La ONU pide "urgentemente" la "suspensión de los enfrentamientos" entre Afganistán y Pakistán

Miles de desplazados, hospitales dañados y asistencia suspendida afectan a la población afgana tras la escalada en la frontera con Pakistán, mientras aumentan las bajas civiles y organizaciones advierten sobre el deterioro de la situación humanitaria en la región

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Unas 16.400 personas han abandonado sus hogares en Afganistán tras los recientes enfrentamientos en la frontera con Pakistán y a esta cifra se suman cientos de desplazados previos al conflicto que aún no han podido regresar a sus comunidades. Según detalló la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), la mayoría de estos desplazamientos se dieron en un contexto donde las hostilidades continúan afectando la vida cotidiana y el acceso a los servicios básicos, como la atención médica y la ayuda humanitaria. Esta situación ocurre mientras hospitales resultaron dañados y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) suspendió temporalmente su asistencia en zonas particularmente afectadas, dejando vulnerables a hasta 160.000 residentes, consigna UNAMA.

El medio Europa Press consignó que la ONU realizó un llamado urgente a la “suspensión de los enfrentamientos” entre Afganistán y Pakistán debido al aumento de víctimas civiles y el impacto en la población local. UNAMA instó a que las partes cumplan con sus obligaciones conforme al Derecho Internacional y protejan a los civiles en medio de los combates. La organización reportó que sigue documentando incidentes con civiles afectados y recalcó que el conflicto, sumado al reciente terremoto de agosto de 2025 —considerado el más letal en Afganistán en tres décadas—, agrava la vulnerabilidad de miles de personas.

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De acuerdo con la información brindada por Europa Press, los desplazamientos masivos comprenden tanto a quienes huyen de la violencia reciente como a personas desplazadas previamente por el sismo, a quienes se les recomendó retornar a sus hogares como una medida preventiva para evitar mayores riesgos. Las restricciones de movimiento en la zona fronteriza, impuestas por la persistencia del conflicto, han limitado la capacidad de las agencias humanitarias para proveer asistencia vital y otros apoyos necesarios, lo que impacta especialmente a quienes retornaron a Afganistán desde Pakistán y carecen de recursos inmediatos.

El reporte de Naciones Unidas indica que los civiles han resultado heridos o fallecidos tanto por fuego indirecto en combates transfronterizos que alcanzaron zonas residenciales, especialmente en las provincias de Paktiyá, Paktiká, Nangarhar, Kunar y Jost, como por ataques aéreos en Paktiká y Nangarhar. Los talibán calculan en alrededor de cincuenta el número de civiles fallecidos, mientras que UNAMA reportó al menos cuarenta y dos víctimas mortales, entre ellas menores de edad.

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Europa Press recogió declaraciones oficiales en las que las organizaciones humanitarias subrayan la dificultad para registrar el alcance total del impacto debido a la inseguridad y al acceso limitado a las zonas afectadas. El cierre de hospitales y los daños a infraestructuras sanitarias han agravado la situación de quienes requieren atención médica urgente, sumado a la suspensión temporal de la distribución de alimentos básicos por parte del PMA, lo que deja sin cobertura de ayuda alimentaria a decenas de miles de afganos.

Respecto a las operaciones militares, las autoridades afganas indicaron que se han apoderado de al menos cuarenta puestos de control y cuatro bases en la frontera pakistaní tras las recientes ofensivas. El vocero del Ministerio de Defensa talibán, Enayatulá Juarazmi, afirmó —a través de un comunicado difundido en redes sociales y citado por Europa Press— que durante el último día capturaron trece posiciones militares y derribaron cinco drones, mientras que la cifra de fallecidos en filas paquistaníes se sitúa, según el reporte afgano, en cerca de ciento cincuenta soldados. En las últimas horas, también tres militares afganos perdieron la vida.

Las autoridades talibán han denunciado en el comunicado, según documentó Europa Press, que el ejército paquistaní traspasó en numerosas ocasiones el espacio aéreo afgano. Estas incursiones incluyeron ataques contra áreas residenciales, edificios públicos, mezquitas, escuelas y campos de desplazados ubicados en Kabul, Lagmán, Nangarhar, Kunar y Jost, entre otras localidades. Los talibán responsabilizan a las fuerzas pakistaníes por la escalada, mientras que Islamabad sostiene que la operación se cobró hasta este momento aproximadamente cuatrocientos combatientes talibán muertos.

El deterioro en las condiciones humanitarias representa un desafío persistente para la respuesta internacional en Afganistán, recalca Europa Press. Organizaciones en el terreno informan que las limitaciones para actuar en zonas afectadas por los combates, junto a las consecuencias del último gran terremoto, han reducido las posibilidades de acceso a servicios esenciales y asistencia para la supervivencia, incrementando la exposición de la población civil a nuevos riesgos derivados de la inestabilidad en la región.