Ucrania celebra el regreso de prisioneros, pero no ve progreso hacia la paz tras Abu Dabi

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Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 6 feb (EFE).- Ucrania celebra el primer intercambio de prisioneros de guerra en cinco meses, fruto de las negociaciones con Rusia en Abu Dabi, si bien esas conversaciones no han arrojado más resultados tangibles, ya que ambas partes mantienen posturas opuestas sobre las cuestiones territoriales y esperan inclinar la balanza de fuerzas a su favor.

El regreso de 150 soldados ucranianos y siete civiles, que estuvieron hasta cuatro años en cautiverio ruso, ha traído alivio a sus familias tras un prolongado aislamiento e informaciones sobre supuestos maltratos sufridos por los detenidos.

El Defensor del Pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, afirmó que el estado psicológico de los liberados "es difícil" y que algunos regresaron a casa con un "peso críticamente bajo".

No obstante, todos están felices de estar de vuelta en Ucrania con sus seres queridos.

En la ciudad occidental de Leópolis, los familiares de Nazar Daletskí, de la 24ª Brigada local, apenas podían contener su alegría ante la noticia de su liberación.

El soldado desapareció en el frente oriental en mayo de 2022 y fue posteriormente declarado muerto en combate, solo para que otros prisioneros liberados en 2025 confirmaran haberlo visto vivo en cautiverio.

Los testimonios de los prisioneros recientemente liberados siguen siendo la principal fuente de esperanza para muchos familiares de soldados ucranianos desaparecidos de que sus seres queridos aún puedan estar vivos, afirmó a EFE Marta Matviiv, de la asociación de familias de la 24ª Brigada.

Familiares y autoridades ucranianas, con sus afirmaciones respaldadas por la ONU y Human Rights Watch, sostienen que Rusia rara vez confirma la identidad de los soldados capturados, casi nunca permite contacto con ellos y somete a los cautivos a tortura y abusos sistemáticos.

Por vital que sea para los directamente afectados, el intercambio, el septuagésimo primero desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, no indica sin embargo un progreso sustancial en las negociaciones más amplias entre Ucrania y Rusia con mediación de Estados Unidos.

Analistas ucranianos lo ven en gran medida como un paso simbólico, principalmente de Moscú, destinado a Estados Unidos para mostrar que las conversaciones producen al menos algunos resultados y evitar más presión de Washington.

Aunque representantes de Ucrania, Estados Unidos y Rusia describieron las discusiones en Abu Dabi de "constructivas", con planes de reanudarlas pronto, las posiciones sobre la región oriental del Donbás, en la que Rusia exige el control total de Donetsk a pesar de que aproximadamente el 25 % sigue bajo control de Kiev, siguen siendo fundamentalmente opuestas.

La mayoría de los ucranianos rechaza ceder la región, convencidos de que Rusia aprovecharía esto para lanzar nuevas ofensivas desde posiciones más fuertes, y son escépticos acerca de posibles garantías de seguridad de socios extranjeros.

"Las palabras en papel no protegen", escribió Olexandra Matviichuk, Premio Nobel de la Paz 2022, en la red social X, en la que pidió mayor claridad sobre qué acciones específicas tomarían EE. UU. y la Unión Europea (UE) si Rusia incumpliera un hipotético alto el fuego.

Mientras tanto, Rusia sigue atacando los sistemas de calefacción y electricidad de Ucrania cuando se pronostica que el frío extremo persistirá la próxima semana.

A pesar de su incapacidad para capturar incluso ciudades más pequeñas como Pokrovsk y Chasiv Yar, en la región de Donetsk, el liderazgo ruso también cree que puede lograr sus objetivos en el campo de batalla, ya que la presión externa -particularmente de EE. UU.- para que firme un acuerdo de paz es limitada.

"La participación de Rusia en el llamado 'proceso de paz' solo sirve para ocultar los preparativos de una gran ofensiva" una vez haya pasado el invierno, sostiene el coronel en la reserva y analista militar Kostiantin Mashovets.

Este experto sostiene que Rusia se prepara para un empuje a gran escala, probablemente hacia Sloviansk y Kramatorsk, bastiones clave de Donetsk en Ucrania en abril o mayo, cuando el clima permita operaciones más amplias.

"Si fracasa, como la anterior, realmente tendremos una oportunidad de poner fin a la guerra", argumenta para el Grupo de Resistencia Informativa.

Ucrania por su parte apuesta por aumentar la producción propia de armas y por reformas lideradas por el nuevo ministro de Defensa Mijailo Fédorov, quien cuenta con amplio respaldo de muchos oficiales del ejército.

Los ataques con misiles ucranianos de enero contra el complejo de lanzamiento ruso de los misiles hipersónicos Oréshnik subrayan el enfoque de Kiev de extender el conflicto al territorio ruso e intentar neutralizar las tácticas de intimidación de Moscú.

Rusia atacó el mes pasado precisamente con uno de esos misiles balísticos la ciudad de Leópolis, que se encuentra a solo 70 kilómetros de las fronteras de la Unión Europea y la OTAN. EFE