El BCE y Fundación ONCE velarán por que el euro digital sea accesible para todas las personas

Especialistas en accesibilidad colaborarán con autoridades europeas para asegurar que la futura solución digital cumpla estándares de inclusión y facilidad de uso, considerando necesidades de personas mayores y con discapacidad, según destacaron representantes de ambas instituciones en la firma del acuerdo

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La colaboración de especialistas en accesibilidad se consolida como un eje central en el esfuerzo por asegurar que el futuro euro digital alcance un alto estándar de inclusión y facilidad de uso, según expresaron representantes del Banco Central Europeo (BCE) y de Fundación ONCE durante la firma de un acuerdo entre ambas entidades. Conforme informó el medio, el BCE y la Fundación ONCE trabajarán de forma conjunta para garantizar que la aplicación del euro digital sea realmente accesible a toda la población, teniendo presente las necesidades de personas mayores, usuarios con discapacidad y personas con habilidades digitales limitadas.

Tal como detalló el medio, esta cooperación, que no contempla compensación económica para las partes, permitirá al BCE contar con la extensa experiencia de Fundación ONCE en materia de asesoramiento técnico sobre accesibilidad digital, tanto en la definición de requisitos como en la conceptualización de la futura aplicación. Fundación ONCE también ofrecerá apoyo en el diseño inicial y en el proceso de prueba de accesibilidad de las funcionalidades, una vez disponibles los primeros prototipos de la herramienta.

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El acuerdo refuerza el compromiso del BCE para ir más allá de los estándares mínimos que marca la legislación, como el Acta Europea de Accesibilidad, y avanzar hacia niveles superiores de accesibilidad dentro del sector financiero. De acuerdo con lo publicado por el medio, el BCE adoptará una política de "accesibilidad desde el diseño", de modo que las consideraciones inclusivas queden integradas desde las primeras fases del desarrollo de la aplicación del euro digital. El objetivo declarado es que la interfaz de usuario sea clara, comprensible y navegable para todos los perfiles, sin excepciones por motivos de discapacidad, edad o falta de competencias tecnológicas.

Esto se refleja en las palabras de Piero Cipollone, integrante del Comité Ejecutivo del BCE y titular del Grupo de Alto Nivel sobre el euro digital, quien sostuvo: “La accesibilidad y la inclusión no son características opcionales, sino principios fundamentales del diseño del euro digital”. Además, Cipollone subrayó, cita el medio: “Al trabajar con organizaciones como Fundación ONCE, estamos contribuyendo a garantizar que el euro digital empodere a todos los ciudadanos en la era digital, sin dejar a nadie atrás”.

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Por parte de Fundación ONCE, Jesús Hernández Galán, responsable de Accesibilidad e Innovación, expresó —según reportó el medio— que para la organización "es un honor contribuir a garantizar que el euro digital integre características de accesibilidad desde el principio”. Hernández Galán señaló que se sumarán al proyecto expertos en accesibilidad y en experiencia de usuario con personas con discapacidad, de forma que se conjuguen los conocimientos técnicos y la vivencia directa.

Según informó el medio, dentro del marco del Euro Retail Payments Board, las organizaciones que representan a los consumidores han insistido en que una aplicación del sistema Eurosistema con altos estándares de accesibilidad puede ser clave para promover el acceso universal al euro digital. Esto se alinea con la visión del BCE de que la inclusión financiera digital se convierta en uno de los elementos fundamentales de la arquitectura técnica de la nueva solución de pago.

En el proceso de desarrollo del euro digital, el BCE también ha impulsado la participación activa de ciudadanos y grupos vulnerables. A partir de grupos focales, se recogió que los consumidores con necesidades especiales valoran especialmente la posibilidad de contar con diferentes opciones para incorporarse al sistema, entre ellas la atención presencial y flujos de pago que sean familiares y fáciles de utilizar. Estos puntos fueron subrayados por el medio, que destacó la voluntad de las autoridades para escuchar las inquietudes de los usuarios con mayores barreras y adaptarse a sus demandas para no generar exclusiones por motivos tecnológicos o físicos.

El medio destacó la relevancia de desplegar una solución diseñada para el acceso universal desde las primeras etapas, evitando implementar adaptaciones a posteriori que no siempre responden adecuadamente a las realidades de las personas con discapacidad, personas mayores o quienes han desarrollado menos destrezas digitales. De acuerdo con la información consignada, este modelo de diseño busca evitar obstáculos en el momento en que el proceso de pago y manejo del dinero avance hacia una transición cada vez más digital.

La colaboración entre el BCE y Fundación ONCE suma experiencia técnica, conocimiento especializado y la perspectiva de los propios usuarios en situación de vulnerabilidad a los equipos dedicados al desarrollo del euro digital, con la finalidad de asegurar que el despliegue de la herramienta represente un avance efectivo hacia la inclusión financiera para toda la población.