Bad Bunny "resignificó" el ‘God Bless América’ para México ante el "odio" de Trump

Durante el show del Super Bowl, Benito Martínez Ocasio sorprendió al dedicar un mensaje de unidad continental, donde resaltó desafíos de América Latina e inspiró a la audiencia a través la reivindicación del idioma y la identidad frente a actitudes discriminatorias

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“El reguetón se volvió cultura musical mucho antes de viralizarse en inglés”. Así lo afirmó Patricia Salinas, especialista en el género latino, al analizar el impacto del mensaje que Bad Bunny lanzó en el medio tiempo del Super Bowl. Durante el espectáculo, el artista puertorriqueño mencionó la frase “God Bless America”, resignificándola como una bendición que alcanzó a los países latinoamericanos y utilizando este escenario para responder a discursos discriminatorios, como los que han marcado la presidencia de Donald Trump. Según informó la agencia EFE, el show atrajo la atención de 135,4 millones de personas, en un momento donde la rivalidad política entre Estados Unidos y los países de América Latina se encuentra en primer plano.

Tal como destacó EFE, el pronunciamiento de Benito Martínez Ocasio –nombre real de Bad Bunny–, en medio de un espectáculo masivo, transformó una frase tradicionalmente asociada al nacionalismo estadounidense en un símbolo que abarca el continente y reivindica la identidad latina. “Desde nuestra ‘casita’, los mexicanos nos emocionamos al escuchar esta frase (‘God Bless America’) tan ‘gringa’ —que recae sobre nosotros y es utilizada para diferenciarnos— en una reivindicación a todos los países que integran el continente”, expresó Salinas al citado medio, haciendo referencia al sentimiento de identificación y orgullo generado entre la comunidad migrante, frecuentemente blanco de ataques políticos desde la Casa Blanca.

Durante los trece minutos del show, el artista incorporó un balón de fútbol con la frase impresa “TOGETHER WE ARE AMÉRICA”, reforzando el llamado a la unidad continental frente a las divisiones políticas y sociales. EFE puntualizó que este gesto se opuso al discurso promovido por Trump, proponiendo la unión y visibilizando problemáticas como el racismo, clasismo, colonialismo, la falta de recursos y el desempleo, heridas sociales que afectan a la población latinoamericana y suelen ser utilizadas políticamente.

La especialista en reguetón subrayó, según publicó EFE, que el papel de la música latina y el reguetón ha evolucionado en los últimos treinta años, gestando su éxito principalmente en español, a diferencia de exponentes del pop latino como Ricky Martin, quien en el pasado tuvo que recurrir al inglés para alcanzar proyección internacional. La transformación del género ha ido de la mano con una mayor presencia de temas sociales y políticos en sus letras, y la capacidad de movilización colectiva, tal y como ocurrió en las protestas de 2019 en Puerto Rico, cuando Bad Bunny, junto a Residente y Ricky Martin, encabezaron manifestaciones que contribuyeron a la renuncia del entonces gobernador Ricardo Rosselló. “La movilización estuvo encabezada por los tres en un ambiente donde la música de protesta fue el reguetón y los mítines para protestar eran perreos enfrente de la catedral (de San Juan) y del Palacio de Gobierno”, describió Salinas para EFE, recordando cómo canciones como “Te boté” se transformaron en himnos de resistencia social.

El medio EFE consignó que la influencia de esta revolución cultural ha permeado otros géneros y artistas del ámbito latino, como Peso Pluma y representantes del regional mexicano contemporáneo, quienes han encontrado en la música un canal para expresar discursos políticos y sociales en español. Salinas subrayó, de acuerdo con EFE, que “la música está redefiniendo las palabras en el ámbito político”, poniéndola como ejemplo de la influencia que adquiere el idioma español en las generaciones jóvenes, especialmente hijas e hijos de migrantes latinos, quienes ahora muestran mayor motivación por aprender y preservar el idioma.

EFE también reportó que la resignificación de expresiones y símbolos tradicionales estadounidenses por parte de Bad Bunny representa una respuesta activa a los intentos de modificar la narrativa geográfica y cultural de la región, como cuando Trump propuso llamar “Golfo de América” al Golfo de México. Estas reinterpretaciones, integradas en la cultura y el espectáculo, contribuyen al fortalecimiento de la identidad latina en escenarios globales.

El impacto del espectáculo no se hizo esperar entre figuras políticas. Según mencionó EFE, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como “interesante” la actuación de Bad Bunny, en la que también participaron Ricky Martin y Lady Gaga. Para Salinas, el verdadero reto reside en lo que sucederá después del espectáculo: aunque los artistas pueden encender la conversación y mover tendencias, la gestión de las problemáticas sociales corresponde al ámbito político.

De acuerdo con la información reunida por EFE, el alcance de la música latina y sus exponentes actuales responde a una tendencia en la que las plataformas digitales amplifican su audiencia y generan un ambiente político en español que antes era menos visible. Salinas subrayó que, detrás de estos géneros, “hay agrupaciones organizadas de millones de personas que mueven la conversación y la tendencia política de un país”, situando a la música y la cultura como elementos con capacidad para influir en los debates públicos y en la toma de decisiones a nivel nacional e internacional.

La presentación de Bad Bunny en el Super Bowl, seguida por millones en distintos rincones del continente, consolidó la música Latina y el idioma español como herramientas de resistencia y cohesión cultural, en un contexto signado por discursos divisivos y desafíos sociales compartidos. Según los testimonios recopilados y analizados por EFE, el espectáculo fue percibido tanto como un mensaje de unidad para América Latina, como una llamada a la defensa de las identidades y lenguas propias frente a actitudes de exclusión y discriminación.