Grecia envía dos fragatas y aviones F-16 para reforzar a Chipre tras el ataque a una base británica en la isla

Atenas ha decidido incrementar su presencia militar en el Mediterráneo oriental con el envío de naves de guerra y aviones de combate tras confirmarse que instalaciones ubicadas en la isla sufrieron daños por ataques con drones vinculados a Irán

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El portavoz del Gobierno de Chipre, Konstantinos Letymbiotis, comunicó que cuatro aviones F-16 ya aterrizaron en la isla como resultado del envío de refuerzos desde Grecia para fortalecer las medidas preventivas y profundizar la cooperación militar bilateral. Según informó Europa Press, esta iniciativa responde a los daños ocasionados en la base militar británica de Akrotiri tras un ataque con drone vinculado a Irán, en el marco de la escalada de tensión regional tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel.

El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, anunció que la decisión de Atenas implicó el despliegue inmediato de la fragata ‘Kimon’ a la República de Chipre, acompañada de una segunda fragata que transporta el sistema antidrones ‘Centavros’ y el envío de un par de cazas F-16. De acuerdo con declaraciones recogidas por Europa Press, Dendias detalló que la decisión contó con la aprobación del Consejo de Gobierno para la Seguridad Nacional. El objetivo, según expuso el funcionario, es reforzar la defensa de Chipre ante “las amenazas que enfrenta” en medio del aumento de la inestabilidad en el Mediterráneo oriental.

Durante la jornada, Dendias mantuvo comunicación con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, a quien confirmó que estas acciones buscan respaldar la protección de la isla. Además, Dendias informó que viajará a Chipre junto al jefe del Estado Mayor, el general Dimitrios Houpis, para reunirse tanto con Christodoulides como con el ministro de Defensa de Chipre, Vasilis Palmas. Según consignó Europa Press, el funcionario subrayó la importancia de la coordinación directa entre ambos gobiernos en materia de seguridad y defensa, en el contexto de un conflicto abierto que involucra a diversos actores regionales y extra-regionales.

El Gobierno chipriota comunicó que el refuerzo militar griego coincide con la confirmación de daños catalogados como “limitados” en la infraestructura militar británica ubicada en Akrotiri, resultado del impacto de un drone de fabricación iraní. Las autoridades de la isla indicaron también que sus sistemas antiaéreos lograron interceptar con éxito otros intentos de ataque con drones en el mismo emplazamiento. Como reportó Europa Press, estos acontecimientos pusieron de relieve la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas en la isla, que tiene presencia militar internacional y se encuentra ubicada en una zona de particular interés geopolítico.

Estos movimientos se enmarcan en la respuesta regional tras las represalias de Irán asociadas a la intervención militar de Estados Unidos e Israel, que han generado un aumento significativo del riesgo en las proximidades de Chipre. Las autoridades griegas, citadas por Europa Press, remarcaron la necesidad de adoptar medidas adicionales para contribuir a la estabilidad y la disuasión de nuevas amenazas, tanto frente a ataques con drones como en el contexto de posibles escaladas militares.

Europa Press destacó que este refuerzo militar incluye tecnología antidrones, un elemento clave dadas las tácticas empleadas en los recientes ataques con aeronaves no tripuladas. Además de la llegada de los cazas F-16 griegos a Chipre, la participación inmediata de buques de guerra introduce una dimensión naval complementaria a la defensa insular, mejorando la capacidad de respuesta ante incursiones aéreas o marítimas.

La base militar británica de Akrotiri, un enclave relevante para operaciones occidentales en la región y que ha servido como punto logístico y estratégico en diferentes crisis, resultó afectada por los recientes ataques, lo que obligó tanto a Reino Unido como a sus aliados en la zona a revisar sus protocolos de seguridad. Europa Press detalló que el incidente con drones de fabricación iraní evidencia los riesgos derivados del creciente uso de esta tecnología armamentística en conflictos asimétricos.

Finalmente, el fortalecimiento de la cooperación militar entre Grecia y Chipre forma parte de un esfuerzo más amplio en el Mediterráneo oriental para hacer frente al posible aumento de tensiones y mantener la seguridad regional ante una coyuntura marcada por acciones militares de actores externos y la proliferación de amenazas no convencionales. Según informaron fuentes oficiales recogidas por Europa Press, la estrecha colaboración busca asegurar una respuesta efectiva y rápida ante eventuales nuevos ataques que comprometan la integridad territorial o la infraestructura estratégica de Chipre y, por extensión, de sus aliados.