El DAO de la Policía presenta su dimisión tras la querella por una presunta agresión sexual

El principal mando policial deja su responsabilidad tras ser citado como investigado por el juzgado de violencia de género de Madrid, que admitió una denuncia por supuestos delitos graves cometidos contra una agente bajo su jerarquía en 2025

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La declaración de la agente afectada por la denuncia está prevista para el 17 de marzo a las 10:30, según consta en el auto judicial al que accedió Europa Press. Este escrito cita a José Ángel González, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, a comparecer en calidad de investigado por presunta agresión sexual cometida contra una subordinada. De acuerdo con Europa Press, la renuncia de González se produce tras la admisión a trámite de la querella por parte del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid, que ha encontrado indicios suficientes para proceder con diligencias esenciales.

El Ministerio del Interior informó que la dimisión de González será efectiva en las próximas horas. El comisario principal había ocupado la máxima responsabilidad operativa de la Policía Nacional desde 2018, después de haber ingresado en el cuerpo en 1984. Durante la gestión de Fernando Grande-Marlaska al frente del Ministerio y de Francisco Pardo Piqueras como director general de la Policía Nacional, González había continuado en su puesto. En noviembre de 2024, este Ministerio decidió prorrogar su permanencia al frente del mando policial tras alcanzar la edad de jubilación, a través de una modificación legal que los partidos de la oposición y varios sectores policiales pusieron en entredicho, según detalló Europa Press.

La querella presentada recoge acusaciones por delitos que abarcan agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos agravada por el abuso de superioridad. De acuerdo con el escrito recogido por Europa Press, la denunciante, funcionaria de la Policía Nacional, mantuvo una relación afectiva previa con González, caracterizada por una marcada desigualdad de poder debido a la posición jerárquica del DAO. El abogado de la víctima sostiene que esa relación estuvo marcada desde su inicio por la utilización de la autoridad institucional para establecer control y sumisión psicológica, lo que habría impedido en varias ocasiones que la mujer pusiera fin a ese vínculo pese a su voluntad manifiesta de hacerlo.

Tras la ruptura, que fue decisión unilateral de la agente, González habría iniciado una serie de conductas de acoso, incrementando los contactos no deseados y desarrollando un comportamiento calificado como obsesivo. Europa Press indica que estos episodios culminaron en el suceso investigado, presuntamente ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando la víctima se hallaba en servicio en la comisaría de Coslada. Ese día, González habría realizado insistentes llamadas telefónicas, exigiendo su presencia inmediata. Ante las reiteradas negativas de la agente —quien alegó motivos laborales— el DAO, según la denuncia, ordenó el traslado utilizando para ello un vehículo policial camuflado.

La querella detalla que la mujer acudió primero a un restaurante, donde González se encontraba junto a otro comisario. Posteriormente, ambos se desplazaron a una vivienda, donde el máximo mando policial le solicitó que subiera al domicilio. La agente remarcó su incomodidad y expresó su deseo de retirarse, pero finalmente accedió a ingresar en la vivienda. Según consta en el escrito judicial citado por Europa Press, González habría servido bebidas y, de forma inmediata, habría intentado un acercamiento físico de carácter sexual. La denuncia señala que la afectada rechazó de manera clara y constante estas conductas.

El texto judicial, recogido por Europa Press, añade que, pese a las negativas, el DAO adoptó una actitud agresiva, utilizando su superioridad física e institucional, y realizó tocamientos sin consentimiento en partes íntimas de la víctima. Finalmente, la policía consiguió zafarse y abandonar el lugar. Devolvió el vehículo policial a la comisaría y, a continuación, se dirigió a su propio domicilio.

A partir del incidente, la querella describe una serie de acciones por parte de González consistentes en supuestas llamadas acosadoras y manipulación psicológica, comportamientos orientados supuestamente a mantener el control sobre la víctima y a evitar la denuncia de los hechos. Según el documento judicial reproducido por Europa Press, González habría intentado minimizar la gravedad de su actuación, culpar a la víctima y ofrecer mejoras laborales a cambio de silencio.

La causa abierta por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid implica la práctica de diligencias para esclarecer los hechos y determinar la procedencia de nuevas actuaciones judiciales, informó Europa Press. El magistrado encargado del caso ha estimado que los hechos descritos hacen presumir la posible existencia de delitos de naturaleza sexual, además de las conductas de acoso y posibles amenazas o coacciones. Entre las diligencias acordadas se encuentran la toma de declaración tanto a la denunciante como al propio González.

En el contexto de la investigación, la continuidad de González al frente del mando operativo ha quedado suspendida. Su renuncia genera un escenario de interinidad en la dirección de la Policía Nacional, cuya gestión en los próximos días dependerá de las decisiones del Ministerio del Interior, que reportó la dimisión y los antecedentes del caso a Europa Press.

La actuación judicial, la investigación y la repercusión interna por la denuncia formalizada marcan la actualidad en la cúpula policial, mientras se aguarda el desarrollo de las comparecencias ante el juez y la posible adopción de nuevas medidas cautelares sobre el hasta ahora máximo responsable operativo de la Policía Nacional, informó Europa Press.