Canadá no descarta "categóricamente" participar en la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán

El jefe de Gobierno canadiense, Mark Carney, afirmó que Ottawa mantiene abierta la posibilidad de sumarse a la intervención militar, subrayando su respaldo a aliados solo cuando lo considere prudente y llamando a reducir la tensión en la región

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Durante una comparecencia junto al primer ministro australiano, Anthony Albanese, el jefe de Gobierno de Canadá, Mark Carney, enfatizó la necesidad de limitar la capacidad de Irán para desarrollar armas nucleares como condición necesaria para reducir las hostilidades en la región. Según consignó la cadena CBC, Carney declaró que Ottawa mantiene abierta la puerta para participar en la campaña militar impulsada recientemente por Estados Unidos e Israel contra Teherán, aunque subrayó que Canadá solo respaldará a sus aliados cuando lo considere prudente.

El medio CBC reportó que el jefe del Ejecutivo canadiense fue enfático al afirmar que “nunca se puede descartar categóricamente la participación”, al ser interrogado sobre una potencial intervención militar de Canadá en la actual confrontación con Irán. La situación en Oriente Próximo experimentó una escalada desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva sorpresa contra territorio iraní el pasado sábado, provocando una respuesta de Teherán con ataques sobre objetivos israelíes y bases estadounidenses en cinco países del Golfo Pérsico.

Según publicó CBC, durante su intervención, Carney apuntó que Canadá evaluará su respaldo a las acciones de aliados basada en consideraciones de razonabilidad y oportunidad. “Apoyaremos a nuestros aliados cuando sea razonable hacerlo”, expresó, reflejando una postura que busca equilibrar la solidaridad internacional con la cautela estratégica ante las consecuencias de una intervención directa.

El líder del Gobierno canadiense sostuvo además que una desescalada del actual enfrentamiento no resultará viable mientras Irán mantenga capacidades para avanzar en su programa nuclear. De acuerdo con CBC, Carney insistió en que una “distensión más amplia” solo será posible si la comunidad internacional consigue frenar los desarrollos nucleares de Teherán, estableciendo así las prioridades de Ottawa en el escenario geopolítico presente.

La intervención de Carney se produjo en el marco de las reacciones internacionales ante un conflicto que involucra acciones militares directas entre potencias regionales y mundiales. Washington y Tel Aviv justificaron su ataque sorpresa sobre Irán como una medida de contención frente al incremento de amenazas en la región, mientras que la respuesta iraní extendió el teatro de operaciones a distintos puntos estratégicos del Golfo, impactando infraestructuras estadounidenses e israelíes.

Algunas voces dentro del Parlamento canadiense y sectores diplomáticos han manifestado preocupaciones relacionadas con las ramificaciones de una posible implicación directa en el conflicto, según detalló CBC. Estas posiciones internas abogan por un examen detenido del alcance y las posibles consecuencias en materia de seguridad, relaciones exteriores y estabilidad regional, en concordancia con la línea de prudencia subrayada por Carney.

Ottawa observa el avance de la crisis en Oriente Próximo coordinando posiciones con aliados tradicionales y manteniendo consultas constantes con socios internacionales. Según CBC, la decisión final sobre un eventual despliegue canadiense en apoyo de las operaciones militares contra Irán se adoptará únicamente tras un análisis exhaustivo de los intereses nacionales y las condiciones sobre el terreno en la región.