Arranca en Ginebra una nueva ronda de conversaciones indirectas entre EEUU e Irán sobre el programa nuclear iraní

Representantes de Washington y Teherán buscan avanzar hacia un consenso nuclear en medio de tensiones militares y desconfianza, con Omán como intermediario y sin declaraciones oficiales sobre las tratativas, tras los recientes bombardeos sufridos en territorio iraní

Guardar
Imagen PND5E7HFGFFKNOWPZ2GYNUAF7Y

Representantes de Teherán se han reunido en los últimos días con responsables del Organismo Internacional de la Energía Atómica, según informó la cadena oficial iraní IRIB. Este encuentro tuvo lugar antes del inicio de una nueva serie de negociaciones indirectas entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán, que comenzaron este martes en Ginebra, Suiza, con el propósito de buscar avances hacia un posible acuerdo sobre el programa nuclear iraní, en medio de un contexto marcado por ataques recientes sufridos por territorio iraní y la desconfianza entre las partes.

De acuerdo con IRIB, las conversaciones indirectas han retomado impulso con la mediación de Omán, país que jugó un papel clave en el encuentro preliminar celebrado el lunes entre sus representantes y funcionarios iraníes. Posteriormente, la delegación estadounidense mantuvo contactos con los omaníes, cumpliendo así la función de canal de comunicación fundamental entre Washington y Teherán. A lo largo de la jornada del martes, los equipos iraní y estadounidense han intercambiado mensajes a través del gobierno de Omán, aunque ninguna de las delegaciones ha dado declaraciones públicas sobre los temas específicos discutidos ni sobre posibles acuerdos o avances tangibles en la mesa de negociación.

Tal como detalló IRIB, las tratativas actuales se desarrollan después de que la administración estadounidense, encabezada por Donald Trump, endureciera sus advertencias en torno a una posible acción militar, inicialmente justificadas por la respuesta iraní frente a las protestas recientes en el país. Trump, citado también por el medio oficial iraní, afirmó recientemente que participaría “indirectamente” en estos contactos, sin precisar en qué medida influirá esta forma de participación en la dinámica de los intercambios o en las posibilidades de alcanzar un consenso.

El trasfondo del diálogo diplomático está marcado por los ataques aéreos israelíes y estadounidenses sobre territorio iraní realizados en junio de 2025, que provocaron la muerte de más de 1.100 personas. Según consignó IRIB, este episodio incrementó el recelo de Teherán respecto a las verdaderas intenciones de Washington en la reanudación de las conversaciones, ya que los ataques se ejecutaron en plena fase diplomática encaminada hacia una posible renovación del pacto nuclear, debilitado tras la salida unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.

El programa nuclear iraní, cuyo carácter pacífico defiende insistentemente el gobierno de Teherán, constituye el eje central de las conversaciones. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, lidera la delegación de Irán en Ginebra y había mantenido previamente una reunión con Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, en preparación para los intercambios iniciados este martes, según reportó IRIB.

Las tratativas en curso se producen en un escenario de gran tensión política y militar, agravado por la desconfianza mutua derivada tanto de los antecedentes recientes de violencia como del deterioro del acuerdo nuclear firmado en 2015. Aquel entendimiento quedó reducido tras la retirada de Estados Unidos tres años después, cuando el Gobierno de Trump alegó incumplimientos por parte de Irán, hecho que motivó la reimposición de sanciones económicas y el incremento de la presión diplomática.

Ninguna de las partes implicadas ha ofrecido comentarios públicos acerca del posible contenido de los mensajes trasladados a través de Omán ni sobre los plazos para la obtención de resultados concretos. Según publicó IRIB, actores clave como Omán desempeñan una función esencial mediando entre ambas delegaciones, que por el momento prefieren mantener total discreción sobre los detalles técnicos y políticos abordados en Suiza.

En este contexto, la comunidad internacional y distintos organismos de supervisión nuclear permanecen a la espera de avances verificables en el proceso negociador, mientras Teherán reitera la naturaleza civil de sus instalaciones y Estados Unidos insiste en reclamar mayores garantías y transparencia para evitar una escalada nuclear en la región.