
En edición de 2020 del Premio Formentor de las Letras, Cees Nooteboom no pudo acudir personalmente a la ceremonia de entrega debido a las restricciones sanitarias impuestas durante la pandemia. A pesar de su ausencia física, el autor neerlandés aprovechó la ocasión para rememorar una trayectoria literaria marcada por la movilidad entre diferentes países y continentes. El anuncio de su fallecimiento, ocurrido el 11 de febrero a los 92 años en su casa de Sant Lluís, Menorca, se difundió a través de un comunicado en redes sociales por parte de su editorial, De Bezige Bij. Según la editorial, “En nombre de su esposa Simone Sassen, compartimos con ustedes que el autor Cees Nooteboom ha fallecido muy pacíficamente en su querida isla Menorca. Cumplió 92 años. Extrañaremos la amistad, erudición, ingenio y extravagante de este aclamado autor internacionalmente”. De acuerdo con De Bezige Bij, su muerte pone fin a la trayectoria de uno de los escritores europeos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.
Tal como publicó la editorial, Cees Nooteboom, nacido en La Haya en 1933, fue una de las voces más reconocidas de la literatura neerlandesa y europea de la posguerra, distinguido tanto por la amplitud de su obra como por su perspectiva cosmopolita sobre la identidad, el viaje y las fronteras. La crítica y el público internacional valoraron su legado, que abarca novelas, ensayos, poesía y relatos de viaje. De acuerdo con De Bezige Bij, su labor incluyó la traducción de poesía en varias lenguas como el español, catalán, francés y alemán, así como traducciones de obras teatrales estadounidenses.
Nooteboom compaginó la creación literaria con la exploración incesante de distintas geografías, lo que se reflejó en una obra atravesada por la reflexión sobre el europeísmo y los nacionalismos. Su bibliografía ha sido traducida a más de veinte idiomas, lo que evidencia la amplitud de su impacto cultural fuera de los Países Bajos. Según la información brindada por De Bezige Bij, desde joven emprendió extensos viajes por Europa, muchas veces haciendo autostop, y ese espíritu nómada marcaría el resto de su trayectoria vital y creativa.
Entre los principales galardones que recibió a lo largo de su vida figuran el Premio Europeo Aristeon de Literatura en 1993 por su libro 'La historia siguiente', el Premio Bordewijk en 1981, el Premio Pegasus de Literatura en 1982, el Premio Grinzane Cavour de Narrativa en 1994 y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2003. Recibió también el Premio Europeo de Poesía en 2008, el Premio de Literatura Neerlandesa en 2009, el Premio Chatwin de literatura de viajes en 2010, el Premio Internacional Mondello en 2017 y, en 2020, el Premio Formentor de las Letras.
Además de estos reconocimientos, Nooteboom obtuvo el nombramiento de Caballero de la Legión de Honor en Francia y fue distinguido como Doctor Honoris Causa por la Freie Universität de Berlín. El medio De Bezige Bij detalló que estos homenajes reflejaron tanto el alcance de su obra como la valoración que distintos países europeos le otorgaron como figura literaria relevante.
Uno de los aspectos más señalados de la vida y obra de Nooteboom fue su especial vínculo con España y, especialmente, con la isla de Menorca, donde residió en sus últimos años y que inspiró varios de sus escritos. Obras como 'Lluvia roja' y '533 días' dan cuenta de la presencia de la isla en el imaginario y la cotidianidad del autor. En el conjunto de su carrera, Menorca no solo desempeñó un papel geográfico, sino que se convirtió en un escenario cultural y literario recurrente.
En su faceta de narrador, la novela 'Philip y los otros', publicada en 1955, marcó su entrada al panorama literario, mientras que su primer poemario salió a la luz solo un año después. Pronto añadió el periodismo de viajes a su repertorio con colaboraciones en distintos medios desde 1956. Relatos como 'El desvío a Santiago' documentan los recorridos de Nooteboom por España junto a su esposa, Simone Sassen, quien trabajó como fotógrafa e ilustró visualmente parte de sus relatos de viaje.
A lo largo de las décadas, elaboró obras como 'Hotel Nómada', 'Noticias de Berlín', 'El azar y el destino', centrada en Latinoamérica, 'Círculos infinitos', en la que explora Japón, o 'Venecia. El león, la ciudad y el agua', mostrando cómo el viaje constituía una forma de conocimiento y reflexión personal. Según detalló De Bezige Bij, el reconocimiento internacional le llegó definitivamente con su novela 'Rituales', publicada en 1980.
Nooteboom también se dedicó a la traducción entre lenguas europeas y a la adaptación de textos teatrales, contribuyendo a la interconexión literaria del continente. En diferentes momentos, los principales medios europeos destacaron la robustez de su aporte al diálogo cultural entre países, especialmente por su análisis crítico del nacionalismo desde una óptica europeísta.
El fallecimiento de Cees Nooteboom representa el cierre de una etapa en la literatura neerlandesa y europea, según han divulgado diversos portales literarios en coordinación con De Bezige Bij. Su legado, plasmado en un conjunto de obras ampliamente leídas y traducidas, así como en la huella personal que dejó en quienes lo conocieron y admiraron, continuará motivando el estudio y la lectura entre las nuevas generaciones.