El Banco Central de Brasil ordena la liquidación extrajudicial de Banco Pleno tras la quiebra de Banco Master

La autoridad monetaria brasileña explica que la medida responde a graves violaciones bancarias, deterioro financiero y falta de liquidez en la entidad, tras el colapso de una firma vinculada a un exdirectivo investigado por fraude y otros delitos

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Las cifras aportadas por el Banco Central de Brasil indican que Banco Pleno representa apenas el 0,04% de los activos y el 0,05% del financiamiento de todo el sistema financiero brasileño. Esta presencia minoritaria no evitó que la entidad se viera arrastrada a una crisis profunda como consecuencia de la quiebra de Banco Master, un colapso que provocó un déficit financiero de 12.000 millones de reales (1.969 millones de euros) y perjudicó a 1,6 millones de personas en el país. Este trasfondo desencadenó el anuncio de la liquidación extrajudicial de Banco Pleno, tras verificarse su delicada situación financiera y el deterioro de su liquidez.

Según informó el Banco Central de Brasil a través de un comunicado, la decisión de cerrar Banco Pleno se fundamenta en la "comprometida situación económica y financiera de la institución, con deterioro de su liquidez, así como por la infracción de las normas que rigen su actividad y el incumplimiento de las determinaciones" de la propia autoridad monetaria. El medio oficial detalló que el desencadenante inmediato fue la quiebra de Banco Master, entidad que ha dejado uno de los mayores agujeros financieros recientes en el sistema bancario brasileño.

De acuerdo con la información difundida por el Banco Central, la historia reciente de Banco Pleno se entrelaza con la de Banco Master a través de la figura de Augusto Lima, quien controlaba la entidad bajo su anterior denominación, Banco Voiter. Tras abandonar su participación en Banco Master en mayo de 2024, Lima adquirió el control de Voiter, operación que recibió el visto bueno de la autoridad monetaria en julio de 2025. Poco después, la relación entre ambas entidades resultó crucial para entender la gravedad de la crisis que las afectó.

El medio consignó que la intervención del Banco Central sobre Banco Master se produjo tras identificar "graves violaciones de las normas bancarias", entre las que destacan la falsificación de instrumentos de crédito por parte de sus ejecutivos. Estos instrumentos luego se vendían a un prestamista, una maniobra que contribuyó al colapso del banco y motivó la liquidación forzosa. La investigación también afectó a los altos cargos, incluido Augusto Lima.

El mismo día en que se formalizó la liquidación de Banco Master, Lima fue arrestado, medida tomada paralelamente a la detención del presidente del banco. Ambos recuperaron la libertad bajo fianza, sujetos a la obligación de portar un brazalete electrónico, conforme detalló la autoridad monetaria. Los procedimientos judiciales continúan mientras se esclarecen las responsabilidades individuales y se cuantifican los daños ocasionados al sistema bancario.

El colapso de Banco Master, según reportó el Banco Central de Brasil, excedió el impacto directo sobre su base de clientes e incidió en la estabilidad de Banco Pleno, cuya situación financiera se deterioró rápidamente tras la crisis de la institución matriz. El regulador explicó que las violaciones normativas y la imposibilidad de revertir las pérdidas estructurales hicieron inviable la continuidad de Banco Pleno, justificando así la orden de liquidación extrajudicial.

Banco Pleno atravesaba una etapa de reorganización tras el cambio de control accionarial y el proceso regulatorio de aprobación iniciado por Lima. Las autoridades señalaron que la falta de liquidez y el incumplimiento de las determinaciones del Banco Central agravaron la crisis de la entidad, provocando su exclusión definitiva del sistema financiero.

El Banco Central insistió en la necesidad de proteger la integridad del sistema bancario a través de intervenciones tempranas y sanciones frente a infracciones graves. Según publicó la autoridad, la resolución adoptada busca contener los daños sistémicos y limitar los riesgos para el resto de las instituciones financieras del país.

La liquidación extrajudicial implica la disolución ordenada de los activos y pasivos de la entidad, bajo supervisión de la autoridad monetaria, un proceso que se desarrolla siguiendo las normativas brasileñas de defensa de los intereses de los clientes y acreedores. El medio oficial recordó que la garantía de depósitos y demás mecanismos de protección al público tienen como fin resguardar, hasta donde sea posible, los ahorros de los afectados por las quiebras recientes.

Los procedimientos seguirán sujetos a supervisión y a las determinaciones de la justicia, en tanto avanzan las investigaciones relacionadas con las conductas ilegales que precipitaron la crisis bancaria. El Banco Central de Brasil reiteró su compromiso con la vigilancia y transparencia en la gestión del sistema financiero, al tiempo que colabora con las autoridades judiciales en el esclarecimiento de los hechos investigados.