San Juan, 12 feb (EFE).- El puertorriqueño Bad Bunny continúa con su gira 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour", que le lleva mañana, viernes, a Buenos Aires, tras el éxito de su espectáculo en el medio tiempo del Super Bowl por su oda a Latinoamérica.
El cantante se sube al escenario del estadio Monumental, en el primero de sus tres conciertos en Buenos Aires, después de haber recorrido desde noviembre países como República Dominicana, Costa Rica, México, Colombia, Perú y Chile.
Tras Argentina, las próximas paradas de Bad Bunny son Brasil, Australia, Japón, España, Portugal, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Suecia, Polonia e Italia, antes de finalizar el 22 de julio en Bélgica.
Las entradas para la gira se agotaron rápidamente, al igual que ocurrió en la residencia artística de 30 conciertos que celebró en Puerto Rico entre julio y septiembre del 2025.
Su último álbum, 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS', una homenaje a la cultura y la música de su Puerto Rico natal, le ha valido este mes el premio Grammy a Mejor Disco del Año, otorgado por primera vez a una producción completamente en español.
Además, su espectáculo en el Super Bowl se convirtió en el cuarto más visto de la historia, con un promedio de 128,2 millones de espectadores, según datos de Nielsen, la compañía que mide la audiencia televisiva en Estados Unidos.
Nielsen también destacó que el show rompió varios récords en redes sociales, generando un impacto significativo en plataformas como X, Instagram y TikTok, donde los momentos más destacados se compartieron de forma masiva y se convirtieron en tendencias mundiales durante y después del evento.
El espectáculo del puertorriqueño solo es superado en la historia por Kendrick Lamar, que obtuvo en 2025 133,5 millones de espectadores; Michael Jackson, que alcanzó 133,4 millones en 1993; y Usher con 129,3 millones en 2024.
Bad Bunny reivindicó en su show del Super Bowl que América es todo el continente, no solo Estados Unidos, con un despliegue de todas las banderas de la región, uno de los elementos de su espectáculo más aplaudidos en Latinoamérica y de los más criticados por la derecha estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el espectáculo fue "absolutamente terrible, uno de los peores de la historia" y que nadie entendió una palabra del artista puertorriqueño.
Las críticas de Bad Bunny a la política de Trump han sido constantes desde que decidió no llevar su gira a Estados Unidos para evitar redadas, y volvió a ponerse de manifiesto en la reciente entrega de los premios Grammy.
"No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos", clamó al recoger el Grammy al Mejor Álbum del Año el cantante, quien añadió "fuera ICE". EFE