
El número de incidencias derivadas de las intensas precipitaciones en Castilla-La Mancha ascendió a 282 desde la activación del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Pricam) el 5 de febrero, hasta la mañana del 11 de febrero, según detalló el gobierno autonómico. Gran parte de estos incidentes se localizan en la provincia de Toledo y están relacionados con el aumento de caudales en cauces fluviales, anegamientos por lluvias continuadas y desprendimientos de rocas y fachadas. En este contexto, la Dirección del Pricam declaró el estado de Emergencia en la región, lo que requirió solicitar apoyos extraordinarios y movilizar recursos no adscritos al operativo habitual.
Según consignó el Ejecutivo castellano-manchego, la fase de Emergencia Situación Operativa 2 se activó como respuesta ante las previsiones meteorológicas adversas y la necesidad de desplegar efectivos adicionales. El presidente regional, Emiliano García-Page, tiene previsto participar en la formación del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) la noche del miércoles, instalación ubicada en la sede del Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112, con el objetivo de optimizar la gestión de la crisis.
La dirección del Pricam permanece en vigilancia permanente ante la crecida de cursos de agua, principalmente en Toledo y Ciudad Real, supervisando y gestionando las respuestas necesarias ante cada incidencia. Uno de los puntos más afectados es el municipio de El Robledo (Ciudad Real), donde la crecida del río Bullaque provocó inundaciones en calles y sótanos. Para colaborar en las labores de prevención y contención, Infocam desplegó una autobomba, dos retenes, una unidad Bifor y veinticinco efectivos, trabajando conjuntamente con las autoridades locales para paliar los efectos del desbordamiento.
Otros sucesos relevantes incluyen el desprendimiento de rocas registrado en Pastrana (Guadalajara), zona próxima al cementerio, y el colapso de una vivienda en Munera (Albacete), evento que no dejó víctimas, según reportó el Ejecutivo regional. Por otro lado, el corte de carreteras afecta a dieciséis vías provinciales: quince de ellas en Ciudad Real y una en Albacete, según los datos emitidos hasta la mañana del día 11.
Desde la tarde del martes 10 de febrero, el sistema nacional de alertas Es-Alert —integrado en la Red de Alerta Nacional (RAN)— emitió cuatro nuevas notificaciones dirigidas a las localidades de El Robledo, Porzuna, Piedrabuena, Luciana, Puebla de Don Rodrigo y Arroba de los Montes (Ciudad Real). La mañana anterior, fuertes lluvias influyeron en el incremento del caudal tanto en el río Bullaque como en el Guadiana. Los puntos de control de la Confederación Hidrográfica de Guadiana detectaron la subida de niveles a las 14:48, circunstancia que desencadenó la primera alerta. Posteriormente, a las 15:44, se envió otra notificación a los núcleos situados aguas abajo de la presa de Azután —Alcolea de Tajo, Azután, El Bercial y El Puente del Arzobispo— tras una maniobra de desembalse extraordinario. Más tarde, a las 22:15, se alertó al municipio de Guadalmez y, antes de la medianoche, a las 23:04, se lanzó un nuevo aviso para El Robledo. Según datos proporcionados por el Ejecutivo autonómico, el total de mensajes Es-Alert enviados a población asciende ya a ocho.
El medio subrayó que el Servicio 112 cumple un papel central en la coordinación y respuesta. Tras la activación de la Situación Operativa 1, 112 colabora con diferentes ayuntamientos y grupos de intervención para determinar y ejecutar medidas de prevención, seguimiento y respuesta ante las actuales emergencias. La Dirección del Plan evalúa de manera continua la evolución de los sucesos y adapta los niveles de respuesta en función de las incidencias que se reportan a lo largo de la jornada.
En lo que respecta a la previsión meteorológica, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) informó en la mañana del miércoles sobre la actualización de los avisos para el jueves. Entre las alertas remitidas se encuentran avisos de nivel amarillo por viento para distintos puntos de la región: Parameras de Molina (Guadalajara), las comarcas de La Mancha y la Serranía (Cuenca), La Mancha de Albacete y las zonas de Alcaraz y Segura (Albacete). Las rachas estimadas oscilan entre 70 y 80 kilómetros por hora, según publicó Aemet.
La cronología de los eventos recopila situaciones de emergencia cada día, lo que refleja la persistencia del temporal y la acumulación de problemas asociados al exceso de precipitaciones y a la gestión de infraestructuras hidráulicas. El seguimiento exhaustivo y la adaptación de los dispositivos de respuesta apuntan a contener los riesgos asociados tanto a las inundaciones como a los desprendimientos de tierras y rocas, aspectos que afectan de manera directa a la población y a las comunicaciones regionales.
Según la información recopilada, los trabajos en municipios como El Robledo consisten en tareas conjuntas para facilitar el acceso y la recuperación de normalidad, al tiempo que se refuerza la vigilancia en zonas de riesgo con la presencia de equipos especializados. Tanto el Ejecutivo autonómico como los organismos implicados mantienen la atención en la gestión integral de la emergencia hídrica, sumando recursos para reducir las afectaciones derivadas del fenómeno meteorológico.
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