La ONU alerta del "futuro sombrío" para Afganistán por la exclusión de las niñas de las escuelas

Naciones Unidas exige revertir la restricción que impide el acceso escolar a menores, advierte que mantener la discriminación acelera la crisis educativa y económica y reitera que limitar derechos femeninos lastra el porvenir de toda la sociedad afgana

Guardar

La prohibición vigente ha mantenido fuera de las aulas a las niñas afganas menores de doce años por un periodo superior a cuatro años, según advirtió la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). Esta situación deriva en la ausencia de mujeres y niñas en sectores críticos, lo que, de acuerdo con la ONU, compromete seriamente el futuro del país. Naciones Unidas reiteró el llamado a revertir la restricción impuesta por las autoridades talibán desde su regreso al poder en agosto de 2021.

De acuerdo con la información publicada por la ONU, han transcurrido 1.607 días desde que se implementó la medida que impide a las niñas asistir a la escuela a partir del sexto curso. El organismo insistió en que no se trata únicamente de una exclusión social, sino de un factor que obstaculiza de forma sustancial el desarrollo sostenible y la prosperidad de Afganistán, tal como señaló el mensaje de la oficina de las Naciones Unidas en ese país.

La misión de la ONU destacó a través de un comunicado, publicado en redes sociales y recogido por medios internacionales, que la exclusión de mujeres y niñas de la educación y del empleo "supone más de cuatro años de oportunidades perdidas". Subrayó, además, que las limitaciones a los derechos femeninos inciden directamente en el porvenir de toda la sociedad afgana, ya que restringen la participación de aproximadamente la mitad de la población en ámbitos clave del funcionamiento nacional.

Tal como consignó la ONU, la llegada de los talibán al poder supuso el endurecimiento del marco normativo relativo a la presencia femenina en la esfera pública. Aunque en los primeros meses tras la toma del poder, los líderes talibán prometieron reintegrar paulatinamente a las niñas a las escuelas, hasta el momento las estudiantes de los niveles superiores al sexto grado continúan privadas de recibir educación formal. Esta realidad motivó las críticas de la comunidad internacional y ha agravado el aislamiento de Afganistán respecto a los organismos multilaterales y algunos gobiernos extranjeros.

UNAMA y la oficina de la ONU en Afganistán demandaron de forma explícita la revocación de la prohibición y la restitución del acceso de las niñas afganas a la educación. A través de sus declaraciones, ambas instancias alertaron sobre los efectos a largo plazo de esta política, haciendo hincapié en que negar la educación y el empleo a las mujeres constituye un obstáculo importante para el progreso económico y social, además de profundizar la crisis educativa existente.

El comunicado de la ONU subrayó que la marginación institucionalizada afecta de forma directa la capacidad del país para enfrentar sus desafíos socioeconómicos, dado que limita el potencial de innovación y desarrollo. La exclusión sistemática de las mujeres y las niñas de la mayor parte de los sectores estratégicos incrementa, según la ONU, el riesgo de un deterioro progresivo del bienestar nacional y amplía las brechas de desigualdad.

Desde agosto de 2021, los talibán introdujeron una serie de restricciones en distintas áreas que impactaron de manera especial a mujeres y niñas. Estas medidas incluyeron no solo la prohibición del acceso escolar a partir de determinada edad, sino también la imposibilidad de participar plenamente en el mercado laboral y la vida pública. Diversas agencias internacionales y organismos humanitarios han señalado que dichas restricciones vulneran derechos fundamentales, cuestión que, según el posicionamiento hecho público por la ONU, compromete incluso la viabilidad futura de las estructuras sociales y económicas del país.

El informe reciente de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán evidencia la prolongación de la crisis educativa, la paralización de oportunidades y el agravamiento de la discriminación contra la población femenina. Las cifras de exclusión y los años acumulados sin acceso a la educación refuerzan la advertencia de Naciones Unidas sobre el incremento de la precariedad y los riesgos asociados a la persistencia de políticas restrictivas.

Organismos multilaterales continúan presionando a las autoridades talibán para que reconsideren sus decisiones relativas a género y derechos humanos. El mensaje emitido por la ONU se suma a numerosas solicitudes internacionales que han expuesto ante las instancias de gobierno afgano las consecuencias perjudiciales de la privación educativa y laboral femenina, una preocupación que, como remarcó UNAMA, no solo afecta a las niñas y mujeres, sino que incide negativamente sobre el conjunto de la sociedad afgana y su desarrollo futuro.