
Las restricciones al acceso de alimentos y ayuda humanitaria en El Fasher figuran entre las principales consecuencias de la ofensiva de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en esta ciudad, de acuerdo con el comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos. De acuerdo con información publicada por la agencia de noticias Europa Press, miles de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares como resultado directo de este asedio, el cual agravó la ocurrencia de hambruna y brotes de enfermedades en la capital de la región de Darfur Norte, Sudán.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra tres altos mandos de las RSF atribuyéndoles un papel central en la ofensiva sobre El Fasher y en una serie de crímenes cometidos en la región. Según informó Europa Press, los sancionados son Elfaté Abdullá Idris Adam, Gedo Hamdan Ahmed Mohamed y Tijani Ibrahim Musa Mohamed. En su comunicado, el Tesoro acusó al grupo paramilitar de haber ejecutado una "campaña sistemática de destrucción de pruebas" sobre las masacres cometidas, incluido el incendio de cientos de cuerpos tras la ocupación de la ciudad registrada en otoño de 2025.
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Scott Bessent, secretario del Tesoro, declaró: “Estados Unidos pide a las RSF que se comprometan con el alto el fuego inmediatamente. No vamos a tolerar esta campaña de terror y la masacre sin sentido”, reprodujo Europa Press. El Gobierno estadounidense también insistió en que las partes involucradas acepten una tregua humanitaria, subrayando que la intención es permitir la llegada de ayuda a los desplazados y contribuir al fin del conflicto.
Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense señaló que las RSF y sus milicias aliadas han perpetrado “atrocidades durante los casi tres años de conflicto en Sudán”, extendiéndose desde abril de 2023. El comunicado del Departamento de Estado, citado por Europa Press, indicó que en octubre de 2025 las RSF implementaron una campaña de asesinatos sistemáticos, en la que civiles fueron atacados por motivos de etnia e identidad tribal. El informe también responsabiliza a los líderes sancionados por impedir la llegada de ayuda urgente, lo cual profundizó los problemas alimentarios y sanitarios entre la población civil.
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Dentro de los señalados se encuentra Idris Adam, general de brigada de las RSF, acusado de haber grabado en vídeo la ejecución de civiles desarmados. El Departamento de Estado sostuvo que tanto él como su familia tienen prohibido el ingreso a territorio estadounidense. En el comunicado, reproducido por Europa Press, se especificó: “Filmó las atrocidades”, y se incluye a Idris Adam en la lista de sancionados por “graves violaciones de los Derechos Humanos”.
Las penalizaciones impuestas a los mencionados líderes de las RSF buscan presionar al grupo y sus aliados para que cesen las acciones violentas y permitan el acceso irrestricto de ayuda a El Fasher, ciudad que permaneció bajo asedio durante 18 meses y quedó bajo control de las RSF, según reportó Europa Press. Más de 100.000 residentes huyeron de la ciudad a raíz de este asedio, lo que añade una dimensión humanitaria a la crisis que afecta al país.
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El comunicado oficial del Tesoro estadounidense sostiene además que las RSF emprendieron una serie de acciones para ocultar pruebas de los crímenes perpetrados, tales como la quema de cuerpos tras las masacres realizadas. Las autoridades estadounidenses también hicieron hincapié en la gravedad de estos hechos, instando a la comunidad internacional y a las partes involucradas a apoyar los esfuerzos para alcanzar una tregua y proporcionar asistencia humanitaria a los desplazados.
En la declaración oficial, se reiteró el llamado a una “paz duradera” en Sudán y al fin de lo que se consideró como la “peor crisis humanitaria del mundo”. Según consignó Europa Press, la Administración de Donald Trump instó a todas las partes enfrentadas a aceptar la tregua humanitaria negociada con Estados Unidos de forma inmediata y sin condiciones previas.
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El asedio de El Fasher y la posterior huida de decenas de miles de residentes, así como los crímenes de los líderes paramilitares sancionados, dan una muestra de la complejidad de la crisis sudanesa y de las dificultades que enfrentan las agencias internacionales para asistir a la población afectada, según la información proporcionada por Europa Press.