares

La cotización del Texas Occidental Intermedio alcanza máximos al abrir los mercados tras la escalada militar en Oriente Medio y nuevos recortes de extracción, impulsando el aumento de combustibles y tensionando los precios en Estados Unidos y Europa según Bloomberg

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El cruce de amenazas y ataques contra infraestructuras clave del sector energético ha elevado la inquietud entre los exportadores y productores de crudo, con episodios recientes como la destrucción de drones por parte de Arabia Saudí que se dirigían al yacimiento de Shaibá, responsable de un millón de barriles diarios. Esta situación contribuye a una escalada en los precios del petróleo y presiona a los mercados energéticos internacionales, afectando tanto a consumidores como a las políticas de los países implicados. Según Bloomberg, el barril de West Texas Intermediate (Texas Occidental Intermedio) ha experimentado una subida del 15 por ciento, cotizando a 104,61 dólares al inicio de la jornada bursátil, hecho que se enmarca en un aumento acumulado del 36 por ciento durante la semana anterior.

Bloomberg detalló que este ritmo ascendente en los precios se produce tras el lanzamiento de operaciones militares por parte de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, lo que ha incrementado la volatilidad en el sector energético. Simultáneamente, el crudo Brent, referencia mundial, superó los 102 dólares el barril, en un contexto donde países clave como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak notificaron decisiones para reducir sus cuotas de extracción de petróleo. Esta coyuntura ha coincidido con el cierre de facto del tráfico petrolero a través del estrecho de Ormuz para los países del golfo Pérsico, aunque la vía permanece abierta oficialmente.

La agencia Bloomberg reportó que las consecuencias de este escenario también se han trasladado al mercado del gas natural, cuyo precio se incrementó simultáneamente a los del crudo, acentuando la presión sobre las tarifas minoristas de combustibles tanto en Estados Unidos como en Europa. El informe señaló que el precio de la gasolina al por menor alcanzó niveles que no se veían desde agosto de 2024, una situación con implicaciones políticas debido a la proximidad de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump enfrenta un momento electoral decisivo.

En el plano internacional, otras medidas de respuesta incluyen el anuncio del gobierno de China de detener las exportaciones de diésel y gasolina, lo que podría acentuar las limitaciones de suministro para el mercado global de combustibles. Corea del Sur, por su parte, evalúa la posibilidad de establecer un límite máximo al precio de los hidrocarburos para mitigar el impacto en sus consumidores nacionales.

El estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del comercio petrolero mundial, dejó de funcionar como paso principal para el crudo extraído en los principales países exportadores del Golfo, según informó Bloomberg. Esta situación ha obligado a Arabia Saudí a buscar alternativas logísticas para trasladar el petróleo hacia los puertos ubicados en el mar Rojo, eludiendo el área de mayor tensión geopolítica.

La refinería Ras Tanura, la mayor instalación de procesamiento de petróleo de Arabia Saudí, interrumpió recientemente sus operaciones, conforme reportaron las autoridades saudíes, quienes además intensifican su vigilancia y defensa de infraestructuras, ante la amenaza de ataques con drones o misiles dirigida a sus centros neurálgicos de producción.

Las fluctuaciones en el precio internacional del petróleo y sus derivados acentúan la preocupación sobre la evolución del costo de la vida y el equilibrio macroeconómico. Según publicó Bloomberg, estos incrementos afectan directamente a los sectores consumidores y elevan la presión sobre los gobiernos para adoptar medidas de contención o respuesta ante la escalada de precios en el mercado de los combustibles. El efecto inmediato sobre los consumidores en Estados Unidos y la Unión Europea se refleja en el encarecimiento de los combustibles al por menor y en el traslado de estos costos a la cadena productiva, algo que ya se percibe en el aumento de los precios finales de bienes y servicios.

Mientras las previsiones sobre la resolución del conflicto y la estabilización de los mercados permanecen inciertas, el aumento en la tensión militar y las restricciones logísticas generan incertidumbre sobre el comportamiento futuro de los precios energéticos, así como sobre las políticas de intervención y subsidio de los estados importadores. Todos estos factores forman parte del complejo panorama energético internacional que, de acuerdo con Bloomberg, continúa mostrando una elevada volatilidad y perspectivas de continuas fluctuaciones en el corto y mediano plazo.