Más de 50.000 desplazados kurdos de Afrín se quedan en el limbo a pesar del acuerdo entre Damasco y las FDS

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Más de 50.000 desplazados kurdos se encuentran en tierra de nadie en medio de enormes dificultades para regresar a la ciudad de Afrín, en el norte del país, a pesar del acuerdo de integración alcanzado entre el Gobierno de Damasco y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la milicia kurda-árabe que sirve de fuerza de defensa de la región autónoma del noreste de Siria.

Los kurdos de Afrín fueron desplazados a la fuerza por vez primera con el comienzo en 2018 de una ofensiva turca contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, vinculado a las FDS; después en 2024 durante la operación relámpago que acabó con el régimen del expresidente Bashar al Assad y finalmente este año, con el estallido de los enfrentamientos entre las nuevas autoridades sirias y las FDS.

El presidente sirio y antiguo líder yihadista Ahmed al Shara y los kurdos han alcanzado un acuerdo de integración para facilitar la incorporación de las milicias al estamento de seguridad nacional acompañada de un decreto para proteger la identidad kurda. Los kurdos, por su parte, exigen que sus derechos sean consagrados específicamente en una nueva Constitución nacional, todavía bajo redacción.

El acuerdo, en cualquier caso, concede a las fuerzas de Al Shara el control estratégico del noreste de Siria, yacimientos y otros recursos incluidos, así como el control de los centros de detención donde languidecían hasta ahora miles de familiares de yihadistas de Estado Islámico, ahora en proceso de repatriación a otros países, empezando por Irak.

Según han informado responsables locales a la agencia kurda Rudaw, alrededor de 50.000 desplazados de Afrín viven actualmente en la provincia de Hasaka, repartidos en aproximadamente 150 centros de desplazados y viviendas particulares, vulnerables a numerosas violaciones de derechos humanos incluyendo saqueos, confiscaciones de propiedades y abusos por parte de facciones armadas, sin contar los que siguen en países vecinos como Irak.

Estas facciones armadas no forman parte de la FDS: todo lo contrario. Pertenecen a la división Suleiman Shah, comúnmente conocida como "los Al Amshat" que, junto con la División Hamza, son facciones armadas respaldadas por Turquía que se han resistido a integrarse en la nueva estructura militar siria formada tras el derrocamiento Al Assad.

Se espera que en los próximos días llegue a Afrín un primer convoy con 400 familias desplazadas pero la complejidad de la situación está retrasando el retorno. Desde el comité para el retorno de los desplazados (que a su vez depende de la administración autónoma kurda), Farida Ibo ha asegurado a Rudaw que los preparativos para el convoy están en marcha pero "la fecha aún no se ha determinado porque los procedimientos y las medidas de seguridad aún se están ultimando".