
La relación previa entre el director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, y la funcionaria denunciante, caracterizada por una marcada desigualdad de poder dentro del cuerpo policial, ha sido motivo de especial mención en la querella presentada ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid. Así lo detalló Europa Press tras acceder al auto judicial que inició la investigación sobre presuntos delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos agravados por abuso de superioridad. A raíz de la admisión de la querella, González, quien ejercía como máximo responsable operativo desde 2018, comunicó su dimisión al Ministerio del Interior, medida que se hará efectiva en las próximas horas.
De acuerdo con el reporte de Europa Press, la citación judicial de González como investigado ocurrió después de que el juez admitiera a trámite la querella formulada por la funcionaria. El auto judicial establece que "los hechos que resultan de la querella hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales cuya instrucción corresponde a este órgano judicial" y dispone la declaración de González y de la presunta víctima. La declaración de la agente víctima ha sido fijada para el 17 de marzo a las 10:30 horas.
Según consignó Europa Press, la denuncia presentada describe una relación afectiva entre ambos policías, de la que González habría abusado para imponer una dinámica de control y dominación psicológica sobre la subordinada. El escrito señala que la agente manifestó repetidamente su deseo de terminar la relación pero no conseguía materializarlo debido a la presión institucional y la asimetría jerárquica existente.
El relato de los hechos recogido por Europa Press indica que el episodio principal bajo investigación ocurrió el 23 de abril de 2025, mientras la denunciante realizaba un turno ordinario en la comisaría de Coslada. Durante esa jornada, González la contactó telefónicamente en varias ocasiones y demandó su presencia urgente, llegando incluso a instruirle para abandonar su puesto utilizando un vehículo policial camuflado. Una vez cumplida la instrucción, la agente acudió a un restaurante donde el entonces DAO almorzaba con otro comisario, y posteriormente ambos se dirigieron a un domicilio. En ese inmueble, tras una propuesta de González para que la agente subiera, se habría producido una negativa por parte de la mujer, quien afirmó sentirse incómoda y expresó su deseo de marcharse.
Pese a esa negativa, el DAO accedió a la vivienda con la agente, sirvió dos cervezas y, según la querella, propició un acercamiento físico de índole sexual, al que ella respondió reiteradamente con negativas verbales y de forma expresa. El documento denuncia que González, "aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional", habría iniciado lo que describe como una conducta agresiva de naturaleza sexual, incluyendo violencia física y tocamientos sin consentimiento en zonas íntimas.
El informe difundido por Europa Press relata que la agente logró zafarse y abandonar el domicilio, retomando el vehículo policial hasta la comisaría para después dirigirse a su residencia particular. Tras el incidente, la querella sostiene que González habría iniciado una campaña sistemática de acoso telefónico y manipulación psicológica, con el objetivo de mantener el control sobre la agente, desvirtuar la gravedad de los hechos, responsabilizar a la víctima y disuadirla de presentar una denuncia. El texto señala, asimismo, ofertas de compensaciones laborales como una forma de "precio del silencio".
Europa Press reportó que, según el relato recogido en la denuncia, la relación previa ya presentaba elementos de presión jerárquica y manipulación por parte de González, lo que se agravó desde la separación unilateral por parte de la denunciante. El auto reseñado por el medio indica que la instrucción judicial realizará las diligencias esenciales para delimitar la existencia y naturaleza de los delitos presuntamente cometidos.
En cuanto al historial profesional del investigado, Europa Press recordó que José Ángel González Jiménez integró la Policía Nacional a partir de 1984 y asumió la dirección operativa del cuerpo en 2018, bajo la gestión de Fernando Grande-Marlaska como ministro del Interior y Francisco Pardo Piqueras como director general. El mismo medio especificó que en noviembre de 2024, el Ministerio del Interior dispuso una modificación legal que le permitió continuar en el cargo tras cumplir 65 años, decisión que fue objeto de controversia en ámbitos políticos y sindicales.
El documento judicial y los detalles de la querella facilitan el panorama sobre la complejidad institucional, la relevancia operativa de los cargos implicados y las circunstancias bajo las que presuntamente se produjo el conjunto de hechos investigados. La secuencia de supuestos actos de coacción, presión profesional y promesas de ventaja laboral, tal como consta en la denuncia, será materia de análisis en las próximas diligencias judiciales. La investigación, de acuerdo a lo consignado por Europa Press, se mantiene en sus fases iniciales, a la espera de resultados derivados de las declaraciones y de la valoración de los elementos presentados por la acusación.
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