EEUU denuncia acoso por parte de "agentes" cubanos a su encargado de negocios en La Habana

Washington alerta sobre intimidaciones atribuidas a funcionarios de la isla contra su representante diplomático, advierte posibles restricciones en visados y recuerda el derecho internacional que ampara la labor del personal extranjero en territorio cubano

Guardar
Imagen TCIPS4TJW5HM5DNEULVPIYT3MM

El subsecretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, dirigió recientemente un mensaje público donde afirmó que Washington dispone de información precisa sobre la identidad de los supuestos responsables de presuntas acciones intimidatorias en La Habana contra el encargado de negocios estadounidense, Mike Hammer. En su declaración, Landau aseguró que Washington adoptará medidas que incluirán posibles restricciones en la concesión de visados para quienes participen en ese tipo de prácticas. Esta advertencia oficial revela el incremento de la tensión diplomática en el contexto de la relación bilateral, tema señalado en diversas publicaciones, entre ellas la del medio original.

Según informó la fuente, el Gobierno estadounidense denunció este jueves que Hammer, su alto representante diplomático en Cuba, ha estado expuesto a situaciones que la parte norteamericana califica como "acoso" por parte de personas identificadas como "agentes del régimen" cubano. El señalamiento, realizado en la red social X por el propio Christopher Landau, especifica que Hammer enfrentó comportamientos hostiles mientras cumplía sus funciones, y que estos actos afectan la normalidad de su labor consular en el país caribeño.

Landau, en su intervención digital vérificada por el medio, precisó que “pequeños grupos de agentes del régimen cubano han estado acosando” al responsable diplomático de Washington en la isla. El subsecretario utilizó la palabra “acoso” para describir la serie de incidentes en los que supuestamente se ha visto involucrado el personal estadounidense, y destacó que las acciones ofensivas ocurrieron durante el desempeño habitual de sus funciones.

El funcionario estadounidense publicó además un video en el que se observa a Hammer aproximarse a un vehículo oficial, mientras se oyen gritos que, según interpretó Landau, forman parte de las actividades de hostigamiento. Este testimonio audiovisual fue compartido con el objetivo de respaldar las acusaciones lanzadas por el Departamento de Estado, aunque Landau no ofreció datos precisos sobre la localización ni la fecha exacta de los hechos consignados.

De acuerdo con lo reportado por el medio de comunicación, la declaración de Landau se emite en un contexto de elevada tensión entre ambos gobiernos, intensificada a partir de las medidas de bloqueo económico que continúan vigentes tras la administración de Donald Trump. En este entorno, la protección de los trabajadores diplomáticos adquiere especial relevancia para Washington, que manifestó su intención de responder formalmente si continúan los actos que considera inaceptables.

La reacción estadounidense contempla, entre otras posibilidades, la implementación de restricciones en la política de visados dirigida a personas que, según las investigaciones oficiales estadounidenses, participen en actividades contra la integridad y la seguridad de su personal diplomático. Landau hizo énfasis en que el conocimiento de la identidad de los presuntos responsables faculta a su gobierno para tomar medidas inmediatas.

El medio indicó que Christopher Landau también recordó que, en virtud de las normas fundamentales del Derecho Internacional, todo representante diplomático tiene el derecho de realizar su trabajo sin ser objeto de presiones, amenazas o tácticas de intimidación de ninguna clase. Este principio legal, reiteró el subsecretario, rige en todos los países anfitriones, incluyendo a Cuba, cuya postura en torno a la seguridad de las misiones extranjeras ha sido motivo de debate en foros internacionales.

Mientras tanto, la acusación difundida este jueves no incluyó detalles adicionales sobre posibles consecuencias específicas o sobre algún otro incidente protagonizado por personal diplomático estadounidense en la isla en el pasado reciente. Según detalló el medio citado, el episodio más reciente documenta y amplía la serie de tensiones públicas entre Washington y La Habana que se han agravado en los últimos años.

Las autoridades cubanas, conforme a información anterior disponible, suelen rechazar categóricamente acusaciones de acoso diplomático, aunque en esta ocasión no se registró de inmediato una respuesta pública del gobierno cubano en el material consultado. La denuncia estadounidense forma parte de una estrategia de Washington para visibilizar situaciones que, a juicio de sus responsables políticos, ameritan atención internacional en función de la protección de su personal designado en el extranjero.

El reporte de la fuente recalca que el mensaje de Landau, dirigido directamente a los presuntos responsables, advierte que el gobierno de Estados Unidos responderá en consecuencia si se repiten situaciones como las ya denunciadas. El subsecretario sostiene que el cumplimiento de las convenciones internacionales representa una exigencia básica en las relaciones interestatales y que, en caso de vulneración, Washington empleará todas las herramientas legales y diplomáticas a su alcance.

Este pronunciamiento fortalece el contexto de vigilancia y cautela que Estados Unidos ha manifestado tras el incremento de episodios que califica como hostigamiento en varias delegaciones diplomáticas. El episodio con el encargado de negocios Hammer se une a una larga lista de fricciones diplomáticas y administrativas en el marco de una relación bilateral marcada por episodios de confrontación y desencuentros, según publica la fuente.

Finalmente, el medio subrayó que la protección legal a los funcionarios de representaciones extranjeras, establecida en tratados y normativas internacionales, figura como uno de los puntos de mayor interés para la administración estadounidense actualmente. El seguimiento y la resolución de estos reportes diplomáticos determinarán, en gran medida, la evolución de los canales de diálogo y negociación abiertos entre los dos países.