Los embalses de Marruecos tienen más del doble de agua que hace un año por las fuertes lluvias

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Rabat, 6 feb (EFE).- Los embalses de Marruecos se situaron este viernes en el 64,7 % de su capacidad, frente al 27,7 % del mismo periodo del año pasado, tras las fuertes lluvias registradas en las últimas semanas en el norte y oeste del país, que obligaron a desalojar a más de 140.000 personas por el riesgo de crecidas e inundaciones.

Según los últimos datos del Ministerio marroquí del Agua, publicados este viernes, los recursos hídricos almacenados en los distintos embalses del país superan los 10.800 millones de metros cúbicos, lo que supone un aumento de casi el 132 % respecto al mismo periodo del año pasado.

Los mayores incrementos se registraron en el embalse de Oued El Makhazine, uno de los más importantes del país, que almacena 1.150 millones de metros cúbicos superando 158 % de su capacidad de llenado, el nivel más alto desde su puesta en funcionamiento en los años setenta, según informó el jueves la televisión pública marroquí Medi 1.

El temporal que afecta al norte y oeste de Marruecos ha obligado a evacuar a 143.164 personas de localidades en riesgo, según el último recuento ofrecido este jueves por el Ministerio del Interior.

El grueso de los desalojos se registró en la provincia de Larache (norte), con más de 110.000 evacuados, seguida de Kenitra, próxima a Rabat, con cerca de 17.000.

Alcazarquivir, una localidad de más de 120.000 habitantes situada en la llanura atlántica, en la provincia de Larache, es la más afectada por las inundaciones, y el Ejército permanece desplegado desde el jueves para apoyar a los damnificados.

La ciudad quedó prácticamente vacía tras el desalojo preventivo de más del 90 % de la población, ante el temor a una crecida del río Loukkos o al desbordamiento del embalse de Oued el Makhazine, debido a la persistencia de las lluvias en la zona.

En los últimos días, las autoridades llevaron a cabo desfogues controlados en Oued el Makhazine y otros embalses para evitar que las precipitaciones previstas saturen estas infraestructuras.

Aunque en algunas zonas del norte el nivel del agua comienza a bajar, carreteras y accesos a localidades como Alcazarquivir siguen cortados, con vías anegadas, según pudo comprobar EFE.

El alcalde de Alcazarquivir, Mohamed Simou, dijo a EFE por teléfono que la ciudad está "casi vacía" y que la situación se mantiene "estable y bajo control", con un despliegue de autoridades y fuerzas de seguridad en distintos puntos y accesos de la localidad para garantizar la seguridad.

Simou señaló que dos carreteras de acceso y algunas zonas de barrios de la ciudad resultaron afectadas por la crecida del agua, y añadió que la mayoría de los habitantes evacuados fueron realojados en las ciudades cercanas de Asilah, Larache y Tánger.

Por otra parte, las clases presenciales quedaron suspendidas en varias provincias del norte y oeste del país, y algunos centros educativos comenzaron a difundir contenidos en formato de vídeo como apoyo a los estudiantes, según informó la televisión pública marroquí.

Asimismo, se instalaron campamentos de acogida para los damnificados y se movilizaron panaderías y comedores móviles en algunas zonas del norte, mientras que efectivos del Ejército y de la Gendarmería Real realizaron evacuaciones sanitarias y envíos de ayuda por vía aérea a pueblos que quedaron aislados.

La Dirección General de Meteorología de Marruecos activó una nueva alerta naranja de lluvias fuertes el sábado y domingo de hasta 70 milímetros en el norte y noroeste, con rachas de viento de hasta 85 kilómetros por hora.

El portavoz del Gobierno marroquí, Mustafa Baitas, desvinculó del temporal los 4 muertos registrados en la localidad de Beni Arous, en la provincia de Larache, sepultados por el derrumbe de su casa, y aseguró que "hasta el momento no se han registrado pérdidas humanas" en relación con las inundaciones.