Rubio ve "difíciles" las negociaciones con Irán pero espera que un acuerdo "aborde todas las preocupaciones"

Washington expresa optimismo ante la posibilidad de lograr consensos con Teherán, aunque reconoce los desafíos debido a la postura de líderes religiosos iraníes y la dificultad de alcanzar compromisos en temas sensibles como seguridad regional y armas estratégicas

Guardar

Al manifestar que para alcanzar acuerdos reales con Teherán continúan existiendo enormes obstáculos debido a la influencia de los líderes religiosos que rigen las decisiones del país persa, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, resaltó la complejidad de las negociaciones con Irán. Según informó el medio, Rubio explicó en rueda de prensa desde Budapest que, a pesar de estas dificultades, el gobierno estadounidense mantiene esperanzas de conseguir un pacto que atienda todas las exigencias de Washington en temas críticos.

De acuerdo con lo publicado, Rubio expresó que las conversaciones con Irán presentan un escenario complicado, aunque persiste la voluntad en la administración estadounidense de buscar soluciones pacíficas y negociadas. Hablando junto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, el jefe de la diplomacia estadounidense subrayó la preferencia del presidente estadounidense por los resultados alcanzados a través del diálogo, y enfatizó la disposición del mandatario a interactuar con cualquier interlocutor si ello posibilita resolver las diferencias.

El medio detalló que Rubio atribuyó parte de la rigidez iraní a la estructura del poder en la República Islámica, donde, según sus palabras, "clérigos chiíes radicales" ejercen el control y toman decisiones basadas en criterios teológicos antes que geopolíticos. Esta característica, según comentó, ha dificultado históricamente cerrar acuerdos efectivos con Teherán, incluso para administraciones estadounidenses pasadas. Aun así, Rubio afirmó que "existe una oportunidad" de avanzar diplomáticamente y llegar a un entendimiento que incluya las preocupaciones prioritarias para Estados Unidos.

El secretario de Estado aclaró que el gobierno estadounidense permanece abierto a seguir este camino, pero matizó que “no quiero exagerarlo. Va a ser difícil”, sin especificar si el enfoque de futuras negociaciones se limitará al programa nuclear o intentará incorporar cuestiones relacionadas con armamento balístico y otras áreas de seguridad regional, como han solicitado funcionarios estadounidenses en ocasiones anteriores.

Según recogió la fuente, durante las primeras semanas del mes, funcionarios de Estados Unidos e Irán participaron en una ronda inicial de contactos en Omán. Estas conversaciones, de acuerdo con el reporte, ayudaron a rebajar la tensión generada por las repetidas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de emprender acciones militares contra la República Islámica. Los encuentros en Omán también sirvieron para establecer un canal de comunicación directa, con el compromiso de procurar nuevas rondas de diálogo destinadas a examinar posibles puntos de consenso.

El medio consignó que, pese a ese primer acercamiento, no se han formalizado posteriores negociaciones hasta la fecha. Las señales públicas del Departamento de Estado reflejan una mezcla de cautela y expectativa sobre la trayectoria del proceso, reconociendo que la falta de contacto subsiguiente mantiene la incertidumbre sobre la viabilidad de alcanzar acuerdos más amplios que aborden cuestiones sensibles para la seguridad regional y las preocupaciones estratégicas de Estados Unidos.

En sus declaraciones, Rubio reiteró que Washington está preparado para considerar propuestas que respondan al conjunto de inquietudes que influyen en las relaciones bilaterales, sin precisar los límites o términos específicos de las discusiones, reportó la fuente informativa. Este planteamiento deja abierto el alcance de un eventual acuerdo —ya sea exclusivamente nuclear o más abarcador— entre Estados Unidos e Irán en el contexto actual.

Las declaraciones del secretario de Estado se producen en un momento en que la situación en Medio Oriente sigue marcada por enfrentamientos verbales y desconfianza mutua. Según indicó el medio, la reciente ronda de diálogo en Omán supuso un cambio tras semanas de alta tensión, aunque la falta de avances posteriores mantiene el ambiente cargado de dudas y expectativas en torno a la posibilidad de superar las diferencias entre ambos países. Washington continúa transmitiendo su disposición a encontrar una solución pacífica, siempre que sea viable satisfacer los temas críticos que considera ineludibles para su seguridad nacional.