Rusos recuerdan Navalni en segundo aniversario de muerte tras denuncias de envenenamiento

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Moscú, 16 feb (EFE).- Los rusos recuerdan este lunes al líder opositor, Alexéi Navalni, que murió hace dos años envenenado con una toxina letal en una prisión ártica, según denunciaron el sábado varios gobiernos europeos.

Pese al intenso frío (14 grados bajo cero), cientos de moscovitas acudieron al cementerio de Borísovo, en el sur de la capital rusa, desde su apertura a las 9 de la mañana.

Entre los primeros en llegar figuraba la madre del opositor, Liudmila -que se enfrentó hace dos años a las autoridades para que le entregaran el cadáver de su hijo- y también Alla, la madre de la viuda de Navalni, Yulia.

"Recordamos", decía una de las notas que los partidarios del opositor colocaron sobre la tumba, recubierta desde primera hora de la mañana de una montaña de flores rojas, blancas y rosas.

Un pope, el padre Dmitri, ofició frente a la sepultura rodeada de nieve una sentida oración en recuerdo de Nalvani, en la que participaron muchos de los presentes.

"¡Aleluya!", coreaban los que se congregaron en el cementerio en el segundo aniversario de la muerte del hombre que desafió al presidente ruso, Vladímir Putin, con sus denuncias de corrupción y fraude.

En el camino del metro al cementerio agentes de las fuerzas de seguridad con los rostros cubiertos grababan a los que peregrinaban, incluido reporteros, para rendir tributo a Navalni.

El Kremlin rechazó hoy las acusaciones de los Gobiernos de Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia y Países Bajos de que Navalni fue envenenado hace dos años en prisión con una toxina letal (epibatidina), presente en ranas venenosas dardo de América del Sur.

Naválnaya acusó directamente el sábado al Kremlin de matar a su marido con "un arma química", como ya intentara hacer con la sustancia Novichok durante un viaje de Navalni a Siberia en 2020.

La familia, la oposición, médicos independientes y las cancillerías occidentales nunca se creyeron la versión oficial de que Navalni murió súbitamente por causas naturales, debido a una arritmia, en la penitenciaría IK-3 de la localidad ártica de Jarp (distrito autónomo Yamalo-Nénets).

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró en su momento que había aprobado su canje poco antes de su muerte, que calificó de "triste suceso", pero los aliados del opositor acusan precisamente al jefe del Kremlin de facilitar su deceso al bloquear dicho intercambio.EFE

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