
El tribunal advirtió la ausencia de certezas en distintos testimonios y pruebas técnicas relacionadas con el caso, aduciendo que la imposibilidad de realizar un cotejo de ADN con el acusado representó una limitación adicional a la investigación. Esta falta de pruebas sustanciales constituyó uno de los elementos centrales que fundaron la decisión judicial, según detalló Europa Press, al absolver a un hombre acusado de agredir sexualmente a una menor en un ferri rumbo al puerto de Almería.
La Audiencia Provincial de Almería comunicó que el fallo deja vigente la presunción de inocencia del acusado, para quien la Fiscalía había solicitado una condena de 15 años de prisión. El proceso judicial se enfocó en los hechos ocurridos el 6 de septiembre de 2023, cuando el hombre, de 35 años y sin antecedentes penales, coincidió en un trayecto marítimo hacia Almería con una menor de 14 años y su familia. En ese contexto, de acuerdo a lo consignado por Europa Press, la menor se había acostado junto a una de sus hermanas en el suelo de uno de los pasillos del barco. No quedó probado que el acusado aprovechara esa circunstancia para acercarse a la menor con el objetivo de cometer una agresión sexual, tal como indicó la defensa, ejercida por el abogado Nabil El Meknassi.
La sentencia, de acuerdo a Europa Press, destacó que el testimonio de la menor, considerado la principal prueba de cargo, presentó contradicciones sobre el comportamiento atribuido al acusado. El tribunal subrayó que la declaración de la víctima no cumplía con las “exigencias mínimas para destruir la presunción de inocencia”, señalando incoherencias que ponían en duda la secuencia de lo relatado. Además, los informes periciales y médicos descartaron la existencia de penetración, un elemento al que también hizo referencia la resolución judicial.
En el análisis de los elementos científicos, la Audiencia remarcó que la falta de un examen de ADN que pudiera ser comparado con el del acusado dejó la causa “huérfana de importantes elementos de corroboración”. Este aspecto, unido a la ausencia de otras pruebas materiales o testimoniales que pudieran clarificar la escena, acentuó la dificultad para acreditar el supuesto delito. Uno de los empleados del ferri aportó ante el tribunal que la embarcación se encontraba saturada de pasajeros, con personas instaladas en los pasillos, factor que dificultaba la identificación o el seguimiento de la situación, según información de Europa Press.
El propio acusado, según recogió la sentencia, sostuvo que él “no hizo nada, que iba durmiendo en su asiento” y que despertó tras un golpe recibido, “al parecer por parte de algún familiar de la menor”. Para la sala, este relato se ajustaba a la circunstancia de que la identificación del sospechoso no se realizó de inmediato. La joven, tras salir a tomar aire, despertó a su hermana antes de buscar al presunto agresor, de acuerdo a lo expuesto en la vista. Este detalle, según los magistrados, tampoco facilitó una acreditación fehaciente de los hechos.
La resolución absolutoria, según el pronunciamiento divulgado por Europa Press, pone énfasis en la insuficiencia del testimonio de la menor en cuanto a persistencia, así como en la carencia de pruebas materiales que pudieran dotarlo de mayor credibilidad. El tribunal señaló expresamente: “Aparte de no ser del todo persistente el testimonio de la menor, el mismo no ha venido acompañado de ninguna evidencia que pueda servir para revestirlo de credibilidad”.
Como resultado de estas consideraciones, la Audiencia Provincial de Almería resolvió la absolución del acusado por falta de pruebas que permitieran acreditar la comisión del delito imputado. El fallo aún admite la posibilidad de recurso de apelación, y según el reporte de Europa Press, la causa queda a la espera de futuras acciones legales de alguna de las partes involucradas.