
Bajo los restos de la aeronave accidentada se encontró un vehículo adicional, lo que permitió a las autoridades ajustar la cifra de víctimas mortales tras el siniestro registrado cerca del Aeropuerto Internacional de El Alto, en Bolivia. Según informó la prensa local, la tragedia ya ha dejado un saldo de 24 personas fallecidas, conforme a los datos actualizados ofrecidos este lunes por el comandante regional de la Policía, Heriberto Valencia.
De acuerdo con lo publicado por los medios bolivianos, durante los trabajos de remoción de escombros y parte de la estructura de la aeronave militar que sufrió el accidente, los equipos de rescate hallaron bajo los restos del avión un vehículo más, con lo que aumentó el número inicial de víctimas. La cifra manejada por las autoridades hasta el fin de semana era de 22 muertos, pero el hallazgo reciente forzó una actualización, detalló el comandante Valencia en declaraciones recogidas por la prensa.
El medio local explicó que el accidente ocurrió el viernes pasado, cuando un avión militar modelo Hércules, empleado para transportar dinero, se desvió de la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de El Alto. El aparato recorrió casi un kilómetro tras salirse de la vía de aterrizaje, colisionando contra varios vehículos en las zonas inmediatas. Las autoridades detallaron que entre los vehículos alcanzados se encontraban furgonetas, minibuses, automóviles particulares y un tráiler, todos impactados violentamente durante la trayectoria incontrolada del Hércules.
La situación derivada del siniestro provocó altercados en el área del accidente. Según consignó la prensa boliviana, al menos 51 personas fueron detenidas por disturbios luego de que una multitud acudiera a intentar recoger billetes esparcidos en el lugar de los hechos. La seguridad aeroportuaria recurrió al uso de agentes químicos para dispersar a las personas, en medio de un ambiente de desorden generalizado.
En cuanto a la investigación de las causas del incidente, el ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, confirmó que se han iniciado procedimientos formales para esclarecer lo sucedido. Tal como reportó la prensa nacional, la Junta de Investigaciones de Accidentes Aeronáuticos (JIAA) asumió la recolección y resguardo de la caja negra de la aeronave, con la obligación de analizar factores operativos, mecánicos y de vuelo que pudieran haber influido en el accidente. Paralelamente, el fabricante del avión y la compañía aseguradora realizarán sus propias pesquisas, según indicó Salinas, lo que permitirá abordar el análisis del caso desde diversos enfoques técnicos y administrativos.
Las autoridades continúan desplegando tareas en la zona, tanto en operaciones de remoción de escombros como en la asistencia a las familias de las víctimas. La Policía y equipos de rescate mantienen presencia en el lugar mientras avanzan las investigaciones destinadas a determinar las circunstancias exactas que provocaron el accidente y el elevado número de víctimas asociadas al siniestro.