El Consejo de Ministros aprueba este martes la subida del SMI hasta los 1.221 euros mensuales

La medida eleva el suelo salarial y beneficia a aproximadamente 2,5 millones de trabajadores, tras el acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos, dejando fuera a la patronal e incluyendo efectos retroactivos desde el inicio del año

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El acuerdo formalizado por el Gobierno de España y los sindicatos para aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) fue sellado en un acto donde participaron la vicepresidenta primera, Yolanda Díaz, los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez. La patronal CEOE se mantuvo al margen de las negociaciones y del consenso final, situación por la que Sánchez expresó su desacuerdo con la postura empresarial. De esta forma, la subida del SMI se aprobó nuevamente de manera bilateral entre el Ministerio de Trabajo y las organizaciones sindicales, un patrón que se ha repetido por sexto año consecutivo, según informó el medio.

El Consejo de Ministros dará luz verde este martes al incremento del SMI, que experimenta una mejora del 3,1% y alcanza los 1.221 euros mensuales repartidos en catorce pagas. Esta actualización tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero del año en curso hasta el 31 de diciembre de 2026, detalló El País. La nueva cuantía del salario mínimo supone un aumento de 37 euros al mes y 518 euros al año respecto a 2025, cuya referencia estaba fijada en 1.184 euros mensuales o 16.576 euros anuales. El ajuste beneficiará a aproximadamente 2,5 millones de trabajadores de todo el país, según explican fuentes gubernamentales citadas por el medio.

El SMI fijado para 2026 se ubicará en 17.094 euros brutos al año, lo que equivale a 40,70 euros brutos por día en términos generales, según reportó El País. Los trabajadores eventuales y temporeros verán su salario mínimo por jornada legal fijado en 57,82 euros y el personal empleado en el hogar no podrá recibir menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada, según detalló el medio. Todas estas disposiciones forman parte del Real Decreto que, además, contempla la retroactividad de la medida, permitiendo a los beneficiados reclamar los importes correspondientes a los meses anteriores a la aprobación.

A pesar del acuerdo alcanzado entre el Gobierno y las principales centrales sindicales, la ausencia de la patronal CEOE marcó la negociación y sus resultados. El presidente Pedro Sánchez arremetió contra la confederación empresarial por, en sus palabras, "borrarse" del pacto, según consignó El País en su cobertura del acto de firma. Este gesto reafirma la tendencia observada en los últimos ejercicios, en los que la actualización del SMI se ha pactado sin el apoyo de la representación patronal.

La subida del salario mínimo afecta especialmente a quienes perciben retribuciones más bajas o se rigen por convenios colectivos cuyo salario global no supera el nuevo umbral anual del SMI. Por el contrario, aquellos trabajadores cuyos ingresos, sumando todos los componentes salariales y en cómputo anual, ya excedan el nuevo mínimo legal, no experimentarán cambios en su estructura retributiva, tal como puntualizó El País en su análisis.

A la vez, el Gobierno y los sindicatos han consensuado llevar a cabo una reforma de las reglas de absorción y compensación, que rigen cómo el SMI interactúa con los diferentes complementos salariales. El objetivo planteado, según detalló el medio, es evitar que la subida del salario mínimo se diluya por modificaciones en los pluses que los empleados puedan recibir en sus nóminas. Esta modificación regulatoria no formará parte del Real Decreto que contiene la subida del SMI, sino que se implementará en una normativa posterior, aprovechando la transposición de la directiva europea de salarios mínimos al marco legal español.

El acuerdo alcanzado se inscribe en la política del Gobierno dirigida a garantizar la protección de los trabajadores con salarios más bajos frente a la inflación y otros factores que afectan el poder adquisitivo. Según publicó El País, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, subrayó la importancia de este avance en el contexto de los compromisos adquiridos con Bruselas sobre salarios mínimos y condiciones laborales.

El impacto de esta medida se extiende principalmente a sectores caracterizados por una mayor temporalidad o contratación eventual, así como al empleo doméstico y otros segmentos donde los salarios suelen situarse cerca del umbral mínimo legal. Según analizó El País, uno de los aspectos centrales del acuerdo fue precisamente asegurar que ningún trabajador perciba ingresos por debajo del SMI tras la aplicación de las reglas de absorción y compensación revisadas en los próximos meses.

Las reformas propuestas tendrán aplicación en sucesivas revisiones normativas, en consonancia con el compromiso de adaptar la legislación nacional a la normativa europea. De acuerdo con los datos citados por El País, la actualización del SMI introduce además la obligación para las empresas de revisar y adaptar los contratos y acuerdos privados cuyos salarios se sitúan por debajo del nuevo umbral, garantizando así su cumplimiento a nivel general.

El País informó que el proceso de negociación fue antecedido por conversaciones prolongadas entre el Ministerio de Trabajo, los sindicatos y la patronal, pero la falta de acuerdo con la CEOE empujó al Ejecutivo a sellar el pacto únicamente con la representación sindical. Esta dinámica, según expuso el diario, se ha convertido en norma en las últimas revisiones del SMI, marcando un distanciamiento sostenido entre las distintas partes implicadas.

El texto de la normativa establece además el mantenimiento de los criterios para la exclusión de los complementos salariales no salariales (como dietas, pluses de transporte, etc.) del cómputo del SMI, a reserva de las posibles modificaciones que introduzca la futura reforma de las reglas de absorción y compensación, según la información publicada por El País. Este aspecto resulta relevante para evitar que las empresas reduzcan otros conceptos retributivos en respuesta a la subida del salario mínimo, una cuestión que tanto sindicatos como el Gobierno han venido considerando en los últimos años.

Por último, el alcance de la nueva subida del salario mínimo interprofesional responde a los compromisos adquiridos por el Ejecutivo en el marco de la estrategia de convergencia con los estándares europeos. Según detalló El País, parte de la motivación para elevar el SMI radica en garantizar que España mantenga un nivel de protección adecuado para los trabajadores frente a los desafíos económicos y la evolución del coste de vida.