Ceferin: "Estoy muy feliz de que el Real Madrid se una de nuevo a la familia"

Tras semanas de tensión por la Superliga, la UEFA anuncia el fin de sus disputas legales con Real Madrid y Barcelona tras alcanzar un pacto que, según Ceferin, fortalece al fútbol europeo y cierra un capítulo de enfrentamientos recientes

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Durante el 50º Congreso Ordinario de la UEFA realizado en Bruselas, Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, expresó que a menudo se da por sentada la unidad dentro del fútbol, pero consideró que la realidad demuestra lo contrario al recordar episodios históricos europeos marcados por cambios abruptos y fragilidad en la estabilidad. En ese contexto, Ceferin anunció el final de las disputas legales entre la UEFA, el Real Madrid, el FC Barcelona y la European Football Clubs (EFC) relacionadas con el proyecto de la Superliga europea, destacando que el acuerdo logrado representa un nuevo periodo de cooperación y resolución en el fútbol continental, según reportó el medio Europa Press.

El miércoles, la UEFA, el Real Madrid y la EFC alcanzaron un acuerdo de principios, con el objetivo de resolver los desacuerdos surgidos a raíz de la iniciativa de la Superliga por “el bien del fútbol europeo de clubes”, según detalló Europa Press. Ceferin explicó que, aunque mantuvo diferencias con Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, el respeto mutuo nunca se perdió en el proceso de negociación. El dirigente esloveno manifestó abiertamente su satisfacción afirmando: “Personalmente, estoy muy feliz de que Real Madrid y Barcelona se unan de nuevo a la familia. Honestamente, todos estábamos cansados de estas disputas”, según recogió Europa Press.

Ceferin subrayó que el único resultado favorable de esta resolución es el beneficio común para el fútbol, descartando la existencia de otras partes ganadoras o perdedoras. En su intervención, agradeció de manera pública al presidente de la EFC, Nasser Al-Khelaifi, por el rol asumido para facilitar el diálogo y encaminarlo hacia una solución compartida que beneficiara a todo el ecosistema futbolístico europeo.

A lo largo de su exposición, el presidente de la UEFA reflexionó sobre el papel del fútbol en la sociedad actual, trazando paralelismos entre la volatilidad del orden global y la función duradera que cumple este deporte como elemento integrador. Ceferin defendió que a pesar de las fragmentaciones sociales y los cambios en los liderazgos, el fútbol se mantiene como un espacio común para diferentes generaciones y culturas. Según Europa Press, sostuvo la idea de que el fútbol no puede convertirse en un objeto de compraventa y reafirmó el carácter inclusivo de este deporte señalando: “El fútbol no puede ser comprado ni vendido, es para todos. Y lo que pertenece a todos es más fuerte que cualquier poder. Y por eso, el futuro del fútbol europeo es muy brillante”.

El presidente de la UEFA rechazó los argumentos que sostienen que el fútbol debe transformarse radicalmente para garantizar su supervivencia en el futuro. Indicó que, a diferencia de esas opiniones, los jóvenes continúan participando activamente como espectadores y seguidores, manteniendo el interés en los estadios y en la experiencia presencial del deporte. En palabras recogidas por Europa Press, “La inteligencia artificial no puede falsificar la tensión antes de un penalti, o hacer que la grada vibre. Nunca reemplazará los pechos manchados o el camino a casa después del partido. Porque el fútbol sucede en lugares reales, con personas reales”.

El impacto del acuerdo también se refleja en la forma en que se organizan las competiciones. Según Ceferin, actualmente los torneos en Europa se caracterizan por ser más abiertos y competitivos, fundamentados en el principio de que el acceso a los mismos se basa en los resultados deportivos temporada tras temporada y no en privilegios predefinidos. El sistema, enfatizó, promueve la dinámica y la responsabilidad colectiva entre los clubes.

El dirigente recordó que el fútbol no debe servir como instrumento de intereses políticos ni transformarse en una mera industria o marca. Reafirmó el compromiso de la UEFA con considerar al fútbol como una expresión de pertenencia e identidad, así como un espacio de comunidad más que de comodidad. Ceferin aseguró enérgicamente que la lealtad de los aficionados no debe convertirse en un bien de lujo.

Ya en la parte final de su intervención ante los representantes de las asociaciones europeas, Ceferin defendió el modelo del fútbol continental como una referencia de éxito que ha demostrado adaptabilidad y evolución manteniendo la estabilidad. Destacó que el progreso del fútbol europeo es producto de decisiones responsables, cimentadas en la unidad y el consenso acerca de reglas comunes, independiente de las rivalidades existentes entre clubes y colores.

Según la información suministrada por Europa Press, el acuerdo entre la UEFA, el Real Madrid, el FC Barcelona y la EFC marca el final de una etapa de enfrentamientos producto del impulso de la Superliga promovida por varios clubes importantes del continente. Desde el entorno de la UEFA y los clubes involucrados se considera que la reconciliación responde a intereses colectivos y al mantenimiento de una estructura futbolística que prioriza la comunidad y la integración de sus miembros por encima de intereses individuales.

Las declaraciones de Ceferin en Bruselas enfatizaron la función social del fútbol y la necesidad de proteger su esencia como patrimonio común. Reconoció el desgaste producido por las disputas legales y celebró el retorno de los clubes implicados a la estructura de la UEFA, interpretándolo como una señal de fortalecimiento institucional. El líder del organismo europeo planteó que el fútbol, a diferencia de otras esferas sujetas a tensiones y vaivenes globales, mantiene su capacidad para unir y transmitir valores duraderos a través de generaciones.

De acuerdo con lo reportado por Europa Press, la UEFA, el Real Madrid, el FC Barcelona y la EFC cerraron un periodo de desencuentros que, en palabras del propio Ceferin, deja al fútbol como el principal beneficiado y pone en valor la importancia de la permanencia de espacios de diálogo y consenso en el deporte europeo.