EAU y Kuwait recortan su producción de petróleo en medio de la suspensión de tráfico en el estrecho de Ormuz

La tensión en la región eleva la preocupación internacional, luego de que operadoras clave ajustaran su oferta ante advertencias iraníes y la interrupción de envíos, impulsando el alza de precios y generando incertidumbre sobre los suministros energéticos globales

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Las operaciones de varias refinerías y terminales energéticas a lo largo del Golfo Pérsico han experimentado importantes ajustes logísticos en los últimos días, como parte de la respuesta regional a la amenaza declarada por Irán sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. La preocupación por una posible escalada en el suministro energético global se intensifica, en momentos en que Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait comunican una reducción en sus niveles de producción de petróleo ante la suspensión parcial del tráfico en esa estratégica vía marítima. Según informó la agencia Bloomberg, la empresa estatal Abu Dhabi National Oil Co. indicó que adopta nuevas estrategias de gestión en la extracción y almacenamiento de crudo, mientras aumenta la presión sobre las cadenas internacionales de suministro energético.

El medio Bloomberg consignó que la administración de EAU implementó un ajuste de la producción en alta mar mediante la utilización de rutas alternativas que permiten evitar el paso por Ormuz, lo cual reduce riesgos operativos. El oleoducto operado por Adnoc, con una capacidad de transporte de un millón y medio de barriles diarios, se extiende hacia la ciudad portuaria de Fujaira, ubicada sobre el Golfo de Omán, posibilitando que parte importante del petróleo nacional no dependa del tránsito por el estrecho que atraviesa el foco de tensión.

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Kuwait Petroleum Corporation, en contraste, anunció oficialmente la aplicación de la cláusula de fuerza mayor en sus contratos, activando disposiciones que eximen a la empresa de cumplir con compromisos de entrega en caso de fuerza mayor, dadas las actuales circunstancias excepcionales. La compañía detalló que solo puede exportar su producción de crudo a través del propio estrecho de Ormuz, lo que aumenta la vulnerabilidad del país frente a amenazas de interrupción. De acuerdo con la información recopilada por Bloomberg, la reducción en la producción kuwaití alcanzó inicialmente los 100.000 barriles diarios este sábado, y la expectativa apunta a que ese volumen llegue a triplicarse el domingo si la situación persiste.

La agencia reportó que la decisión de EAU y Kuwait responde directamente a las advertencias formuladas por representantes del gobierno iraní sobre la seguridad de los buques petroleros que crucen el estrecho, afirmando que podrían convertirse en blanco de ataques en caso de considerar que amenazan intereses nacionales iraníes. Esta zona alberga cerca del 20% del tránsito mundial de crudo, y la suspensión parcial del tráfico marítimo tiene efectos inmediatos en los mercados internacionales.

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Bloomberg informó que el precio internacional del petróleo Brent, principal referencia para Europa, cerró hoy viernes a 91,84 dólares por barril. Este nivel representa el valor más elevado desde abril de 2024 y refleja un aumento de algo más del 7% en comparación con el cierre del día anterior. Desde la semana pasada, cuando Estados Unidos e Israel atacaron a objetivos en Irán, el producto ha experimentado un incremento de aproximadamente un 26%, reuniendo la mayor subida semanal desde el año 2020.

Otros países del Golfo Pérsico también enfrentan complejidades derivadas de la escalada de tensiones. Según publicó Bloomberg, Arabia Saudí decidió cerrar su mayor refinería y redirigir parte de su producción petrolera hacia el mar Rojo. Esta medida busca asegurar vías alternativas de exportación y minimizar barreras logísticas derivadas del bloqueo en Ormuz. Por su parte, Qatar suspendió las operaciones de la mayor planta de exportación de gas natural licuado del mundo, tras registrarse ataques con drones sobre territorio nacional.

Estos episodios contribuyen a un clima de incertidumbre entre las principales economías dependientes de los recursos energéticos del Golfo Pérsico, al tiempo que incrementan la preocupación global respecto a la estabilidad de los suministros energéticos. Bloomberg recogió declaraciones del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, quien aseguró que su país no planea atacar a naciones vecinas, a menos que reciba agresiones provenientes de esos territorios. A pesar de este mensaje, tanto las advertencias directas como las acciones en la región impulsan el alza de precios y alimentan la percepción de riesgo para los mercados energéticos globales.