
Varias policías que ocupan diferentes puestos dentro del cuerpo han decidido contactar con la defensa de la mujer que denunció al Director Adjunto Operativo (DAO) tras conocer detalles del caso, según recogió Europa Press a partir de declaraciones de su abogado, Jorge Piedrafita, en una entrevista transmitida por Antena 3. Este letrado reveló que las agentes han relatado episodios similares vinculados a la cúpula policial y apuntaron a la existencia de represalias internas al intentar informar de estas presuntas conductas. El abogado de la denunciante expuso así un posible patrón de encubrimiento y respuesta punitiva en la jerarquía de la Policía Nacional, además de confirmar que está recibiendo un número creciente de testimonios de mujeres afectadas.
De acuerdo con Europa Press, Piedrafita sostuvo que, tras la denuncia de su clienta por agresión sexual, otras funcionarias han comenzado a comunicarle sus propias vivencias de comportamientos que consideran impropios por parte de miembros con altos cargos policiales. El abogado explicó que las afectadas, en ocasiones anteriores, recurrieron a canales internos para dar parte de los hechos y que, al hacerlo, las personas denunciadas tuvieron conocimiento inmediato, lo que facilitó represalias contra quienes alertaban. Insistió en la necesidad de que esas mujeres continúen presentando sus casos para recibir asesoramiento y, si cuentan con pruebas suficientes, articular nuevas denuncias que permitan exponer el alcance del fenómeno.
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En relación a la respuesta institucional tras la denuncia, Piedrafita mencionó que se ha detectado un cambio de actitud en la dirección provisional tras la llegada de Genma Barroso, quien sustituyó temporalmente al DAO, según detalló Europa Press. Barroso se reunió recientemente con la denunciante y dispuso una escolta policial para salvaguardar su integridad, un dispositivo de protección que comenzó a operar desde la tarde anterior por el grado de temor que experimenta la presunta víctima. El abogado remarcó, además, el acompañamiento de la jefa de seguridad ciudadana y del equipo psicosocial en esta fase inicial del proceso, subrayando que estas medidas han logrado estabilizar el estado emocional de su clienta, quien sigue mostrando una marcada desconfianza hacia la cúpula policial y hacia figuras vinculadas con el DAO. Piedrafita también remarcó que la denunciante percibe apoyo por parte de compañeros y compañeras del cuerpo, quienes le han expresado solidaridad y malestar por la situación, porque consideran que la imagen de la Policía Nacional ha quedado perjudicada. No obstante, advirtió que no corresponde generalizar la conducta de unos pocos sobre el resto de los funcionarios.
A propósito del proceso judicial, el abogado señaló para Antena 3 y Europa Press que presentará ante el juzgado elementos clave para la causa, como un audio de 40 minutos que contendría el registro de la agresión sexual denunciada, así como mensajes intercambiados por la víctima a través de WhatsApp. Consultado sobre el origen del traslado de su clienta al mismo edificio donde se encuentra la sede del DAO, Piedrafita aclaró que la agente había solicitado diversos puestos en Madrid y creyó razonable su asignación, porque correspondía al puesto disponible en ese momento. Con todo, la mujer mantiene dudas sobre si su ubicación pudo haber respondido, en parte, a intereses de instancias superiores. "Eso es algo que no sabemos", sostuvo el abogado.
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Entre los relatos aportados por otras funcionarias contactadas, Piedrafita recalcó que las represalias se activaban de manera inmediata tras los intentos internos de denuncia, señalando que se informaba de los hechos a los denunciados, lo que habilitaba maniobras en contra de las víctimas dentro del cuerpo policial. Sobre la posibilidad de un movimiento de tipo “me too” en la Policía Nacional, el abogado refirió que aún se está evaluando la dimensión y tipología de cada caso, de tal manera que cada denuncia recibirá un tratamiento individualizado para definir la estrategia procesal más adecuada.
La defensa de la agente denunciante mencionó comentarios hostiles difundidos en grupos de comunicación interna, como chats, contra su clienta. Ante la inquietud sobre si se tomarán medidas legales por estos ataques, Piedrafita declaró que la decisión dependerá de la posibilidad de identificar con precisión a los autores, aunque por ahora lo considera una tarea complicada.
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Europa Press también informó sobre antecedentes relacionados con la denunciante. Se indicó que en 2019, la mujer había iniciado otra denuncia contra un superior por supuestos hechos de acoso cibernético y laboral, amenazas y coacciones, siendo este procedimiento archivado. El letrado mostró su desacuerdo con la utilización pública de esta información, deslizando que obedece a estrategias para desacreditar a la denunciante. Recordó que el proceso actual en el juzgado se centrará exclusivamente en los hechos alegados como ocurridos el 23 de abril de 2025.
Durante la entrevista, Piedrafita animó a todas las agentes que han sufrido situaciones similares a contactar para recibir asesoramiento jurídico gratuito, con el objetivo de reunir pruebas y, si existen bases sólidas, avanzar con nuevas acciones legales. Según su opinión, la denuncia y la actuación judicial constituyen el único mecanismo para eliminar prácticas que identifica como impunes en la cúpula policial. Concluyó mencionando el impacto positivo que ha tenido el acto de denuncia por parte de su clienta, ya que ha impulsado a otras mujeres a romper el silencio y buscar la vía judicial como alternativa para salvaguardar su integridad profesional y personal dentro de la Policía Nacional.
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