Cristina Urgel, nominada al Goya a Mejor Corto Documental: "Es un homenaje a mujeres que no sabían qué era el feminismo"

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La actriz y directora Cristina Urgel está nominada al Goya a Mejor Cortometraje Documental por 'La conversación que nunca tuvimos', una charla con su abuela Celia García que sirve de homenaje a "todas esas mujeres que no sabían lo que significaba el feminismo o la igualdad" y que fueron "silenciadas" por el peso de la historia.

"Esta nominación es algo de justicia divina porque mi abuela fue una mujer muy silenciada y ella misma asumió ese rol. Apenas hay fotos de ella y por fin su voz se escucha en muchos sitios", asegura Cristina Urgel en una entrevista con Europa Press en la que analiza el "elefante en la habitación" que hay en su familia.

La realizadora ensalza a las mujeres que, como su abuela, fueron "silenciadas" por la historia, pero cuyos actos han sido "fundamentales para que hoy la sociedad sea más justa". "Esas mujeres la han abierto (la sociedad) gracias a sus actos en contra de la sociedad. Y las tenemos silenciadas. Ellas no saben de pancartas, ni tribunas, ni nada. Pero todas han hecho que vivamos una sociedad más justa y qué menos que hacerles ese pequeño homenaje y decir 'vuestras historias eran importantes, estamos orgullosas de vosotras y de lo que habéis hecho por esta sociedad'", ha señalado Urgel.

La cineasta recuerda que la grabación con su abuela surgió durante una visita a su domicilio y fue algo espontáneo, "sin pretensiones". "Me senté a su lado y le dije 'abuela, deberías contarme tu historia'. La vi un poco baja y decidí grabar la conversación. No sabía por qué, pero algo me decía que tenía que hacerlo". Esa hora de grabación, explica, cambió su perspectiva sobre el carácter y el pasado de su abuela. "Entendí mucho más sus actitudes, su forma de ser, porque todo hay que ponerlo en el contexto de la época y de la sociedad", expresa.

En esa conversación, su abuela, Celia García, rompe el silencio sobre el "tabú" que durante años marcó a la familia de Urgel y relata cómo afrontó un embarazo sin el apoyo del padre de su futura hija -vecino del mismo pueblo, que nunca la reconoció-. Aquella situación la condenó a una "marca" de por vida en su entorno. "Me llamaban de todo menos bonita", recuerda la protagonista de esa historia.

Tras el fallecimiento de su abuela, la directora decidió dar una segunda vida a esos audios convirtiéndolos en un documental en el que implicó también a su madre. "Le propuse grabarla escuchando a su madre y contándome su propia historia. Fue casi un ejercicio delegado hacia mi hija", subraya.

Urgel reivindica que 'La conversación que nunca tuvimos es', más allá de una historia personal, un homenaje a todas las mujeres que vivieron marcadas por la vergüenza o el estigma de ser madres solteras. "A mi abuela y a tantas de su época les hicieron creer que eran la vergüenza de la familia. Mi abuela entró en el club de la viudas y ya nadie le preguntaba, y ahí fue cuando la sociedad empezó a aceptarla. Entonces era un tema que no quería hablar y que ya había pasado. Son historias muy silenciadas", lamenta.

"Ahora ha cambiado todo mucho y es verdad que está todo más aceptado pero aunque esta historia de mi abuela se sitúa en los 50, no nos podemos olvidar del señalamiento que vivieron que prácticamente alcanza los 80. De ahí viene el tema de niños robados a madres jóvenes, de familias humildes y solteras", detalla.

La cineasta cree que el documental conecta con muchas mujeres de distintas generaciones. "En los pases la gente me dice que reconoce la historia de sus madres o abuelas. Son historias que estaban muy silenciadas y que parece que ya no importan, pero es esencial darles valor", destaca antes de recordar que también hay mujeres más jóvenes que son madres solteras.