Un ataque ruso en la ciudad ucraniana de Odesa deja un muerto y dos heridos

El impacto de drones en la zona sur de Ucrania, según el gobernador Serhi Lisak, ocasionó “la muerte de un hombre de 35 años y lesiones en una joven de 19”, así como daños graves en edificios, vehículos e infraestructura civil

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En los apartamentos del distrito de Primorski, ubicado junto al puerto de Odesa, la onda producida por una explosión dañó 21 viviendas, rompió 39 ventanas en los espacios privados y 18 en áreas comunes, además de que dos vehículos ardieron completamente y otros seis presentaron daños por los escombros. El gobernador de la región, Serhi Lisak, informó sobre estas consecuencias materiales en un comunicado emitido el lunes, donde también detalló los efectos humanos del ataque nocturno.

Según informó el gobernador Lisak, un ataque con drones llevado a cabo desde Rusia durante la noche del domingo en la ciudad ucraniana de Odesa provocó la muerte de un hombre de 35 años y dejó heridas a dos personas más, entre ellas una joven de 19. El incidente produjo incendios no solo en viviendas, sino también en vehículos y en un conducto de gas, generando preocupación entre los residentes por los peligros adicionales derivados de los fuegos.

Lisak, tal como publicó el medio fuente, comunicó los datos concretos sobre el alcance del ataque, especificando que la infraestructura civil resultó seriamente perjudicada. Indicó que los 21 apartamentos afectados pertenecen a un área cercana al puerto, una zona de alto tránsito y actividad en Odesa. Además de los daños en las ventanas y los automóviles, hubo intervención inmediata de los servicios municipales para responder ante la emergencia.

El medio detalló que los equipos municipales actuaron desde el comienzo de la noche para mitigar los efectos del ataque. Procedieron a cubrir las aberturas de ventanas con láminas de plástico y limpiaron las áreas afectadas, con el objetivo de resguardar a los residentes y evitar mayores deterioros en las edificaciones expuestas a las condiciones climáticas tras el bombardeo. Los esfuerzos de limpieza y reparación se mantuvieron durante varias horas tras la explosión.

Respecto a la infraestructura, la autoridad local subrayó la afectación de conductos de gas, lo que añadió un riesgo a la integridad de los habitantes y complejizó las tareas de respuesta por parte de los equipos de emergencia. Las llamas alcanzaron tanto a vehículos particulares como a elementos de uso común, propagándose en algunos casos al interior de los edificios.

El ataque a Odesa se produce en un contexto de repetidos incidentes en el sur de Ucrania, donde las acciones con drones han incrementado la tensión y los peligros tanto para la población civil como para las instalaciones urbanas clave. Según consignó el comunicado difundido por Lisak y replicado por el medio fuente, las autoridades continúan monitoreando la situación y trabajan para restaurar los servicios básicos en los barrios impactados.

Además de los daños físicos visibles en edificios y vehículos, los ataques en esta zona han generado preocupación en las autoridades locales por la creciente vulnerabilidad de las áreas residenciales e industriales ante ataques nocturnos. El distrito Primorski, al estar junto al puerto, constituye un punto estratégico y de alta densidad poblacional, aumentando el alcance potencial de un ataque de estas características, según puntualizó el propio Lisak en su informe.

En su mensaje a través de redes sociales, citado por el medio original, Lisak remarcó que la intervención oportuna de los equipos municipales permitió comenzar la reparación de los inmuebles y brindar asistencia a los afectados, aunque los trabajos de limpieza y de reparación continuaban en distintas zonas del distrito. Los daños materiales incluyen, además de las ventanas rotas y vehículos incendiados, la interrupción temporal de servicios esenciales para los habitantes locales.

El episodio en Odesa forma parte de una serie de incidentes recientes registrados en el territorio ucraniano, donde el uso de drones en bombardeos ha ocasionado pérdidas humanas y materiales. Según publicó el medio fuente, los residentes y las autoridades intensificaron las medidas de precaución frente a nuevos posibles ataques, reforzando la atención en hospitales y centros de emergencia próximos a la zona portuaria y distritos residenciales afectados por daños colaterales.

El impacto en la vida diaria de los habitantes del distrito Primorski, así como en la infraestructura civil, resalta la capacidad destructiva de los drones utilizados en el conflicto y sus consecuencias a nivel urbano, de acuerdo a la información publicada por el medio y las declaraciones del gobernador Lisak. Los servicios municipales prolongaron su actividad durante toda la noche para asegurar la rápida recuperación de las áreas más afectadas, en un esfuerzo por devolver la normalidad a las familias damnificadas por el ataque ruso.