Trump saca pecho de la "precisa" operación del Ejército para detener a Maduro en Venezuela

Desde Carolina del Norte, el mandatario estadounidense destaca el papel de las fuerzas armadas en la captura del líder venezolano, asegura que el operativo evidenció la superioridad militar y enfatiza que “el mundo entero vio lo que es capaz de lograr” su país

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Durante su intervención en la base militar de Fuerte Bragg, en Carolina del Norte, Donald Trump sostuvo que los equipos antiaéreos rusos y chinos en Venezuela no lograron inutilizar los helicópteros estadounidenses durante el operativo para detener a Nicolás Maduro. El entonces presidente estadounidense hizo alusión al misterio sobre la razón por la que estas defensas tecnológicas fracasaron, indicando que en el futuro se conocerían los motivos, al tiempo que celebró la capacidad de volar sin ser derribados. Estas declaraciones formaron parte de su defensa sobre la superioridad militar de Estados Unidos, en el contexto de la operación realizada el 3 de enero.

Según informó el medio Europa Press, Trump elogió ante una audiencia militar la ejecución de la llamada Operación Determinación Absoluta, que culminó con la captura del exmandatario venezolano. El presidente describió la operación como “precisa” e “increíble”, asegurando que “tenemos a los mejores guerreros del mundo”. Agregó que, el mes previo, las fuerzas armadas estadounidenses demostraron su profesionalismo al lograr la aprehensión del “dictador proscrito de Venezuela” y trasladarlo a territorio estadounidense para enfrentar procesos judiciales. Estas afirmaciones se produjeron en el contexto de una visita de Trump a instalaciones militares para reiterar su confianza en las fuerzas armadas y destacar recientes éxitos operativos.

El medio Europa Press detalló que Trump subrayó la dimensión internacional del operativo, sosteniendo que esa noche del 3 de enero “el mundo entero vio lo que es capaz de lograr” Estados Unidos en términos de acción militar y tecnológica. En sus palabras ante los soldados en Carolina del Norte, enfatizó la singularidad de los cuerpos militares estadounidenses, señalando que “en ningún otro país tienen las habilidades, tienen las agallas o los guerreros extraordinarios que tenemos nosotros”.

El expresidente venezolano Nicolás Maduro fue trasladado a Nueva York, donde se declaró no culpable ante las autoridades estadounidenses por cargos relacionados con narcotráfico. Maduro ya había enfrentado acusaciones formales en 2020 por delitos vinculados al tráfico de drogas y corrupción, según reportó Europa Press. El Departamento de Estado estadounidense, durante la administración de Joe Biden, había hecho pública una recompensa de 50 millones de dólares a cambio de información que permitiese la captura o condena de Maduro.

Europa Press consignó que Trump aprovechó la ocasión para contraponer las capacidades técnicas y humanas de las fuerzas estadounidenses frente a los sistemas de defensa de otros países, como Rusia y China, quienes según sus palabras, no lograron evitar el éxito del despliegue militar estadounidense sobre suelo venezolano. El presidente ironizó sobre el hecho de que “todos intentaban averiguar por qué no funcionaban”, refiriéndose sin mayores detalles a los sistemas de defensa que protegían a Maduro.

La operación internacional atrajo la atención de numerosos observadores y gobiernos, dado el contexto de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, así como la figura de Maduro, objetivo de sanciones y acusaciones desde Washington. La recompensa ofrecida por el Departamento de Estado reflejaba el nivel de interés de las autoridades estadounidenses en lograr el arresto del líder venezolano, objeto de investigaciones y procesos judiciales desde hacía varios años.

Europa Press destacó que la acción militar y posterior detención de Maduro también se inscribió en una estrategia estadounidense de presión sobre figuras políticas vinculadas al tráfico de drogas y la corrupción en América Latina. La administración Trump había promovido sanciones y recompensas de gran valor monetario para captar información relevante sobre dirigentes venezolanos y su entorno.

Durante su intervención, Trump utilizó la reciente operación militar como prueba de la disciplina, tecnología avanzada y profesionalismo de las fuerzas armadas estadounidenses, trasladando estos logros a un discurso de autoafirmación nacional y de posicionamiento internacional, en un contexto político y de seguridad regional altamente tensionado. Europa Press distinguió las palabras del mandatario como parte de una narrativa orientada a consolidar la imagen de fuerza y capacidad operacional de los cuerpos armados de Estados Unidos.

El operativo determinó cambios en la relación entre Caracas y Washington y fue percibido dentro y fuera de Venezuela como una acción de alto impacto político y judicial. La detención de Maduro en suelo venezolano y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos significativos marcó un episodio singular en la historia de las operaciones militares estadounidenses en América Latina, puntualizó Europa Press. La recepción y procesamiento judicial de Maduro en Nueva York dio continuidad a las denuncias por narcotráfico y corrupción sostenidas durante años por las autoridades federales estadounidenses.