Más de 23 años de cárcel a británico por abusar de niños a los que drogaba con caramelos

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Londres, 6 feb (EFE).- Un británico de 76 años fue condenado este viernes a 23 años y diez meses de cárcel por abusar de niños durante campamentos de vacaciones, a los que previamente sedaba con caramelos que contenían sustancias tranquilizantes.

El exveterinario Jon Ruben, que dirigía esas colonias con su esposa, escuchó impasible el veredicto en el tribunal de Leicester (centro de Inglaterra), al término de un proceso judicial en el que admitió su culpabilidad por 18 delitos de agresión sexual y crueldad infantil cometidos el pasado julio contra niños de ocho a once años.

Durante el juicio, su esposa Susan -que está en proceso de divorciarse- le describió como "un pederasta sádico y monstruoso", tras salir a la luz que ella misma fue drogada para impedir que se percatara de los abusos en los dormitorios.

Ruben, que llevaba 27 años organizando campamentos, solo fue detenido cuando el pasado julio ocho niños a su cargo y un adulto cayeron enfermos en la casa de colonias en Stathern, en el condado de Leicestershire (centro de Inglaterra).

La fiscalía explicó que el acusado acostumbraba a organizar un juego antes de que los menores fueran a dormir y les pedía que comieran el máximo posible de unos caramelos que contenían temazepam.

Cuando estaban drogados, abusaba de ellos, sabiendo que al día siguiente no lo recordarían. De acuerdo con la acusación, sus conocimientos como veterinario le ayudaron a comprar el material ilegalmente en internet.

La fiscalía explicó además que Ruben "se escudó en su cristiandad" para construir una imagen pública respetable y atraer a menores a su campamento en Stathern, precisando que los dueños del edificio de colonias no estaban implicados.

La defensa adujo por su parte que el perpetrador sufrió abusos de pequeño y tenía un trastorno de la personalidad o algún tipo de neurodivergencia y, aunque esto no excusaba su comportamiento, sí podía en parte explicarlo.

Al emitir su fallo, el juez Timothy Spencer dijo que había admitido como atenuante que antes de los hechos el acusado no tenía antecedentes, así como su admisión de culpabilidad, pero subrayó que su tendencia a asumir riesgos le convertía aún en un peligro público. EFE