Moscú, 13 feb (EFE).- El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, alertó hoy a Armenia sobre el alto precio que deberá pagar por la construcción y explotación de una central nuclear estadounidense, en alusión a la cooperación en el uso de energía atómica sellado entre Ereván y Washington.
"Existen dudas fundamentadas de que este proyecto implicará inversiones en la economía de Armenia. Más bien se tratará de una transacción de compra y venta por un valor que superará un tercio del producto interior bruto (PIB) del país", afirmó Shoigú en una entrevista con la agencia RIA Nóvosti.
Según el alto funcionario ruso, esto implicará "un crédito por el que deberá pagar no solo la actual, sino las futuras generaciones de la república".
Señaló que durante la reciente visita a Armenia del vicepresidente estadounidense, JD Vance, "se habló de 5.000 millones de dólares para la construcción de una central nuclear y otros 4.000 millones por el servicio y abastecimiento de combustible".
"Sin embargo, en ningún lugar se anunció ni siquiera un precio aproximado de cada megavatio-hora de energía producida", advirtió, al recordar que los módulos de 77 megavatios de la compañía estadounidense NuScale Power fracasaron en Utah debido a la carestía de la energía producida.
Añadió que durante la construcción el costo de la planta creció en un 50 % más y el precio de producción de la electricidad pasó de 58 dólares por megavatio-hora a 89.
También recordó el caso de la nuclear de Vogtle, en el condado de Burke, cuyo coste de construcción creció en más del doble.
"El Gobierno de Armenia está al tanto de nuestras propuestas de desarrollo en materia de energía nuclear. Sin ofrecer detalles, diré que las condiciones son muy favorables, las tecnologías son las más avanzadas y su fiabilidad está demostrada durante muchos años de funcionamiento", dijo.
El también exministro de Defensa expresó la confianza en que en Armenia prevalezca "el cálculo sopesado y los intereses del pueblo" y no elija afrontar pérdidas con tal de incomodar a Moscú.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, dio un giro a la política exterior de su país tras la victoria de Azerbaiyán en la guerra por el control del territorio de Nagorno Karabaj, antaño poblado mayoritariamente por armenios.
Ya el miércoles pasado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que los proyectos nucleares rusos son mejores y más baratos que los estadounidenses.
Pashinián y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, firmaron este lunes en Armenia un acuerdo de cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear.
En el territorio de Armenia se encuentra la central nuclear de Metsamor, la única del país y de la región del Cáucaso Sur.
Vance visitó esta semana Armenia y Azerbaiyán para inspeccionar la implementación del preacuerdo de paz firmado en agosto de 2025 entre Ereván y Bakú bajo la supervisión del presidente estadounidense, Donald Trump, y dar un impulso a las relaciones con ambas repúblicas caucásicas.EFE