Israel anuncia la muerte del comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria para Líbano

Daoud Alizadé, jefe interino con influencia directa sobre la logística de Hezbolá, murió tras una operación aérea en Teherán, confirmó el Ejército. La Media Luna Roja reporta cientos de víctimas desde el inicio de la escalada regional

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La Media Luna Roja ha confirmado cerca de 800 fallecidos en Irán desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, entre los que se encuentran el líder supremo ayatolá Alí Jamenei, varios ministros y altos mandos militares iraníes. A raíz de estos hechos, Teherán ha lanzado misiles y drones en represalia contra Israel y contra posiciones militares de Estados Unidos localizadas en distintas naciones del Medio Oriente. Este escenario forma parte de una escalada regional que ha dejado cientos de víctimas y ha provocado tensiones considerables en la zona.

Según reportó el Ejército israelí, Daoud Alizadé, comandante interino de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán para Líbano, perdió la vida durante una operación aérea dirigida en Teherán. El comunicado castrense del martes atribuyó la localización de Alizadé a inteligencia precisa suministrada por la Dirección de Inteligencia. Tal como detalló el Ejército a través de su nota oficial, "hoy temprano, la Fuerza Aérea ha atacado y eliminado, con datos de Inteligencia precisa procedentes de la Dirección de Inteligencia, a Daoud Alizadé, el comandante interino del cuerpo libanés de la Fuerza Quds de Irán".

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De acuerdo con información recogida por el medio, Alizadé había asumido el puesto tras la muerte del general iraní Muhamad Reza Zahedi. Este último falleció en abril de 2024 a raíz de un ataque aéreo efectuado por Israel sobre el Consulado iraní en Damasco, incidente que también provocó el deceso de su asesor y otros funcionarios de alto rango de la Guardia Revolucionaria Iraní. Alizadé se convirtió en una figura clave en el entramado de cooperación entre la Fuerza Quds y Hezbolá, organización militante chií libanesa.

El denominado Cuerpo de Líbano, liderado por Alizadé, funciona, según el Ejército de Israel, como enlace central entre la cúpula de la Fuerza Quds —brazo de operaciones internacionales de la Guardia Revolucionaria de Irán— y la estructura de Hezbolá. El ministerio castrense israelí destacó que dentro de las atribuciones del comandante fallecido figuraban tareas logísticas y de apoyo a la preparación y capacidad operativa del grupo libanés, en el marco del refuerzo de los lazos militares y la asistencia técnica bilateral.

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Informó el Ejército israelí que Alizadé colaboró activamente en la fase de reconstrucción de Hezbolá tras previos conflictos armados, alentando, según su visión, la perpetración de operaciones hostiles contra Israel. Al respecto, el comunicado militar enfatizó: "Israel no permitirá que elementos terroristas iraníes se establezcan en territorio libanés, lo que perjudica la reconstrucción del Estado libanés y fortalece a Hezbolá".

Tal como consignó la nota oficial, la reciente muerte de Alizadé se suma a una serie de acciones que el Estado de Israel ha justificado por su voluntad de debilitar la expansión de la influencia iraní y frenar las capacidades ofensivas de Hezbolá en el sur de Líbano. Según publicó la Media Luna Roja, el saldo de víctimas civiles y militares en Irán se incrementó significativamente como respuesta a los bombardeos e incursiones, derivando en una respuesta armada que incorporó el uso de proyectiles de largo alcance y equipos de aeronaves no tripuladas sobre objetivos israelíes y norteamericanos.

En el contexto regional, fuentes militares indicaron que las hostilidades actuales forman parte de una dinámica escalatoria de confrontación, en la que la cooperación entre la Fuerza Quds y Hezbolá ha ocupado un lugar destacado para el desarrollo de tácticas y abastecimiento militar. Publciaciones internacionales han mostrado el impacto de la eliminación de figuras intermedias y altas dentro de la jerarquía iraní sobre la capacidad de respuesta militar de Teherán.

De acuerdo con lo detallado por la Media Luna Roja, el número de víctimas en Irán continúa en aumento desde el principio del conflicto armado, con afectación en diversas áreas del país. Estos datos se suman a las consecuencias tanto militares como políticas que se han agravado tras los ataques selectivos y la subsiguiente ola de respuestas entre las potencias involucradas.

Hasta el momento, fuentes oficiales no han presentado declaraciones sobre posibles sucesores directos de Alizadé al frente de la delegación de la Fuerza Quds en Líbano. Según información compartida por el Ejército, las operaciones dirigidas contra comandantes considerados clave por Israel forman parte de una política militar orientada a reducir la capacidad de coordinación operativa y logística entre Irán y organizaciones armadas en la región del Levante.

En la evaluación de los hechos, la operación que resultó en la muerte de Alizadé, sumada al bombardeo que había acabado con la vida de Muhamad Reza Zahedi, revela la intensidad de la disputa geopolítica y la concentración de acciones tácticas en las más altas esferas de la planificación militar iraní y de sus aliados. Los ataques y las contrarréplicas han impuesto una situación de creciente inseguridad y han incrementado la amenaza de una extensión del conflicto más allá de las fricciones bilaterales.

La cobertura de las consecuencias inmediatas, tanto por parte de la Media Luna Roja como de los organismos de defensa, apunta a un deterioro del equilibrio en las fronteras norte y sur de Israel, el Líbano y Siria, donde la circulación de armamento, la movilización de tropas y la destrucción de infraestructuras se mantienen como preocupaciones persistentes para la población civil y para los actores estatales implicados.