La racha de Osasuna asalta Balaídos y deja estancado al Celta

El equipo rojillo consigue importante triunfo en Vigo, mantiene su impulso positivo en la clasificación y complica las aspiraciones europeas de los gallegos, que suman otra jornada sin victorias y se alejan de los primeros lugares

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Raúl García aprovechó una desatención defensiva del Celta en la segunda mitad y marcó el gol decisivo que consolidó la victoria de Osasuna en Vigo. El equipo visitante, dirigido por Alessio Lisci, consolidó así una racha positiva en la Liga al imponerse por 1-2 en el estadio de Balaídos, según informó el medio de comunicación que cubrió el partido. Este resultado aumentó el impulso de Osasuna en la clasificación y complicó las aspiraciones europeas para un Celta que no logra salir de una mala dinámica.

De acuerdo con la información detallada por LaLiga EA Sports, este encuentro correspondió al inicio de la jornada 23. Osasuna sumó su victoria número 29 en forma de puntos tras completar siete partidos y solo una derrota en ese periodo. En contraste, el conjunto gallego quedó con 33 puntos y acumula tres fechas sin conocer el triunfo, lo que afecta sus posibilidades de acercarse a los puestos de competiciones continentales. El dominio del juego no garantizó oportunidades claras al Celta, que vio cómo a pesar de tener la posesión, le costó materializar ocasiones ante la portería rival.

El primer tiempo encontró su momento determinante en el minuto 34 con un remate de cabeza de Ante Budimir. La jugada se gestó desde la banda gracias a un centro preciso de Raúl Moro y significó la ventaja inicial para los rojillos, reportó el medio que cubrió el partido. Celta buscó equilibrar el marcador a través de intentos de Javi Rodríguez, Hugo Álvarez y Borja Iglesias, aunque sin éxito. El planteamiento de los locales permitió un dominio de la pelota, pero la falta de claridad en el último tercio condicionó sus opciones de igualar antes del descanso.

En el regreso de los vestuarios, el desarrollo del encuentro dio un giro inmediatamente tras pitarse una mano de Alejandro Catena dentro del área de Osasuna. El árbitro concedió penalti al Celta, y Borja Iglesias se encargó de transformar la pena máxima en gol para establecer la igualdad. Pese a ese tanto, el Celta no logró mantener la presión ofensiva y el partido quedó marcado por una pausa impuesta por la lluvia, como detalló la cobertura del duelo. El ritmo decayó y la respuesta local se hizo esperar.

Posteriormente, Osasuna encontró su oportunidad en un error en la zaga gallega. Raúl García aprovechó la falta de atención y puso el segundo tanto para el conjunto navarro, adelantando nuevamente a los visitantes. El penalti convertido por Borja Iglesias supuso una esperanza para los gallegos, pero el empuje no se sostuvo y la ansiedad comenzó a notarse entre los jugadores dirigidos por Claudio Giráldez.

Celta, urgido de recortar distancias, recurrió a Iago Aspas y al aporte de Fer López en busca de una reacción. Sin embargo, el portero Sergio Herrera se mostró seguro bajo los tres palos e impidió nuevas aproximaciones significativas. Tal como puntualizó el medio, los intentos de cambio táctico y los relevos ofensivos no generaron el efecto esperado para modificar el resultado final.

El marcador definitivo representó un retroceso en los objetivos de los celestes, que vuelven a quedar alejados de los primeros puestos de la clasificación y mantienen su foco también en la Liga Europa, donde el rendimiento reciente tampoco ha sido suficiente para revertir la tendencia negativa en liga, según el medio que dio cuenta de la situación. Osasuna, por su parte, continuó escalando posiciones al beneficiarse de su reciente efectividad tanto en ataque como en defensa.

El análisis del juego mostró que, aunque Celta controló el balón durante largas fases, la capacidad de Osasuna para concretar en las áreas fue clave. El equipo visitante supo explotar los momentos propicios y resistió cuando el rival aumentó la presión en el tramo final. Los cambios realizados por ambos entrenadores no lograron alterar el curso del partido, que se resolvió por la eficacia en las áreas y los detalles que terminaron inclinando la balanza.

El resultado de este encuentro dejó consecuencias inmediatas para ambos conjuntos. Celta deberá afrontar las próximas jornadas con la urgencia de invertir la racha de empates y derrotas si quiere aspirar a retomar posiciones de privilegio. Osasuna, en cambio, fortaleció su dinámica ascendente y ve reforzado su compromiso en la lucha por acceder a zonas altas de la Liga, según relató la fuente que describió el desarrollo del choque en Balaídos.