Perú cierra el 2025 con un crecimiento económico del 3,4% en un año marcado por la inestabilidad política

El producto interno bruto de la nación avanzó tras meses de crisis institucional, impulsado principalmente por una mayor inversión en infraestructura vial, aumento del consumo privado y exportaciones de minerales y café, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática

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El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) de Perú reportó que, en el cuarto trimestre de 2025, las exportaciones de bienes y servicios experimentaron un aumento del 5,3% respecto al mismo periodo del año anterior. El mineral de plomo encabezó estas exportaciones con un alza del 142,5%, seguido del café, que se incrementó en un 55,7%, el mineral de hierro con un 39,4% y el zinc con un 32,7%. Este desempeño contribuyó significativamente al crecimiento económico del país, que cerró el año con una expansión del producto interno bruto (PIB) del 3,4%, según informó el medio El Instituto Nacional de Estadística e Informática.

Durante 2025, el panorama económico del país estuvo marcado por sucesos políticos relevantes, como la destitución de la presidenta Dina Boluarte en octubre y la posterior asunción provisional de José Jerí, quien ocupó el cargo de presidente interino hasta su remoción una semana antes del cierre del año por sospechas de corrupción, detalló el medio citado. A pesar de la inestabilidad institucional, el PIB de Perú logró un crecimiento del 3,2% en el último trimestre, sostenido principalmente por la inversión en infraestructura y un mayor gasto de los hogares.

Según los datos compilados por el INEI y publicados por medios nacionales, la inversión bruta fija mostró un incremento del 10,8% en los últimos tres meses del año, lo que impulsó la actividad constructora. El consumo privado evidenció una expansión del 3,1% respecto al periodo equivalente del año previo, atribuida al aumento del empleo y de los ingresos laborales en los hogares. El gasto de consumo final del gobierno también tuvo un desempeño positivo, con una subida del 1,5% en comparación interanual, respaldado por mayores inversiones en administración pública y defensa (1,6%), educación pública (3,4%) y salud pública (0,2%).

En cuanto a los sectores productivos, la construcción sobresalió con una expansión del 6,7% durante el año gracias a la mayor ejecución de proyectos de infraestructura vial. Transporte, almacenamiento, correo y mensajería presentaron un crecimiento del 5%, según consignó el INEI. También se registraron subidas en agricultura, ganadería, caza y silvicultura (4,8%), comercio (3,6%), alojamientos y restaurantes (2,3%) y servicios financieros, seguros y pensiones (0,5%). Las manufacturas experimentaron un avance del 4,7% en el último trimestre, impulsando aún más la recuperación productiva de la economía peruana.

El comportamiento positivo de las importaciones acompañó este crecimiento, ya que las compras al exterior se elevaron en un 11,6%. Las adquisiciones de automóviles aumentaron el 30,1%, mientras que los camiones, ómnibus y camionetas registraron un alza del 24%. La compra de maquinaria para la industria también creció, situándose en un incremento del 22,3%. Estos datos reflejan una mayor actividad económica interna y la necesidad de equipamiento para distintos rubros.

El crecimiento del consumo final privado, que llegó al 3,1% en el último trimestre, se sostuvo en el mayor empleo e ingresos percibidos por los hogares peruanos. En el caso del gasto de consumo final del gobierno, las cifras del INEI indicaron avances notables en áreas como defensa, educación y salud, lo que contribuyó a respaldar la demanda interna.

No obstante, dentro del balance anual, hubo segmentos con desempeños negativos. La actividad de telecomunicaciones y otros servicios bajó un 0,4% durante el 2025, lo que contrastó con la tendencia alcista de otros sectores, reportó el INEI. Los datos recopilados revelan la contribución diferenciada de cada rubro al PIB y muestran los desafíos que enfrentaron ciertas áreas en un año donde la crisis política marcó buena parte del contexto nacional.

El medio Instituto Nacional de Estadística e Informática puntualizó que el sector servicios en su conjunto creció un 3,4% en el último tramo del año, un dato influido tanto por la expansión de ramas tradicionales como comercio y restaurantes, como por el aumento de actividades ligadas al transporte y el almacenamiento.

Durante 2025, las inversiones en infraestructura vial sirvieron como uno de los factores más relevantes del avance económico, generando impactos positivos tanto en la construcción como en los sectores vinculados al transporte. El repunte de las exportaciones, apoyado especialmente en los minerales y el café, también impactó en la balanza comercial y estimuló rubros productivos relacionados.

A pesar del impacto de la inestabilidad política, el avance del empleo y los ingresos permitió sostener el consumo privado y reforzó la resiliencia de la economía local. Las cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática y divulgadas por medios especializados ofrecen un panorama detallado de los motores que sostuvieron el crecimiento de Perú en un año signado por los cambios institucionales y la volatilidad política.