Más de 50.000 ucranianos han sido atendidos por Accem desde 2022, 9.212 de ellos el año pasado

La organización destaca que, desde el inicio de la invasión rusa, ha ofrecido apoyo integral a familias ucranianas, cubriendo necesidades esenciales y facilitando integración, mientras la emergencia humanitaria continúa afectando a millones de personas refugiadas y desplazadas en Europa

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El registro de personas refugiadas fuera de Ucrania, que según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) sumaba 5.898.150 hasta mediados de enero de 2026, refleja la magnitud del impacto humanitario derivado del conflicto iniciado en febrero de 2022. En este contexto, la organización Accem ha comunicado que, desde el comienzo de la invasión rusa sobre Ucrania, su labor en territorio español ha estado orientada a brindar apoyo integral a la población ucraniana afectada, cubriendo tanto necesidades básicas como procesos de integración, en un escenario donde la emergencia humanitaria aún persiste y continúa afectando a millones de desplazados.

Según detalló Accem, entre el 24 de febrero de 2022 y la actualidad, se han prestado servicios a 50.943 ucranianos, que corresponden a cerca de 28.000 núcleos familiares. Solamente en 2025, la ONG asistió a 9.212 personas originarias de Ucrania. Estas cifras evidencian, según informó el medio, que las consecuencias de la guerra mantienen la necesidad de intervención continuada, pese al paso del tiempo transcurrido desde el inicio del conflicto.

Para dimensionar el alcance de su trabajo, Accem informó que la suma de prestaciones realizadas desde el comienzo de la invasión asciende a 1.056.853, abarcando recursos para garantizar derechos fundamentales, la cobertura de necesidades primarias y el acompañamiento en el proceso de integración social y laboral. De los ucranianos atendidos en 2025, un total de 1.659 accedieron a programas que garantizan alojamiento residencial, es decir, recibieron asistencia relacionada con la vivienda.

El perfil de quienes han sido asistidos por esta entidad social se caracteriza por una mayoría de mujeres, quienes representan el 59,44% del total, frente al 40,56% de hombres. La presencia de menores entre los atendidos es significativa: la organización ha registrado 12.530 personas de entre 0 y 17 años que recibieron apoyo desde 2022. Además, la proporción de adultos en edad activa resulta relevante, con 14.590 personas en la franja de 18 a 34 años, y 14.630 entre 35 y 49 años, según consignó Accem.

De acuerdo con datos del Ministerio del Interior, informados también por Accem, en España residen actualmente 256.750 personas ucranianas que mantienen necesidades de protección. En Ucrania, por su parte, el número de personas desplazadas dentro del país alcanzó 3.757.000 durante 2025, lo que evidencia la situación de inestabilidad y vulnerabilidad que predomina tanto dentro como fuera de las fronteras ucranianas.

Accem recordó que, en los días iniciales del conflicto, se habilitó el dispositivo para la recepción, atención y derivación en el Centro CREADE de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, en colaboración con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, otras administraciones públicas y el acompañamiento de ACNUR. El desarrollo y puesta en marcha de este recurso de acogida se vinculó también a la directiva de protección temporal respaldada por la Unión Europea, mecanismo que agilizó los trámites para el acceso de la población ucraniana a medidas de protección, contribuyendo así a una respuesta inmediata en las primeras fases de la emergencia.

El medio Accem añadió que con el transcurso de los meses, el modelo de acogida adoptado en esos primeros momentos amplió su cobertura y consolidó una estructura de apoyo capaz de adaptarse a las nuevas necesidades de la población desplazada. Esta entidad ha reiterado la importancia de la colaboración institucional y el trabajo coordinado con organismos internacionales y administraciones nacionales para sostener la atención y la integración de los desplazados.

Finalmente, Accem defendió que los principios de cultura de paz, convivencia y solidaridad deben permanecer como fundamentos esenciales para que las sociedades puedan ofrecer una acogida digna a quienes buscan protección internacional. La organización sostuvo que solo a través de estos valores colectivos resulta posible articular respuestas humanitarias duraderas frente a crisis de desplazamiento como la que afecta a Ucrania y al conjunto de Europa.