
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa explicó que la capacidad de compra de las familias aumentó un 1,5% en el año 2025, resultado de que los incrementos salariales superaron a la inflación media anual. Este dato se suma a la desaceleración del Índice de Precios de Consumo (IPC) registrada al iniciar 2026, cuando la tasa interanual cayó seis décimas hasta situarse en el 2,3%, porcentaje que no se alcanzaba desde junio de 2025. Según publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE), este descenso superó las previsiones iniciales, ya que el dato adelantado fijaba el índice en el 2,4%, cinco décimas menos que el mes previo.
El INE detalló que la disminución en la tasa interanual del IPC en enero fue consecuencia de la reducción de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, que contrastó con el incremento registrado en enero de 2025. Además, la evolución de los precios de la electricidad también influyó, ya que, aunque aumentaron respecto a diciembre, lo hicieron en menor medida que en el mismo periodo del año anterior. De acuerdo con Estadística, el grupo de vivienda mostró un recorte de tres puntos en su tasa interanual, hasta el 2,7%, como resultado del comportamiento de la electricidad. En paralelo, el grupo de transporte registró una variación interanual negativa del -0,1%, vinculada al abaratamiento de combustibles.
Según informó el INE, la caída de seis décimas experimentada en enero representa el retroceso mensual más acusado desde marzo de 2025. Con este movimiento, el IPC interanual encadenó tres meses consecutivos a la baja, después de que en octubre de 2025 el indicador alcanzara un máximo de 3,1% en 16 meses. El Ministerio de Economía valoró la moderación de la inflación como coherente con el objetivo del Banco Central Europeo, que persigue mantener una inflación en torno al 2%.
En lo referente a la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, el INE reportó que el indicador permaneció estable por tercer mes seguido en el 2,6%. Este componente se consolidó, por tanto, sin cambios significativos en la evolución reciente de los precios base de la economía.
De acuerdo con los datos difundidos por el INE, el análisis por comunidades autónomas reflejó que todas ellas comenzaron el año con tasas interanuales positivas. La Comunidad de Madrid encabezó la lista con un 3%, seguida en el rango inferior por Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia y La Rioja, donde la tasa alcanzó el 1,9%. Estas diferencias territoriales evidenciaron una dispersión en el comportamiento de los precios al interior del país.
El informe también abordó la variación mensual de los precios entre diciembre de 2025 y enero de 2026, cuando el IPC bajó un 0,4%. El INE señaló que esta disminución se vinculó, principalmente, a la campaña de rebajas de invierno, que motivó una reducción del 13,1% en los precios de vestido y calzado, la mayor contribución a la caída general. Los precios de actividades recreativas, deportivas y culturales disminuyeron un 2,8%, relacionados con un menor precio de los paquetes turísticos. Además, el transporte redujo sus precios mensuales en un 1,1%, afectado por la menor cotización de los combustibles y otros servicios relacionados con vehículos personales.
Por otra parte, el grupo de vivienda experimentó un encarecimiento del 0,9% respecto a diciembre, impulsado por la subida en el coste de la electricidad, según especificó el INE. El comportamiento de estos grupos incidió de manera directa en la evolución del índice general.
El IPC armonizado (IPCA), utilizado para comparaciones europeas, también mostró una reducción de seis décimas en su tasa interanual, situándose en el 2,4% en enero y registrando una variación mensual negativa del 0,8%, reportó el INE.
En sus valoraciones, el Ministerio de Economía recalcó que la reciente caída de la inflación favorece el poder adquisitivo de los hogares, lo que permite sostener el consumo interno. Este argumento se fundamentó en la evolución de los salarios durante el último ejercicio y su relación directa con el comportamiento de los precios al consumidor.
El seguimiento de la inflación subyacente y general mantuvo una tendencia estable y de desaceleración a lo largo de los últimos meses, encajando con el planteamiento del Banco Central Europeo. De este modo, el arranque del año 2026 reflejó un entorno de precios en desaceleración, marcando diferencias tanto por sectores como por territorios, en el marco de los datos oficiales recogidos por el Instituto Nacional de Estadística y reportados por el Ministerio de Economía.