Exmilitar hondureño afirma que "la verdad prevalece" tras salir de lista de más buscados

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Tegucigalpa, 12 feb (EFE).- El exjefe de las Fuerzas Armadas de Honduras Romeo Vásquez, prófugo por acusaciones de asesinato tras el golpe de Estado de 2009, afirmó este jueves que "la verdad prevalece" tras ser retirado de la lista de los delincuentes más buscados por las autoridades del país.

"Ahora que la Policía me ha quitado de la lista de los más buscados, le doy gracias a Dios, porque la verdad siempre encuentra su camino", afirmó Vásquez a través de un video difundido en sus redes sociales.

Vásquez cuestionó la gestión de la expresidenta Xiomara Castro por haberlo incluido en una lista que tildó de "injusta" y por ofrecer una "recompensa millonaria" para facilitar su captura.

"Hoy se demuestra que con la fe puesta en Dios, la verdad prevalece y que la justicia, aunque tarde, siempre llega", subrayó.

También expresó su agradecimiento al Ejecutivo de Nasry 'Tito' Asfura por "haber iniciado el camino correcto" al borrar su nombre del registro de fugitivos y al pueblo hondureño por "saber distinguir entre la persecución y la justicia".

La declaración de Vásquez se produce un día después de que la Policía Nacional de Honduras eliminara su ficha de la lista de los diez delincuentes más buscados y por quien las autoridades ofrecían una recompensa de 35 millones de lempiras (aproximadamente 1,3 millones de dólares).

Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por información sobre Archaga, quien, según el Departamento de Estado, “es responsable de dirigir las actividades delictivas de la pandilla MS-13, entre ellas narcotráfico, lavado de dinero, asesinatos, secuestros y otros crímenes violentos con armas automáticas”.

Vásquez era el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas el 28 de junio de 2009, cuando el entonces presidente Manuel Zelaya fue derrocado y expulsado del país tras promover una consulta popular desoyendo a varios entes del Estado que consideraban que era ilegal.

El Ministerio Público (Fiscalía) acusa a Vásquez, al exsubjefe de las Fuerzas Armadas Venancio Cervantes y al excomandante del Comando de Operaciones Especiales Carlos Roberto Puerto, ambos también generales, por el asesinato de Isis Obed Murillo y por la tentativa de asesinato de Alex Roberto Zavala, simpatizantes de Zelaya.

Murillo murió el 5 de julio de 2009 tras recibir un disparo en la cabeza, aparentemente de fusil, durante una manifestación en Tegucigalpa en el contexto del fallido regreso de Zelaya por vía aérea.

Los tres generales fueron detenidos en enero de 2025 y enviados a la Penitenciaría Nacional, a las afueras de Tegucigalpa; una semana después la prisión preventiva fue sustituida por arresto domiciliario.

Tras un breve periodo de arresto domiciliario, la Corte de Apelaciones de lo Penal revocó la medida y ordenó su reingreso en prisión.

Mientras Cervantes y Puerto se entregaron voluntariamente el 18 de marzo de 2025, el paradero de Vásquez sigue siendo desconocido.

Desde la clandestinidad, el exjefe militar ha mantenido una presencia activa en redes sociales, donde critica al sistema judicial y arremete contra Zelaya, actual coordinador del opositor partido oficialista Libertad y Refundación (Libre). EFE